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El cierre de la 82ª Exposición de la Sociedad Rural Salteña estuvo atravesado por una definición política y productiva clara: Salta tiene potencial para crecer, pero necesita condiciones concretas para que quienes producen puedan invertir, generar empleo y competir.
Lejos de limitarse a un discurso protocolar, el presidente de la Sociedad Rural Salteña, José Alberto Figueroa, utilizó el acto para poner sobre la mesa una extensa lista de reclamos del sector agropecuario, mientras que el gobernador Gustavo Sáenz respondió reivindicando la defensa de las economías regionales, cuestionando las asimetrías que soporta el Norte y comprometiendo a su gestión con obras estratégicas, especialmente el corredor bioceánico.
La agenda planteada durante el acto incluyó retenciones, presión tributaria, rutas, caminos rurales, ferrocarril, logística, crédito, burocracia estatal, producción ganadera, bosques, agregado de valor, mercados externos, empleo, educación, federalismo y arraigo.
Figueroa: “Necesitamos previsibilidad y competitividad”
El discurso de Figueroa tuvo como eje principal las condiciones que, según la entidad rural, deben modificarse para que el campo pueda aumentar la producción y reinvertir.
El primer reclamo fue directo: los derechos de exportación siguen afectando la rentabilidad del sector.
El presidente de la Rural pidió una baja gradual y sostenida de las retenciones, acompañada por reglas previsibles que permitan al productor planificar inversiones a mediano y largo plazo.
El planteo no quedó restringido a los derechos de exportación. Figueroa reclamó también una reforma tributaria profunda, que simplifique el sistema y reduzca la presión fiscal que considera distorsiva.
El argumento central fue que la producción necesita recuperar competitividad para poder enfrentar al mercado internacional en mejores condiciones.
Rutas y caminos: una deuda que impacta sobre toda la provincia
La infraestructura ocupó otro lugar central en el reclamo. Figueroa advirtió que las rutas nacionales y provinciales necesitan inversión sostenida, no solamente por el impacto que tienen sobre la producción sino porque su deterioro afecta directamente la vida cotidiana de las poblaciones del interior.
Pero además planteó una herramienta concreta para los caminos productivos: la creación de consorcios camineros mediante legislación provincial.
El esquema propuesto contempla una participación conjunta del Estado y los productores para mejorar los caminos internos de las zonas rurales.
La finalidad es logística, pero también económica: que la producción pueda salir de los establecimientos y llegar a destino en tiempo y forma, reduciendo costos y pérdidas.
Belgrano Cargas y corredor bioceánico: dos obras estratégicas
El dirigente rural también reclamó acelerar la concesión del Belgrano Cargas.
La necesidad, según explicó, es reducir los costos logísticos y mejorar la conexión de la producción del NOA con los puertos.
En paralelo, volvió a poner en primer plano el corredor bioceánico, al que definió como una oportunidad histórica para que Salta pueda convertirse en un nodo entre el Atlántico y el Pacífico.
La infraestructura, en esta visión, no es una demanda sectorial aislada: es una condición para que la provincia pueda ampliar mercados, bajar costos y aprovechar plenamente su capacidad productiva.
El desafío ganadero: duplicar el stock de Salta
Uno de los planteos más contundentes de Figueroa estuvo dirigido a la ganadería.
El objetivo que propuso fue duplicar el stock ganadero provincial.
Para explicar el potencial de la actividad, sostuvo que la ganadería constituye una especie de “minería dormida” de Salta, aunque distribuida territorialmente y con capacidad de generar trabajo genuino en distintos puntos de la provincia.
Para alcanzar ese crecimiento reclamó continuar trabajando con el manejo de bosques con ganadería integrada y, sobre todo, acelerar los trámites y procesos administrativos.
El mensaje fue claro: la burocracia también tiene un costo productivo.
Figueroa sostuvo que los tiempos del Estado deben adecuarse a los tiempos de los proyectos de inversión. Cada demora, planteó, significa oportunidades de producción y puestos de trabajo que no llegan a concretarse.
