Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

La inteligencia artificial empieza a ocupar el lugar de "confidente" entre adolescentes

Durante "Hablemos de lo que viene", Ceballos habló de una "gestión técnica del síntoma" y puso el foco en el lugar que adquieren las herramientas digitales ante problemas emocionales. 
Sabado, 08 de agosto de 2026 12:23
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

La inteligencia artificial empieza a ocupar un lugar hasta hace poco impensado en la vida de algunos adolescentes: no solo sirve para estudiar, buscar información o resolver una tarea, sino que también puede convertirse en un "confidente" al que recurren frente a aquello que les ocurre.

El psicólogo Rodolfo Ceballos puso el foco sobre este fenómeno y aseguró que sus efectos ya comienzan a percibirse dentro de los consultorios.

El especialista utilizó una expresión para definir el cambio: los adolescentes están haciendo una "gestión técnica del síntoma".

"Uno cuando recibe al chico, recibe al niño, se sorprende de la manera como el chico, el adolescente, está gestionando técnicamente su síntoma, cosas que no veíamos antes", explicó.

La diferencia, según su análisis, está en la manera de aproximarse al propio padecimiento. "Lo toma como un problema técnico a su sufrimiento", señaló.

En esa nueva forma de abordar lo que les ocurre aparecen recursos que hasta hace pocos años no existían. "Usa aplicaciones, también tiene de confidente a la inteligencia aplicada", sostuvo Ceballos.

La definición de "confidente" introduce una dimensión distinta del fenómeno. Una herramienta tecnológica deja de utilizarse exclusivamente para obtener información y comienza a convertirse en un espacio donde el adolescente puede llevar preguntas o situaciones vinculadas con su propia experiencia.

Ceballos señaló que se trata de un proceso "en escalada".

"El adolescente está gestionando técnicamente su síntoma, cosas que no veíamos antes".

Para los profesionales, esto implica encontrarse con pacientes que pueden llegar a la consulta después de haber intentado interpretar aquello que les sucede mediante aplicaciones o conversaciones con sistemas de inteligencia artificial.

La digitalización, de esta manera, empieza a modificar no solamente hábitos cotidianos, sino también la relación que una persona establece con aquello que le genera sufrimiento y con los mecanismos a los que recurre para intentar encontrar una respuesta.

Durante su exposición, Ceballos introdujo además el concepto de "psicopatologías del acto" para referirse a otra característica que observa en las nuevas generaciones.

El especialista vinculó esta idea con comportamientos en los que existe dificultad para procesar aquello que ocurre antes de llevarlo a la acción.

"Vemos generaciones ansiosas, vemos personas impulsivas", señaló.

En ese marco, planteó que uno de los problemas de la actualidad es la falta de referencias que ayuden a ordenar y procesar las experiencias.

Ceballos habló de adolescentes que pueden quedar "a la intemperie" de "un orden simbólico, una ley, una autoridad", elementos que mencionó como parte de aquello que puede brindar referencias frente al malestar.

Su planteo pone el foco en una dimensión que trasciende las herramientas digitales: la necesidad de generar recursos que permitan elaborar aquello que sucede antes de responder inmediatamente mediante una conducta.

Sobre el final de su exposición, Ceballos dejó una propuesta concreta para enfrentar los desafíos que observa.

"Hay que crear programas infantojuveniles de educación emocional con participación juvenil", sostuvo.

La participación de los propios adolescentes constituye un elemento central de la propuesta. No se trataría únicamente de diseñar iniciativas destinadas a ellos, sino de incorporarlos activamente en su desarrollo.

Una realidad más profunda

Ceballos explicó que los programas infanto - juveniles puedan actuar como "barreras protectoras" frente a los problemas presentes y aquellos que puedan profundizarse.

Ceballos enfatizó que no deberían tratarse de intervenciones superficiales. Habló de construir "barreras protectoras en serio y muy fuertes". La tecnología ya ingresó en esa ecuación. Y, de acuerdo con Ceballos, también empieza a transformar lo que los profesionales que atienden a los adolescentes.

Según expuso Ceballos, ahora el desafío será también generar espacios donde puedan adquirir recursos propios para comprender y procesar sus experiencias.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD