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El último encuentro de El Tribuno con la nieta de Güemes

El día 16 de junio de 1953, Francisca "Pancha" Güemes de Arias (1862-1955) recibió en su casa a nuestro diario.
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Corría el año 1953 y en nuestra ciudad de Salta aun vivía la última nieta del General Martín Miguel de Güemes, asesinado 132 años antes. Se trataba de Doña Francisca Güemes de Arias nacida en Salta el 16 de noviembre de 1862. Era hija de D. Luis Güemes y Puch y de doña Rosaura Castro y Sanzetenea y tenía tres hermanos: Domingo, (1853-1923) Luis (1956-1927) y Adolfo (1873-1947). (Diccionario Biográfico de Salteños- F.R. Figueroa)

Doña Francisca, quien cariñosa y popularmente era más conocida en nuestro medio como "Doña Pancha" y ya en su larga ancianidad como "Doña Panchita", era la última nieta sobreviviente del General Güemes hasta que el 1 de julio de 1955 se apagó su vida en la misma ciudad que la había visto nacer 95 años antes.

Pero dos años antes de su fallecimiento, más exactamente el 16 de junio de 1953, El Tribuno tuvo el privilegio de conversar con esta dama por intermedio del periodista e historiados don Cesar Fermín Perdiguero. De esta entrevista hablaremos hoy al relatar lo que Perdiguero incluyó en su tradicional Columna Noctámbula de la edición del 17 de junio de 1953, más otros temas que "Cochero Joven" fue desgranado días posteriores por razones de espacio.

La Columna

"Años atrás -cuenta Perdiguero en su columna del 17 de junio de 1953- cuando podía hacerlo, porque ahora los años la tienen muy agobiada, Doña "Pancha" Güemes solía recibir en su casa y en este día, los honores del Gobierno, del Ejército y del pueblo de Salta. Tanto era el respeto y el afecto que despertaba esta nieta del General, que a la mañana era saludada con dianas a la puerta de su mansión; más tarde presidía los actos oficiales y luego abría las hospitalarias puertas de su casa para recibir a las autoridades. Pero ahora ya no puede hacerlo pues tienen 93 años de edad".

El día antes, 16 de junio, Perdiguero casi como cumpliendo aquella vieja costumbre lugareña, fue a visitar a Doña Francisca "Pancha" Güemes de Arias, en su casa de calle Alvarado: "Fui –dice- a presentarle mi respeto y de El Tribuno, a saludarla en la víspera del glorioso tránsito de su abuelo Martín. Hablamos brevemente pero me contó cosas sustanciosas. Por ejemplo, que ese día ya había recibido conceptuosas notas oficiales del Gobernador y del Comandante de la 5° División. Luego conversamos de los Gauchos de Güemes. Me preguntó si era cierto que ya le estaban construyendo la casa a la Agrupación. Entonces le conté que el Gobernador (Dr. Ricardo Durand) había dispuesto que la Agrupación Tradicionalista tenga su casa propia. Quiso saber dónde era y le dije estaba en inmediaciones del Monumento al General. "Me alegro mucho –dijo-. Fijese que yo siempre pregunto por los gauchos. Los quiero mucho pues mi padre (Luis) nos inculcó el cariño a los gauchos. Y ellos también sentían cariño por nosotros. Y sobre todo los quiero porque ellos han peleado al lado de mi abuelo".

Y siguiendo la charla, más adelante don Cesar cuenta que Doña Panchita le confesó sabrosas anécdotas: por ejemplo: "Una de las cosas más apreciada en mi abuelo fue su generosidad y el afecto que tenía por sus gauchos. En la familia se contaba la historia del "Puñal de Güemes". Un arma con mango de oro y plata, pero de una hoja realmente inmaculada porque solo le sirvió para hacer el bien a la gente y por eso ese puñal andaba de mano en mano. Y así es que cuando algún gaucho iba a verlo para pedirle auxilio económico para remediar alguna necesidad y, si en ese momento mi abuelo no tenía dinero encima, sacaba el puñal y le decía: 'Tomá, andá empeñalo y salí del apuro'. Luego lo rescataba hasta que volvía a entregárselo a otro gaucho que andaba con iguales necesidades".

