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Cinco estudiantes del Profesorado Superior de Lenguas Vivas de Salta fueron seleccionados para participar del Programa de Asistentes de Idioma, una propuesta que les permitirá viajar a Francia y desempeñarse durante siete meses como asistentes de español en establecimientos públicos de nivel primario y secundario.
Agustín Cruz, Carina Coria, Lourdes Vega, Julieta López y Evelin Abalos son los estudiantes que representarán a la institución en distintas regiones de Francia. La experiencia constituye una importante oportunidad de formación profesional, pero también un desafío personal que les permitirá poner en práctica los conocimientos adquiridos durante sus años de estudio.
El Programa de Asistentes de Idioma es resultado de un convenio entre la Embajada de Francia, el Instituto Francés de Argentina y la Secretaría de Educación del Ministerio de Capital Humano de la Nación. A través de esta iniciativa, estudiantes y futuros docentes argentinos pueden desarrollar una experiencia educativa y laboral en instituciones francesas.
En diálogo con diario El Tribuno, los cinco estudiantes compartieron sus expectativas antes de emprender el viaje, hablaron sobre las razones que los llevaron a elegir el Profesorado de Francés, sus experiencias con la docencia y la importancia que tiene esta oportunidad dentro de su formación.
Cinco destinos, una misma oportunidad
Cada uno de los estudiantes tendrá un destino diferente y vivirá una experiencia particular dentro del sistema educativo francés.
Agustín Cruz viajará a Lorient, una ciudad ubicada en el norte de Francia, mientras que Carina Coria tendrá como destino Nogaro, en el suroeste del país. Lourdes Vega se desempeñará en la zona de Bordeaux y Arcachón. Por su parte, Julieta López viajará a Créancey, un pequeño pueblo de menos de 4.500 habitantes ubicado aproximadamente a dos horas de Dijon y de París. Evelin Abalos realizará su experiencia en Limoges, ciudad situada en el centro-oeste de Francia, con una población cercana a los 144.000 habitantes.
Los alojamientos también serán diferentes según cada destino. Algunos estudiantes contarán con hospedaje proporcionado por los establecimientos educativos, mientras que en otros casos los profesores referentes colaboraron en la búsqueda de alojamiento.
Julieta, por ejemplo, compartirá el alojamiento con una asistente de inglés oriunda de Nigeria. Lourdes tendrá un lugar gestionado por los profesores referentes de su institución, mientras que Carina contará con un departamento de dos ambientes proporcionado por el liceo. Evelin todavía se encuentra definiendo su alojamiento debido a que su llegada coincidirá con el período de vacaciones de verano en Francia. Agustín, quien ya tuvo una experiencia previa en el país, recordó que durante su primer viaje vivió con una mujer francesa jubilada que lo recibió en su casa y le permitió conocer de cerca aspectos de la cultura local.
Aprender el idioma y conocer la cultura
Para los cinco estudiantes, el viaje representa una posibilidad de profundizar el aprendizaje del francés desde una experiencia de inmersión.
Agustín, de 27 años, viajará por segunda vez a Francia y espera aprovechar la oportunidad para seguir recorriendo el país y perfeccionar su manejo de la lengua. “Yo fui el año pasado y conocí un poco el país y bueno, ahora vuelvo y tengo ganas de seguir conociendo más las regiones de Francia y mejorar la lengua también”.
Carina, quien también tuvo una experiencia previa en Francia vinculada a la gastronomía, destacó que sus expectativas son tanto profesionales como personales. “Profesional en cuanto a mejorar la lingüística, conocer la cultura, que ellos conozcan nuestra cultura también. Y personal es seguir creciendo”, expresó.
Lourdes manifestó su entusiasmo por poder vivir un aprendizaje más inmersivo y poner en práctica aquello que viene estudiando desde hace años. “Estoy muy contenta con esta oportunidad que nos da el profesorado y gracias también al apoyo de los profesores. Y bueno, tener un aprendizaje más inmersivo, conocer la cultura y todo lo que vengo estudiando todos estos años”, señaló.
Julieta, en tanto, remarcó la posibilidad de tomar contacto directo con la lengua que estudia desde su adolescencia. “Es tener esta oportunidad con el profesorado para conocer la lengua que venimos estudiando, por lo menos en mi caso, desde el secundario y un poco antes”, explicó.
