Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

Organizan voluntarios y colectas para asistir a casi 20 mil peregrinos

La asistencia a los caminantes del Milagro se convirtió en una de las expresiones más visibles de la solidaridad.
Domingo, 09 de agosto de 2026 01:15
El padre Miguel Hilal dio detalles sobre la organización para asistir a los peregrinos.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

Con el inicio del tiempo del Milagro, las comunidades parroquiales de Salta comenzaron a organizar uno de los dispositivos solidarios más importantes de la festividad religiosa: la asistencia a los miles de peregrinos que ingresan a la capital después de recorrer cientos de kilómetros para llegar a la Catedral Basílica y renovar el Pacto de Fidelidad con el Señor y la Virgen del Milagro.

Parroquias, la Fundación Casa Fraterna, la UCASAL y decenas de voluntarios buscan fondos para baños químicos, yerba, azúcar, té, café y elementos de higiene para recibir a los caminantes de la Puna y la Quebrada del Toro.

Campaña

El padre Miguel Hilal confirmó que este año ya está en marcha la campaña para reunir donaciones y convocar voluntarios que permitan brindar desayuno, atención sanitaria y contención a más de 19.000 peregrinos provenientes principalmente de la Puna y la Quebrada del Toro.

"Ya estamos en este hermoso tiempo que es el tiempo del Milagro, porque toda Salta se pone en camino. Muchos preparan el corazón, otros ponen a disposición su casa, su tiempo, su dinero o la comida. Toda Salta se pone en marcha hacia el Señor y la Virgen del Milagro", expresó el sacerdote.

Dos puntos

Uno de los principales centros de asistencia funcionará, como cada año, en la Vicaría San Luis de la Candelaria, donde serán recibidos entre 12.000 y 15.000 peregrinos provenientes de Mina Patito y de San Antonio de los Cobres. Allí los caminantes encontrarán un desayuno caliente y un amplio operativo sanitario.

"Les damos el desayuno, servicio de podología, enfermería, médicos a disposición. Se trata de ofrecer algo caliente para que descansen y, si hace falta, lavarles los pies, entregarles medias y todo lo necesario para que puedan completar el último tramo hasta la Catedral", explicó Hilal.

La asistencia a los caminantes.

El segundo puesto funcionará en la parroquia San Cayetano, en Villa Rebeca, donde serán recibidos alrededor de 4.000 peregrinos provenientes de la Quebrada del Toro.

En ese lugar, la comunidad prepara pan casero en hornos de barro junto a integrantes de la Fundación Casa Fraterna.

"Les damos mate cocido, café, té y bollitos caseros que hacemos con la comunidad", indicó.

Hilal remarcó que la asistencia no sería posible sin el trabajo conjunto de numerosas instituciones y comunidades parroquiales.

En equipo

Participan la Fundación Casa Fraterna, las comunidades de San Luis de la Candelaria, San Cayetano, Sagrado Corazón y la Ermita de Schoenstatt, además de la Universidad Católica de Salta y numerosos voluntarios que cada año se suman al servicio.

"Lo primero que quiero rescatar es el trabajo en equipo. Son muchas instituciones y personas las que hacen posible recibir a los peregrinos", señaló.

"Porque no solamente hace falta dinero. También hace falta poner el cuerpo y prestar servicio. Nos reunimos para formarnos, conocernos y organizarnos en los distintos equipos", destacó Hilal.

Una tradición que crece

La asistencia a los peregrinos se convirtió en una de las expresiones más visibles de la solidaridad durante el tiempo del Milagro. Cada septiembre, miles de fieles llegan caminando desde distintos puntos de la provincia e incluso desde provincias vecinas, después de recorrer durante varios días largas distancias. El recorrido resume emocionantes historias de fe y devoción hacia los patronos tutelares.

