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Todo empezó en un campo familiar del Valle de Lerma, entre perforaciones para dar agua a los animales y análisis de laboratorio que, una y otra vez, arrojaron el mismo resultado: esa agua era distinta. "Nos decían que no es normal tener esa agua, que es un privilegio", contó Thomas Leach, quien decidió transformar ese hallazgo en una empresa.
El proyecto arrancó en 2023, cuando Leach tenía 24 años. La familia construyó un galpón desde cero e importó una máquina embotelladora, en lo que el propio Leach describió como "una inversión bastante importante". La producción y la venta comenzaron en 2024, primero solo con bidones retornables de 20 litros y con un modelo exclusivamente empresarial. "Siempre trabajamos en una configuración B2B, con servicio a empresas, personalizado. No hacemos por el momento venta domiciliaria", explicó. Es decir, B2B es un esquema Business-to-Business (de empresa a empresa).
De los bidones a las botellas
Hace tres meses, la empresa sumó una segunda línea de producción, también con maquinaria importada: botellas descartables de medio litro y de litro y medio. El cambio permitió llegar por primera vez al consumidor final, un salto que Leach calificó como el motivo del buen desempeño del último trimestre. "Ya llegamos al consumidor final, un producto más de consumo masivo, no tan regional como los bidones", señaló.
Hoy la producción ronda los 6.000 a 9.000 bidones por mes, según la temporada, y cerca de 200.000 botellas descartables mensuales. La distribución en Salta quedó en manos de supermercados y distribuidoras, que después llevan el producto a quioscos y almacenes.
Una empresa de jóvenes
Leach fundó la firma con su hermano, aunque cada uno lidera una unidad de negocio distinta dentro del campo familiar: él, la embotelladora, y su hermano, la actividad agropecuaria. El resto del equipo también es joven: el ingeniero a cargo de la planta y el gerente de fábrica tienen 25 años cada uno. En total, la empresa emplea a diez personas de forma directa, además de un ingeniero consultor, y generó trabajo indirecto en distribuidoras y supermercados. "La empresa está manejada y liderada por jóvenes. Yo soy el más grande y tengo 27", resumió.
Para Leach, ese dato no fue un detalle menor. Contó que el miedo inicial casi frena el proyecto, sobre todo cuando la empresa empezó a vender a compañías mineras y los primeros pedidos treparon de 40 bidones a 1.000 de un día para el otro. "Nos daba muchísimo miedo, primero por los tiempos, por la operativa, por todo, pero se puede", afirmó.
Con esa experiencia, dijo que busca transmitir un mensaje a otros jóvenes con proyectos propios: "Hay mucha gente que tiene ideas fantásticas y le tiene miedo a lanzarse sola, sobre todo con la industria minera, porque piensan que hace falta ser una megacorporación para ofrecerle y darle un servicio".
La calidad del agua, como sello distintivo
Leach ubicó el diferencial de la empresa en la calidad del agua cruda que sale de las vertientes de Finca Calvimonte, en el Valle de Lerma, y en el trato personalizado con cada cliente. La empresa inició los trámites para poder comercializar el producto como agua mineral, una categoría que, según explicó, tendría pocos antecedentes en la zona. "Sería una de las únicas aguas minerales del Valle de Lerma", dijo.
Ese cuidado se trasladó también a los procesos de control: cada lote pasó por un laboratorio tercerizado antes de autorizar la entrega, un paso adicional pensado para los clientes del sector minero, donde el agua funcionó como un insumo crítico. Ese trabajo llevará a la empresa a participar del 2 al 4 de septiembre, en el Centro de Convenciones de Salta, de Argentina Mining, una de las principales ferias del sector en el país y que aguardan con mucha expectativa.
Leach adelantó que la empresa proyectó, para fin de este año, sumar reparto a domicilio de los bidones retornables, un servicio que hasta ahora no ofreció. También mencionó que la compañía funcionó bajo un esquema de reinversión total de las ganancias, algo que, según dijo, permitió sostener el crecimiento sin resignar la atención personalizada a cada cliente. "Si hay que agrandar la estructura para mantener el servicio, lo hacemos con ese modelo de reinversión al cien por ciento", explicó.