Evelin resumió sus expectativas en el crecimiento que espera alcanzar durante los siete meses de experiencia: “Crecer personalmente y profesionalmente. Mejorar mi manejo de la lengua”.
Historias diferentes detrás de una misma elección
Aunque los cinco estudiantes comparten actualmente la carrera y el interés por el francés, cada uno llegó al profesorado a través de un recorrido diferente.
En el caso de Carina, el primer contacto con la lengua se produjo durante su formación gastronómica. “Estudié gastronomía y fue mi primer contacto con la lengua francesa. Después en mi regreso me interesó más la lengua”, relató.
Agustín, por su parte, comenzó interesado por distintas lenguas y por el turismo, hasta descubrir que lo que verdaderamente lo atraía era la posibilidad de comunicarse con personas de otros países y acercarse a sus culturas.
Lourdes conoció el francés durante la secundaria y encontró en uno de sus profesores un impulso fundamental para comenzar la carrera. Además del idioma, las prácticas frente a los alumnos terminaron fortaleciendo su interés por la docencia.
Julieta tiene una historia familiar vinculada al francés. Su madre había estudiado el idioma cuando era joven y conservaba libros en su casa, lo que despertó desde temprano su curiosidad por las lenguas. Después de estudiar francés en la secundaria y en otros espacios de formación, decidió finalmente ingresar al profesorado.
Evelin tuvo su primer contacto con el francés durante la secundaria. Nacida y criada en Abra Pampa, Jujuy, decidió trasladarse a Salta para continuar sus estudios y eligió el Profesorado Superior de Lenguas Vivas por las referencias que había recibido sobre la calidad de su formación.
La docencia, una vocación que se fue construyendo
Para algunos de los estudiantes, la elección de la carrera estuvo inicialmente vinculada al idioma y no necesariamente a una vocación docente definida. Sin embargo, las prácticas fueron fundamentales para descubrir el gusto por enseñar.
Julieta contó que comenzó sus prácticas con ciertos temores, pero la experiencia terminó sorprendiendo sus expectativas. “Creo que lo descubrí acá, a mi pasión por la docencia. Lo descubrí mientras la cursaba”, afirmó, luego de destacar sus experiencias tanto con alumnos de primaria como de secundaria.
Carina, en cambio, descubrió tempranamente que disfrutaba transmitir conocimientos. Durante la secundaria ayudaba a sus compañeros con matemática y también acompañaba a familiares en sus estudios. “En diez, quince minutos les enseñaba lo básico, como para que pudieran aprobar. Después también ayudé a mi primo en la secundaria. Y nada, y ahora dentro del aula tener la oportunidad es maravilloso”, contó.
Agustín encontró en la docencia la posibilidad de transmitir no solamente conocimientos, sino también valores. “Creo que es un acto noble también. Y bueno, esto de transmitir conocimiento a otras personas, a los más jóvenes. Y no solo transmitir, por ejemplo en mi caso, la lengua, sino también los valores que uno quiere para la sociedad del futuro”, sostuvo.
Lourdes también descubrió el atractivo de la profesión durante las prácticas, especialmente al comprobar la reacción de los alumnos cuando incorporaban nuevas palabras y expresiones en francés. “Que entres al aula y te digan ‘bonjour’, es algo lindo”, expresó.
Llevar Argentina a las aulas francesas
La experiencia no estará enfocada únicamente en que los estudiantes argentinos aprendan francés. Como asistentes de español, también tendrán la responsabilidad de acercar a los alumnos franceses una mirada diferente sobre el idioma y la cultura hispanohablante.
Los estudiantes explicaron que una de las particularidades de la propuesta es que muchos alumnos franceses tienen una formación vinculada principalmente al español de España, por lo que ellos podrán introducir expresiones, costumbres y manifestaciones culturales propias de América Latina y, especialmente, de Argentina.
“Lo ideal sería integrar todo. O sea, tanto la cultura como el lenguaje como todos los aspectos que podamos integrar de las dos culturas de Francia y Argentina”, explicó Julieta.
Lourdes destacó la posibilidad de utilizar canciones y música como herramientas para acercar la cultura. “Nosotros llevamos Argentina, Salta, el Norte. Llevamos todo”, remarcó.
