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Luciana Aymar: "Después de ganar un Mundial viene la parte más difícil: mantenerte"

Un repaso por los logros de Luciana Aymar, una talentosa del deporte argentino.
Sabado, 08 de agosto de 2026 09:54
Luciana Aymar y Noel Barrionuevo festejan el Mundial de 2010.

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Pero después venía, se acercaba y me decía: "Yo te digo todo esto porque sé que vos podés hacerlo y lo podés mejorar". Ahora, a veces nos encontramos en Chile, donde vivo, y me dice: "Vamos a jugar al pádel". Y yo ahí le devuelvo todas —risas—.

Soy muy agradecida de haberlo tenido. Tanto él como Luis Barrionuevo eran súper exigentes, detallistas. Querían que sus jugadoras fueran atletas, no solamente jugadoras. Me ayudaron mucho en toda la parte técnica y también en lo emocional.

Ellos buscaron la perfección. Y realmente, entre todos, logramos algo inimaginable en un deporte que no conocía nadie, que no era el deporte más popular, y conseguimos posicionarlo y mantenerlo. Porque eso es lo más difícil. Podés llegar y ganar un Mundial, pero después viene la parte más difícil: mantenerte.

Todo el mundo ya te conoce. Tu forma de entrenarte tiene que cambiar, tu forma de jugar tiene que cambiar. Y también sucede en lo individual. En cada torneo traté de buscar algo diferente desde lo físico, lo técnico y lo táctico. Y también trabajar lo mental, porque no es lo mismo los primeros torneos que jugás que los últimos.

Cuando arranqué en la Selección quizás era una jugadora muy talentosa. Después de unos años ya tenía cierto liderazgo y tenía que llevar un equipo adelante. Las presiones van cambiando y la parte mental la tenés que ir transformando y adaptando a los nuevos objetivos.

Es un trabajo de reinventarte permanentemente. Son desafíos alucinantes, pero también implican un desgaste mental muy fuerte. Si no estás preparado para todo eso y, ojalá, ayudado y acompañado por un profesional, es muy difícil llevarlo adelante y sostenerlo.

Me acuerdo de cuando me dieron el premio a Mejor Jugadora del Mundo. Yo tenía 20 o 21 años y dije: "¿Y ahora qué hago? Ya está, lo recibí". Podía quedarme con eso o tratar de buscar cosas diferentes para seguir mejorando y seguir recibiendo ese premio, porque también me gustaba, no te voy a mentir. Cuando no me lo daban, me enojaba y decía: "¿Cómo puede ser?".

Esa exigencia también nos la inculcaron nuestros entrenadores. No nos quedábamos con el torneo que acabábamos de jugar. Ganábamos un Mundial y ya nos decían qué teníamos que mejorar para el siguiente torneo.

Siempre cuento una anécdota con Cacho. Cuando terminamos el Mundial de 2002, salimos campeonas y yo gané el premio a la mejor jugadora del Mundial. Vino corriendo y me dijo: "Bueno, bueno, tampoco para tanto, porque podrías haber hecho otras cosas mucho mejores. Hay ciertas jugadas que tenemos que mejorar".

Yo miraba a todas mis compañeras festejando y le decía: "Cacho, dejame festejar un poco. Ya está, ganamos". Y él me respondió: "No, porque ahora viene Atenas 2004".

Ellos forjaron en nosotras una personalidad súper exigente y resiliente. Y a mí me ayudaron a construir esa personalidad de querer ser mejor en cada torneo.

Fue como la frutilla del postre. Después de tanto esfuerzo, creo que fue un digno regalo para el deporte por todos los años que veníamos teniendo.

Fue un equipo que siempre se mantuvo entre los primeros lugares del mundo. Hay pocos deportes que hayan conseguido tantos logros en diferentes torneos y que además se hayan mantenido. Para mí fue un premio a todo el esfuerzo de muchas generaciones, no solamente de las que fuimos a competir a ese Juego Olímpico.

¿Qué desafíos ves hoy en los jóvenes? ¿Qué consejo les darías frente a un tropiezo o una frustración? ¿Qué hacías vos después de una situación como quedar afuera de una lista?

Yo creo que hay que seguir. Si vos sabés que estás en el lugar correcto, siguiendo lo que más deseás, sea el deporte que sea o la profesión que sea, hay que seguir. Piedras en el camino vamos a tener. Es parte de la vida. Y la verdad es que las frustraciones te fortalecen más que los triunfos.

—¿Qué significa el hockey para vos hoy, después del retiro?

Hoy vivo el hockey con mucho entusiasmo. Soy fanática de Las Leonas. Ahora me voy a ver el Mundial, invitada por la Federación Internacional, así que las voy a estar siguiendo. Pero me costó soltar. Lo hablé mucho con un psicólogo. Hice mucha terapia. Hice terapia deportiva mientras estaba en competencia, pero también hice terapia para poder soltar eso que había hecho durante 20 años.