Crédito y genética: herramientas para dar el salto productivo
El acceso al financiamiento apareció como otra de las necesidades centrales.
Figueroa destacó el acompañamiento del Gobierno provincial mediante líneas de crédito destinadas a productores, especialmente para acceder a genética de mayor calidad.
Pero el planteo fue más amplio: Salta necesita crédito para aumentar su productividad y aprovechar su potencial.
La falta de financiamiento, en su visión, limita la capacidad de inversión necesaria para incorporar tecnología, mejorar la genética, ampliar la producción y agregar valor.
Más que ganadería: una matriz productiva diversificada
La Rural también reclamó que la discusión productiva contemple al conjunto de las actividades salteñas.
Figueroa enumeró maíz, soja, poroto, caña de azúcar, cítricos, frutas y hortalizas, vinos, leche, tabaco, huevos y carnes bovina, porcina y aviar, además de las múltiples cadenas que generan empleo en la provincia.
El planteo es que todas esas actividades necesitan condiciones de competitividad, infraestructura, financiamiento y reglas claras.
A la vez, pidió avanzar con una política de industrialización de las materias primas en origen, para evitar que Salta se limite a producir y enviar recursos sin incorporar suficiente valor agregado.
“No podemos cambiar de rumbo”
El presidente de la Rural también lanzó un mensaje al conjunto de la dirigencia política.
Sostuvo que el esfuerzo realizado por la sociedad para ordenar las cuentas nacionales “no puede ser en vano” y reclamó continuidad en el rumbo económico.
Pero esa continuidad, según su planteo, debe traducirse en resultados concretos para el sector productivo.
Figueroa reclamó aprovechar el potencial del agro, el petróleo, el gas y la minería, mejorar el acceso al crédito e impulsar la industrialización.
También sostuvo que Salta debe aspirar a ubicarse entre las cinco provincias más importantes del país, aprovechando la combinación de industria, comercio, minería, turismo y producción agropecuaria.
“Basta de buscar votos”
El tramo político más fuerte del discurso de Figueroa estuvo dirigido al arco político provincial.
Pidió dejar de concentrar los esfuerzos en las próximas elecciones y poner el foco en el desarrollo.
Su reclamo fue que la dirigencia busque “mejoras, progreso, desarrollo y tranquilidad” para las familias salteñas.
La definición condensó el planteo de la Rural: el potencial productivo existe, pero necesita decisiones políticas que permitan convertirlo en empleo, inversión y crecimiento.
Sáenz: “El Norte no pide dádivas”
El gobernador Gustavo Sáenz tomó el reclamo por la falta de competitividad y lo llevó al terreno del federalismo.
Su principal planteo fue que Argentina no puede seguir siendo pensada y administrada desde Buenos Aires.
Sáenz cuestionó las decisiones nacionales que, según sostuvo, se toman lejos de los territorios donde impactan y puso como ejemplos los costos del transporte, los combustibles, la energía y las cuestiones sanitarias vinculadas con la producción.
Definió esa situación como un “impuesto a la distancia” que soportan las provincias del interior.
Y marcó una posición política contundente: “El Norte Grande no pide dádivas ni subsidios”, sino igualdad de oportunidades e infraestructura para poder producir en condiciones más competitivas.
Equilibrio fiscal, pero no a costa de quienes producen
Sáenz defendió el orden de las cuentas públicas, pero advirtió que el equilibrio fiscal no puede convertirse en el único objetivo.
Para el gobernador, debe existir también equilibrio social.
Su planteo fue que el orden fiscal no puede alcanzarse mediante el estrangulamiento de quienes producen ni dejando de atender las necesidades básicas de la población.
Al mismo tiempo, sostuvo que la mejor política social es la generación de empleo genuino y que para eso son indispensables producción, inversión y previsibilidad.
