¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

Menos números y más salud: otra forma de mirar la alimentación y el cuerpo

Antes, muchos se centraban en contar las calorías.
Domingo, 09 de agosto de 2026 00:00

Escuchar esta nota - 00:00

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

La nutricionista Lorena Páez describió pacientes que ya no hablan de alimentos concretos, sino exclusivamente de nutrientes: no comen pollo con papa y lechuga, sino "proteína, hidratos de carbono complejos y fibra". "Ellos ya no comen pollo, comen proteínas. Y en realidad es pollo", sintetizó.

La especialista cuestionó así una mirada excesivamente matemática sobre la alimentación.

Durante años, buena parte de la nutrición estuvo centrada en contar calorías. Actualmente existen incluso aplicaciones capaces de analizar fotografías de platos y estimar su contenido calórico.

Para Páez, reducir la comida a números implica perder de vista una cuestión elemental: "La alimentación es la energía para la vida".

El cuerpo utiliza los nutrientes de acuerdo con múltiples variables. Factores ambientales, sociales, culturales, emocionales y biológicos pueden intervenir en la manera en que una persona se alimenta y metaboliza lo que consume. Por eso, dos individuos con consumos calóricos similares no necesariamente tendrán idénticos resultados.

¿Hay que pesarse?

La obsesión por los números también llegó a la balanza y a las mediciones de composición corporal. Páez, que además es antropometrista, hizo una afirmación contundente: una persona sin una patología o un objetivo específico no necesariamente necesita pesarse permanentemente. "¿Por qué tenemos que estar pesándonos? ¿Para qué?".

Un boxeador que debe competir dentro de una categoría determinada necesita controlar su peso porque de ese número depende su participación. Lo mismo ocurre con deportistas cuyo rendimiento exige determinados parámetros corporales.

Pero fuera de esos casos, conocer permanentemente cuánto se pesa o qué porcentaje exacto de grasa y músculo posee una persona puede no aportar ningún beneficio.

La antropometría es una disciplina mucho más amplia que la búsqueda estética. Permite medir perímetros, dimensiones óseas y distintas características corporales. En el deporte, por ejemplo, puede contribuir a evaluar adaptaciones relacionadas con una determinada disciplina.

¿Para qué me hago una antropometría?

El problema aparece cuando esas herramientas se utilizan exclusivamente para perseguir un modelo estético. "¿Para qué me hago una antropometría? ¿Para ver cuánto tengo de grasa y músculo? ¿Para qué lo querés saber?", cuestionó.

Según Páez, recibir información corporal que una persona no necesita puede incluso generar nuevos conflictos con su imagen. Dentro del lenguaje instalado por las redes sociales, la grasa corporal suele aparecer como algo que debe eliminarse. Páez cuestionó esa concepción.

"El tejido adiposo es un tejido biológico que necesita el cuerpo", explicó.

Existe una cantidad de grasa necesaria para el funcionamiento del organismo y sus requerimientos dependen de múltiples factores. En las mujeres, particularmente, el tejido adiposo tiene funciones relacionadas con la reproducción.

La especialista diferenció nuevamente entre los objetivos específicos de un deportista y las necesidades de la población general. Una persona que se prepara para una competencia de fitness puede necesitar alcanzar temporalmente determinada composición corporal. Eso no significa que ese estado deba mantenerse indefinidamente. "Para ese evento tendré que llegar a cierto porcentaje de tejido adiposo para poder competir, pero después vuelvo a la normalidad. No es permanente, no es estar todo el tiempo", explicó.

El objetivo para la mayoría de las personas, sostuvo, debería estar asociado a parámetros compatibles con la salud y no necesariamente con la imagen de un atleta de competición.

Seis puntos

1 - La preocupación por la composición corporal llegó a edades cada vez más tempranas. Páez señaló que niños de 10, 11 y 12 años ya hablan de proteínas, gimnasio, masa muscular. Se debe procurar por una alimentación saludable.

2 - La antropometría permite estudiar perímetros, dimensiones óseas y otras características y puede resultar útil en determinados deportes. El problema aparece cuando se convierte exclusivamente en una herramienta para perseguir un ideal.

3 - En buena parte de los contenidos sobre alimentación y entrenamiento que circulan en redes, la grasa aparece como algo que debe eliminarse. Páez remarcó que el tejido adiposo es un tejido biológico que el organismo necesita.

4 - Páez aplica a los suplementos la misma pregunta que utiliza frente a las dietas: "¿Para qué?". Si una persona obtiene mediante su alimentación los nutrientes que necesita, considera necesario determinar qué objetivo justificaría agregar.

5 - Hablar de alimentación equilibrada no significa mirar solo el almuerzo. Desayuno, almuerzo, merienda y cena forman parte de un mismo patrón. Un almuerzo perfectamente calculado pierde sentido si el resto del día mantiene una estructura deficiente.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD