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Qué viviendas en Salta son más vulnerables ante un terremoto

Las construcciones de mampostería simple, sin encadenados pueden sufrir daños con sismos moderados.
Lunes, 17 de agosto de 2026 00:30
Los últimos terremotos en la región vuelven a poner alerta sobre el tema.

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Los recientes movimientos sísmicos registrados en la región volvieron a poner sobre la mesa una pregunta clave para Salta: ¿qué tipo de viviendas pueden presentar mayores riesgos frente a un terremoto?

El director de la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), Paul Hernán Kohan, explicó que existen determinadas características constructivas que pueden incrementar la vulnerabilidad de una edificación frente a un movimiento sísmico.

Entre las tipologías que requieren especial atención mencionó las construcciones realizadas con mampostería simple o mampostería sin encadenar.

"Ese tipo de construcciones son especialmente susceptibles a desarrollar daños en el caso de no solamente un evento sísmico de alta magnitud, sino de un evento sísmico de moderada magnitud también", explicó el especialista a la Agencia de Prensa de la UNSa.

Esto implica que las consecuencias de un sismo no dependen exclusivamente de su magnitud. También influyen el sistema estructural de la vivienda, los materiales utilizados, la antigüedad, el suelo en el que fue levantada y las modificaciones realizadas a lo largo del tiempo.

Otro de los puntos centrales señalados por Kohan está relacionado con las edificaciones construidas, ampliadas o modificadas sin un proyecto estructural adecuado. "Todos los edificios que han sido construidos sin encuadrarse su diseño en el marco de un reglamento de diseño estructural, potencialmente tienen un riesgo", sostuvo.

La situación cobra especial importancia en aquellas viviendas que fueron creciendo progresivamente, con nuevas habitaciones, plantas superiores u otras modificaciones realizadas sin la intervención de profesionales responsables del cálculo y la dirección de obra.

Kohan aclaró que la vulnerabilidad no puede asociarse automáticamente con un barrio o un sector específico de la ciudad. Lo determinante son las condiciones particulares en las que cada inmueble fue proyectado y ejecutado.

Paul Hernán Kohan.

"Los profesionales son los primeros responsables de la correcta ejecución de las construcciones".

La falta de un diseño estructural, de asesoramiento profesional o de controles durante la construcción puede incrementar la exposición de una vivienda frente a un movimiento sísmico.

A pesar de estas características generales, el especialista advirtió que actualmente no puede establecerse qué edificios de Salta podrían sufrir daños graves o eventualmente colapsar frente a un terremoto sin realizar antes un estudio detallado.

"Para ser más preciso en la respuesta tendríamos que tener un mejor relevamiento o acceso a un relevamiento de cuál es la situación de cada una de las estructuras construidas en la ciudad", explicó.

Ese diagnóstico debería contemplar, entre otros aspectos, la antigüedad de los edificios, los sistemas estructurales, los materiales, las condiciones del suelo, las ampliaciones efectuadas y el grado de cumplimiento de las normas vigentes.

Contar con esa información permitiría identificar qué construcciones presentan mayores niveles de vulnerabilidad y dónde deberían concentrarse las acciones preventivas.

Los daños van más allá de un derrumbe

Otro aspecto destacado por Kohan es que el riesgo sísmico no debe medirse únicamente por la posibilidad de que un edificio colapse.

"Los problemas de daño después de un evento sísmico no son solamente el colapso de las estructuras, sino justamente todos los problemas asociados al daño de los elementos no estructurales", indicó.

Entre ellos aparecen revoques, parapetos, medianeras, equipos de aire acondicionado, estanterías y otros objetos que pueden desprenderse o desplazarse durante un movimiento y provocar lesiones.

También pueden verse afectados servicios y distintos componentes de una vivienda aun cuando su estructura principal permanezca en pie.

Las normas y quién controla las obras

Argentina cuenta con reglamentos específicos para el diseño de estructuras. Entre ellos se encuentran las normas CIRSOC y el reglamento INPRES-CIRSOC 103, que establece criterios para las construcciones sometidas a acciones sísmicas.

En Salta también intervienen distintos actores en el control de las obras. El Consejo Profesional de Agrimensores, Ingenieros y Profesiones Afines (COPAIPA) participa en la revisión y certificación de determinados aspectos de los proyectos estructurales, mientras que los municipios tienen competencias sobre la aprobación y fiscalización de las construcciones.

Kohan destacó además que una parte central de la responsabilidad recae sobre quienes diseñan y dirigen las obras.

"Los profesionales son los primeros responsables de la correcta ejecución de las construcciones", afirmó.

Prevenir antes del próximo movimiento

Para el especialista, reducir el riesgo sísmico requiere trabajar antes de que ocurra un terremoto: relevar edificios, evaluar estructuras existentes, respetar las normas sismorresistentes y garantizar la participación de profesionales capacitados.

En una provincia donde los movimientos sísmicos forman parte de las condiciones naturales del territorio, el interrogante no pasa únicamente por cuándo o con qué intensidad puede producirse un próximo sismo, sino por qué tan preparadas están las viviendas de Salta para soportarlo.

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