Defensa de las economías regionales
El mandatario provincial reivindicó la postura de Salta frente a medidas nacionales que podían afectar actividades específicas.
Mencionó la defensa del Fondo Especial del Tabaco, la producción de banana y otras economías regionales.
Su mensaje fue que la provincia puede acompañar las políticas nacionales cuando considera que son necesarias para mejorar la macroeconomía, pero que también debe plantarse cuando determinadas decisiones perjudican directamente a los productores salteños.
Ganadería y bosques: producir más sin resignar conservación
Sáenz respaldó el crecimiento de la ganadería mediante el manejo integrado de los bosques nativos.
Afirmó que Salta posee más de dos millones de hectáreas con potencial para planes de manejo de bosques con ganadería integrada.
El desafío, según explicó, consiste en aumentar la producción ganadera preservando la biodiversidad y los servicios ambientales.
La estrategia permitiría mejorar el forraje, el acceso al agua y la infraestructura rural, aumentar el stock ganadero, generar empleo y fortalecer el arraigo.
Más terneros, más valor y nuevos mercados
El gobernador también planteó la necesidad de aumentar la producción y diversificar las cadenas.
Entre los objetivos mencionó producir más terneros, agregar valor, mejorar la logística y abrir nuevos destinos comerciales.
También identificó oportunidades en las cadenas ovina, caprina, porcina y aviar, además de la producción de conejos.
A la lista sumó las economías regionales vinculadas con tabaco, banana, caña de azúcar, biocombustibles y pimentón.
La idea transversal fue aumentar la oferta productiva y llevar nuevas oportunidades de empleo a lugares donde la producción constituye una herramienta fundamental para evitar el desarraigo.
El gran reclamo compartido: infraestructura
Aunque desde posiciones diferentes, los dos discursos coincidieron en un punto: sin infraestructura, el potencial productivo de Salta no puede desplegarse plenamente.
Figueroa reclamó rutas, caminos rurales y ferrocarril.
Sáenz aseguró que continuará peleando por rutas y por el corredor bioceánico.
Para ambos, la logística es una condición necesaria para bajar costos, acceder a mercados y mejorar la competitividad.
Corredor bioceánico: el compromiso de Sáenz
El gobernador convirtió al corredor bioceánico en el compromiso más enfático de su discurso.
Aseguró que trabajará hasta el último día de su gestión para concretarlo y mejorar las conexiones de Salta tanto hacia el Atlántico como hacia el Pacífico.
Vinculó esa obra con una cuestión que excede lo estrictamente productivo: el arraigo de las nuevas generaciones.
Su objetivo, sostuvo, es que los jóvenes del interior no tengan que abandonar sus pueblos para viajar a Buenos Aires en busca de oportunidades.
La infraestructura, en ese sentido, fue presentada como una herramienta para que las familias puedan permanecer y trabajar en sus lugares de origen.
Una demanda común: pasar de las promesas a los resultados
El cierre de la Expo dejó expuesta una preocupación compartida: Salta tiene recursos, producción y potencial, pero necesita transformar esas ventajas en desarrollo efectivo.
Desde la Sociedad Rural se reclamaron menos presión tributaria, baja de retenciones, crédito, infraestructura, logística, reducción de la burocracia, reglas previsibles y agregado de valor.
Desde el Gobierno provincial se sumaron los reclamos por federalismo, infraestructura, defensa de las economías regionales y equilibrio entre orden fiscal y desarrollo social.
El punto de encuentro estuvo en una definición: la producción debe ser el camino para generar empleo genuino, inversión y arraigo.
La discusión planteada en el cierre de la Expo no quedó, así, en un diagnóstico. Figueroa puso sobre la mesa una agenda concreta de demandas del sector privado y Sáenz asumió compromisos vinculados con las principales obras estratégicas de la provincia.
El desafío que quedó planteado es transformar ese potencial en resultados: más producción, menores costos, mayor competitividad, más valor agregado y, sobre todo, más trabajo para los salteños.