En los últimos años, el número de peregrinos que ingresan a la ciudad superó ampliamente las 170.000 personas provenientes de la Puna, los Valles Calchaquíes, el Chaco salteño y la Quebrada del Toro, lo que obliga a desplegar un importante operativo coordinado entre la Iglesia, organismos públicos y cientos de voluntarios.

Una real institución de fe

Mientras los caminantes avanzan por las rutas rumbo a la Catedral, otra peregrinación comienza mucho antes: la de quienes encienden los hornos, preparan el mate cocido, organizan los puestos sanitarios y esperan con un desayuno caliente a quienes llegan con el cansancio del camino y la esperanza intacta de encontrarse con los patronos tutelares de Salta. Los peregrinos del Milagro son toda una institución. Fieles que caminan cientos de kilómetros desde los sectores más lejanos de la geografía provincial y desde provincias vecinas llegan cada septiembre para participar en la fiesta patronal del Señor y la Virgen del Milagro, soportando frío, sed y largas jornadas de fe.

Los grupos avanzan a pie durante días por rutas y senderos y montañas.

En Parque La Vega, 13 mujeres dan desayunos

Mientras miles de peregrinos se preparan para emprender el camino hacia la Catedral Basílica durante las fiestas del Señor y la Virgen del Milagro, también comienza a organizarse otra red de fe y solidaridad: la de los vecinos que año tras año los esperan con un desayuno, un vaso de agua y un lugar para descansar.

Es el caso del grupo "Parador de Parque La Vega", integrado por 13 mujeres que desde hace varios años dedica los días previos a la procesión a recibir y asistir a los caminantes que llegan a la ciudad desde distintos puntos del noroeste argentino.

Mujer solidarias de Parque La vega. Archivo

Las voluntarias instalarán nuevamente su puesto solidario los días 13 y 14 de septiembre, desde las 4 de la madrugada hasta las 21, para recibir principalmente a los peregrinos provenientes de los Valles Calchaquíes —San Carlos, Seclantás, Cafayate y otras localidades—, además de numerosos grupos que llegan desde la provincia de Catamarca.

"Nos dedicamos a recibir y servir a los peregrinos en un año más del Milagro salteño", expresan en la convocatoria con la que comenzaron a reunir colaboraciones para afrontar los gastos de esta edición.

"Ya estamos activas, pero este año viene muy dura la mano. Así que siempre apelamos al espíritu solidario de los salteños para el Milagro", dijo Mariela.

En el parador se ofrece desayuno y refrigerio a los caminantes que llegan tras varios días de marcha. El servicio incluye sándwiches, agua, gaseosas, frutas, golosinas y otros alimentos que les permiten recuperar energías antes de completar los últimos kilómetros hasta la Catedral.

Para poder sostener esta tarea solidaria, las organizadoras solicitan la colaboración de particulares, comercios e instituciones.

Entre las donaciones que necesitan figuran pan, agua mineral, pan dulce, gaseosas, frutas —especialmente naranjas y bananas—, golosinas, té, mate cocido, café y vasos descartables.

Además, convocan a personas que deseen colaborar durante esos días en las tareas de logística, distribución de alimentos y recepción de los peregrinos.

Cada septiembre, junto con las grandes peregrinaciones que llegan desde la Puna, los Valles Calchaquíes, el Chaco salteño y otras provincias, cientos de vecinos organizan puestos de asistencia a la vera de las rutas y en distintos accesos a la ciudad.

Muchos funcionan gracias al esfuerzo de familias, parroquias o pequeños grupos de voluntarios que, sin pertenecer a ninguna institución oficial, mantienen viva una de las expresiones más solidarias del Milagro salteño.

En esos espacios no solo se ofrece comida o bebida caliente. También se brinda contención, un lugar para descansar unos minutos y el aliento necesario para completar una peregrinación que, para muchos fieles, representa la promesa y el encuentro anual con los patronos tutelares de Salta.

Temas de la nota

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Temas de la nota

Últimas noticias

PUBLICIDAD