El viejo Barros

Otro recuerdo: "Nunca me olvido –dijo risueña Doña Pancha- del viejo Barros Era un gaucho fuerte y eterno del Rosario de la Frontera. Había acompañado a mi abuelo en toda su campaña y ya muerto el General, quedó en el seno de nuestra familia donde vivió rodeado de todo nuestro cariño y respeto. Mi padre me decía: Querelo mucho al viejo Barros, porque él quería mucho a tu abuelo". El viejo Barros era para nosotros una verdadera reliquia en la casa".

La mama Gabriela

También evocó otro personaje: "La mama Gabriela era una viejita que ya andaba apenas cuando la alcancé a conocer. Era criada de mi abuela Carmen Puch, y una vez me regaló un puño de terciopelo que había sido de mi abuelo el General. A ese puño yo lo doné al museo de Salta. Allí está".

El Regimiento 5

El pedido de Doña Panchita: "Quiero pedirle a todos los salteños que nunca dejen llevar a otra parte el Regimiento 5 de Caballería "General Güemes". El Quinto tiene que estar siempre en Salta, y las reliquias de mi abuelo que ahora están en Buenos Aires deben reunirse y entregarse en custodia a los salteños".

Escuela Agrícola

Recordó emocionada su presencia en la inauguración de la "Escuela de Ganadería y Granja "General Martín Miguel de Güemes" (Escuela Agrícola) el 17 de mayo de 1952. "Allí fui muy agasajada por los ministros del presidente Perón, Ing. Carlos Emery y el General Juan Pistarini, el gobernador Carlos Xamena, el arzobispo Tavella y el jefe del Regimiento 5, coronel Meyer. Fue muy emotivo ver la concreción de esa obra erigida en el solar que había donado (Chacra del Carmen) mi hermano Adolfo (1873-1947".    

La costurera

Doña "Pancha" tenía su costurera preferida: se trataba de doña Isabel Cañizares de Chasni cuyo taller estaba al final del pueblo de Cerrillos sobre Avda. Gral Güemes (ex RN9). Solía llegar con su chofer a bordo de unBuik 1946 (para otros era un DeSoto Custom Limousine 1946- Perdiguero solo menciona "Limousine"). Era de trato sencillo y ameno, recordaban doña Isabel y demás clientas.

Botarate

Cuenta Perdiguero que ya al despedirse él le dijo: "Señora, le agradezco la deferencia de haberme recibido en su casa. Quiero solicitarle su autorización para transmitir en su nombre un saludo cordial a los Gauchos de Güemes y al pueblo de Salta".

"Bueno pues –respondió- pero por favor hagaló con discreción. No sea que la gente crea que estoy haciendo cosas de botarate… pues ya estoy muy vieja para andar de alardes…". Por entonces, "botarate" era interpretado como una persona atolondrada, insensata o que actuaba por figuración.

Francisca Güemes de Arias

Nació en la ciudad de Salta el 16 de noviembre de 1862 y falleció el 1 de julio de 1955 a los 95 años de edad. Fue la última nieta que sobrevivió al General Güemes. Contrajo matrimonio con el médico Pablo Arias Romero (1859-1909) y no dejó descendencia.

Doña "Pancha" Güemes fue la principal gestora de la construcción del nuevo templo de Nuestra Sra. De La Meced, cuyos ornamentos y principalmente el bastón de la Virgen, labrado en plata y oro, fueron donados por esta dama. Con idéntico fervor ayudó a niñas de colegios religiosos y hospitales. "Su fallecimiento ocurrido en nuestra ciudad produjo una sensible conmoción ciudadana". (C .Perdiguero 1976. El Tribuno).

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