Agustín, quien ya tuvo una experiencia anterior como asistente, conoce de primera mano el impacto que pueden tener estos recursos. Recordó que en aquella oportunidad hizo escuchar cuarteto y folclore argentino a los estudiantes y hasta los invitó a bailar. También mencionó elementos como el mate, la gastronomía y el asado como parte de las expresiones culturales que pueden utilizarse para enseñar español. “Lo que nosotros, los asistentes, tenemos que hacer es mostrar la particularidad de nuestro español. En este caso, el español de Argentina”, afirmó.
Una experiencia que puede marcar un antes y un después
Los cinco estudiantes coinciden en que la experiencia puede convertirse en un punto de inflexión dentro de sus trayectorias académicas y profesionales.
El contacto directo con la lengua, la experiencia dentro de establecimientos educativos franceses y la posibilidad de conocer nuevas culturas aparecen como algunos de los principales aportes que esperan obtener.
Agustín destacó especialmente el valor de estar en contacto con la lengua francesa en su contexto cotidiano. “Más nosotros que somos profesores de francés, el hecho de ir a Francia es diferente porque conocemos el verdadero francés, no el de los libros”, sostuvo. Además, la experiencia les permitirá sumar antecedentes profesionales y establecer nuevos vínculos que podrían abrirles futuras oportunidades.
Para Evelin, el viaje también representa una posibilidad de superación personal. “Yo me voy a superar. Eso es lo que yo espero. Superarme profesionalmente y personalmente”, expresó.
La emoción de recibir la noticia
La confirmación de que habían sido seleccionados estuvo precedida por varios días de espera e incertidumbre.
Julieta recordó que las estudiantes tuvieron que esperar más de lo previsto para recibir la respuesta y que finalmente recibió el correo en su casa. “Me llega el correo y le mando un mensaje a las chicas y digo 'no puede ser, mirá el correo'”, contó. Lourdes recordó que durante esos días la pregunta se repetía entre los estudiantes: “¿Te llegó el mail?”. “Esa semana fue muy, muy larga para nosotros”, relató. Carina recibió la noticia luego de que una compañera le avisara que finalmente había llegado el correo. Evelin, en tanto, se enteró al regresar a su casa después de hacer ejercicio, cuando su hermana le mostró el mensaje en el que se confirmaba su selección.
La noticia significó para los cinco mucho más que la posibilidad de viajar: también fue una forma de reconocer los años de estudio, esfuerzo y dedicación invertidos en la carrera.
Un mensaje para quienes recién comienzan
Antes de emprender el viaje, los cinco estudiantes dejaron un mensaje para los ingresantes y para quienes actualmente atraviesan las dificultades propias de una carrera de formación docente.
Lourdes invitó a no abandonar ante los obstáculos: “Que se animen, que sigan, que si hay algún problema o algún obstáculo que sigan a pesar de todo”.
Agustín puso el foco en la constancia y en las oportunidades que ofrece el aprendizaje de idiomas. “El francés, el inglés, abre puertas al mundo y bueno, yo creo que la clave es ser constante”, afirmó.
Carina resumió su mensaje con una frase que refleja el camino recorrido: “Se puede, con esfuerzo, constancia, con dedicación, se logra llegar. Que una caída no es una derrota y que sigan”.
Evelin invitó a los estudiantes a mirar más allá del inglés y descubrir las oportunidades que también ofrece el francés. “No todo es inglés. El francés también te abre puertas. Podés hacer posgrados, podés hacer voluntariados, podés hacer muchas cosas”, señaló.
Julieta, finalmente, alentó a los ingresantes a pedir ayuda cuando sea necesario y a no tener miedo frente a las dificultades de los primeros años. “Que sean constantes, que no le tengan miedo a la carrera, que por más que parezca difícil los primeros años se va poniendo mejor con el tiempo”, expresó.
Así, Agustín Cruz, Carina Coria, Lourdes Vega, Julieta López y Evelin Abalos se preparan para iniciar una experiencia que trasciende el viaje y el aprendizaje de un idioma. Durante siete meses serán estudiantes, futuros docentes y también representantes de la cultura argentina en Francia. Para los cinco, el desafío será poner en práctica lo aprendido, desenvolverse en un nuevo contexto educativo y cultural y regresar a Salta con nuevas herramientas para continuar construyendo su camino profesional en la docencia.