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Un mismo terreno aparece como Manzana 1, Lote 19; Manzana 15, Lote 19; y Manzana 14 B, Lote 19, según qué documento se mire. Esa diferencia, que para los compradores dejó de ser una cuestión meramente administrativa cuando intentaron conseguir agua y electricidad, es ahora el eje de una nueva denuncia presentada ante la Sindicatura del concurso preventivo de IKBA SA.
El planteo fue realizado por un grupo de acreedores que compraron lotes en Cielos del Sur 2, en Cerrillos, y que tienen sus créditos verificados y admitidos judicialmente. Piden que la Sindicatura investigue las distintas nomenclaturas, confronte los planos utilizados ante el Juzgado, EDESA, Aguas del Norte, Inmuebles y otros organismos.
El problema apareció cuando fueron a pedir agua y luz. El caso que disparó la denuncia corresponde a un inmueble que originalmente figuraba como Manzana 1, Lote 19, perteneciente al Catastro de Mayor Extensión N.º 11.923, en Cerrillos.
Los acreedores tomaron como referencia un informe de la Sindicatura del 28 de abril de 2026, que, según la presentación, señalaba a partir de información proporcionada por IKBA que los propietarios del loteo estaban en condiciones de acceder a las conexiones de agua potable y energía eléctrica. Una de las compradoras fue entonces a Aguas del Norte para iniciar el trámite. Allí le indicaron que el plano presentado por IKBA no coincidía con la documentación que acreditaba su titularidad.
La respuesta derivó en un nuevo documento. El presidente de IKBA, Guido Giacosa, emitió el 9 de junio de 2026, por intermedio de la escribana Alejandra Acosta, un certificado en el que identificó ese inmueble como Manzana 15, Lote 19, Barrio Cielos del Sur 2, Catastro de Mayor Extensión Nº 11.923, Cerrillos.
Pero el problema no terminó allí. Cuando la propietaria avanzó con el trámite ante EDESA, apareció una tercera identificación. El plano presentado por IKBA ante la distribuidora eléctrica ubicaba el mismo terreno como Manzana 14 B, Lote 19.
Pero para los compradores, el caso no termina en ese lote. En la presentación firmada por 15 acreedores, los damnificados advierten que las inconsistencias detectadas "podrían no constituir un supuesto aislado" y plantean que podrían afectar la correcta individualización de otros inmuebles de Cielos del Sur 2 y, con ello, los derechos del conjunto de los compradores.
Esa preocupación no surge solamente del escrito presentado ante la Sindicatura. En los últimos días, otros adquirentes que no firmaron se comunicaron con El Tribuno y relataron problemas similares al intentar identificar sus terrenos ante organismos y empresas de servicios. Los casos todavía requieren ser contrastados con la documentación de cada inmueble, pero apuntan en una misma dirección: las diferencias de nomenclatura no serían un problema exclusivamente individual.
Por eso, uno de los principales pedidos de los acreedores es que se revise la documentación del conjunto del emprendimiento y se determine si las distintas identificaciones y planos se repiten en otros lotes.
La diferencia tiene una consecuencia concreta: según la presentación, EDESA informó que existe disponibilidad técnica para brindar electricidad al emprendimiento, pero que los compradores no pueden obtener conexiones individuales mientras la documentación dominial no coincida con los planos presentados por IKBA. Es decir, hay disponibilidad de servicio, pero la inconsistencia documental impide que el comprador pueda conectarse de manera individual.
Los acreedores incorporaron un segundo caso. Se trata de un inmueble de José Esteban Sánchez, que originalmente correspondía al Lote 137 de la Manzana 6, con una superficie de 250 metros cuadrados. Según la documentación citada en la presentación, en septiembre de 2025 sus datos catastrales cambiaron y actualmente figurarían como Lote 3 (ex 137), Manzana 7 (ex 6), del Catastro de Mayor Extensión Nº 11.923.
A esto suman otra diferencia: sostienen que los planos utilizados por IKBA ante Aguas del Norte y EDESA tampoco coincidirían entre sí. Peor aún. Una de las firmantes se presentó personalmente ante la Municipalidad de Cerrillos y, según relata en el escrito, allí le informaron que no existía un expediente relacionado con la aprobación o habilitación del loteo Cielos del Sur 2. Los acreedores interpretan que, de ser así, IKBA no habría iniciado las actuaciones administrativas necesarias para obtener las autorizaciones municipales correspondientes.
Trece años de espera
Detrás de los números de manzana, los expedientes y los planos hay historias de personas que llevan años esperando poder usar aquello que compraron.
Andrea Padra Rossetto tiene 36 años y es contadora. Lleva 13 años enfrentada a una situación que, según cuenta, empezó con la compra de una casa y un terreno en 2013. Firmó entonces un boleto por una vivienda de entre 40 y 50 metros cuadrados más el terreno, con financiación a siete años y su madre como codeudora. Durante tres años pagó las cuotas con la mitad de su ingreso. Su madre, además, sacó un préstamo en el Banco Macro para afrontar la cuota anual.
Cuando IKBA ya no tenía una oficina fija, Andrea cuenta que Matías Decimone en persona le ofreció un acuerdo para quedarse con el terreno. Ella aceptó. Después llegó el concurso preventivo. Y la espera continuó.
Hoy tiene tres documentos de posesión diferentes sobre el mismo lote: uno con Decimone, otro con la escribana Alejandra Acosta, de 2021, y el último con el arquitecto Juan Bouzón a cargo de realizar las "posesiones". "Pasé una vergüenza. No tengo titularidad, tengo posesión de algo que no existe", dijo.
Para Andrea, el problema excede su situación individual. Su temor es que una eventual consideración judicial del cumplimiento de la empresa se base en documentación que no coincide con la realidad que encuentran los compradores cuando intentan hacer los trámites. "Si demuestran que cumplen todo, el juez lo toma por cumplido, y no les exige nada", señaló.
La causa lleva siete años en la justicia
El caso de Cielos del Sur 2 comenzó hace siete años en la justicia. En junio de 2019, el juez de Concursos, Quiebras y Sociedades de Primera Nominación, Pablo Muiños, intervino en una crisis que ya afectaba a cientos de compradores.
Entonces, el juez reconvirtió la quiebra en concurso, proceso destinado a encauzar la regularización pendiente con cerca de 200 familias.
Desde prensa del Poder Judicial se consultó al magistrado sobre la nueva denuncia y sobre la posibilidad de realizar declaraciones. La respuesta fue que, "cuando resuelva, informará". Por el momento, explicó, cualquier manifestación podría interpretarse como un adelantamiento de opinión.