El psicólogo me decía: "Vos estás casada con el deporte. Esto es como una ruptura, como un divorcio".

¿Ese proceso te permitió enfocarte en las cosas que hacés ahora y también en la familia?

Sí, totalmente. Estoy muy enfocada en las charlas de motivación y liderazgo. También creo que parte de lo que puedo transmitir tiene que ver con mi propia experiencia: haber sido una niña del interior con un sueño que, en aquel momento, cuando yo decía "voy a jugar Mundiales, me gustaría representar a mi país, jugar unos Juegos Olímpicos", hacía que la gente me mirara raro.

Nosotros ni siquiera teníamos sintético en Rosario. Yo, rosarina, jugaba en césped natural, iba a la Selección y los torneos se jugaban en sintético de agua. Entonces, todo lo que yo pensaba en aquel momento parecía un poco ilógico. Nunca imaginé en mi vida no solamente ser abanderada, sino tampoco jugar un Mundial en Rosario y ganarlo.

Siempre digo que el deporte me regaló mucho más de lo que yo hubiese imaginado.

Entre todas esas alegrías, seguramente está muy arriba el Mundial de Rosario. ¿Qué otro torneo o partido pondrías entre los momentos más importantes?

Es difícil elegir porque jugué muchos años, pero no podemos dejar afuera Sydney 2000. Fue un momento importantísimo para nuestro deporte. Ahí comenzó algo, Las Leonas, que perdura para siempre.

Y el nombre de Las Leonas surgió de una manera casi artesanal...

Artesanal fue todo. Porque el dibujo de la leona ni siquiera se sabía bien qué era en ese momento.

¿Quién lo había dibujado?

Mis respetos a Inés Arrondo, que fue quien la dibujó. Pero todo el mundo nos preguntaba qué teníamos en la camiseta porque no se veía. Había que explicar: "Es una leona".

Me acuerdo de que trabajábamos con Nelly Giscafré, la psicóloga, y dijimos: "Queremos una identidad, como tienen Los Pumas". Hicimos una reunión y no sabés los nombres que tiraban algunas. Yo, por las dudas, no levantaba la mano.

No sé bien quién propuso "Leonas". Dijimos que era un animal que nos representaba mucho por sus características. Entonces decidimos dibujar una leona en la camiseta. Inés dijo: "Yo la dibujo".

Llevamos una camiseta al Preolímpico medio de contrabando, porque reglamentariamente no podías poner cualquier figura en la camiseta.

Y cuando pasó todo aquello de que no interpretamos bien el reglamento y nos dimos cuenta de que a la segunda fase pasábamos con cero puntos, dijimos: "Es el momento ideal para salir a jugar contra Holanda con la camiseta de la leona".

Salimos a jugar y me acuerdo de que los medios preguntaban qué era eso que teníamos en la camiseta. Estaba Gonzalo Bonadeo comentando y también preguntaba qué era. Nos comimos una multa del Comité Olímpico. No importaba. Pero ahí fue el boom.

En el tiempo

Nacimiento: 10 de agosto de 1977, Rosario, Santa Fe.

Apodo: "Lucha" / "La Maga".

Posición: mediocampista.

Selección argentina: disputó 376 partidos internacionales y convirtió 161 goles.

Primer título mundial

8 de diciembre de 2002

Las Leonas conquistan en Perth, Australia, el primer Mundial de mayores de la historia del hockey femenino argentino.

Argentina supera a Países Bajos en la definición. Aymar ya era una de las figuras centrales de aquella generación.

 "Leyenda del Hockey"

22 de agosto de 2008

Las Leonas consiguen el bronce olímpico en Beijing, tercera medalla consecutiva de Aymar en unos Juegos.

Ese año gana además el Champions Trophy y es elegida nuevamente Mejor Jugadora del Mundo.

La FIH la distingue como "Leyenda del Hockey"

Año inolvidable 

11 de septiembre de 2010

En su Rosario natal, Argentina derrota 3-1 a Países Bajos y se consagra campeona mundial por segunda vez. Aymar tiene un torneo extraordinario. Argentina había debutado con un 5-2 sobre Sudáfrica, encuentro en el que ella convirtió tres goles.

Ese mismo año Las Leonas ganan el Champions Trophy de Nottingham. La FIH la elige Mejor Jugadora del Mundo por séptima vez.

Abanderada

13 de junio de 2012

Es elegida abanderada de la delegación argentina para los Juegos Olímpicos de Londres. Se impone en la elección realizada por los delegados de las federaciones nacionales ante otros candidatos como Luis Scola, Juan Martín del Potro y Walter Pérez.

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