inicia sesión o regístrate.
El Ente Regulador de los Servicios Públicos decidió volver sobre lo autorizado y poner un freno a la dinámica de aumentos que había llevado la tarifa de agua potable y cloacas a casi un 41% de incremento acumulado entre febrero y agosto. Para septiembre autorizó una actualización del 2,1%, correspondiente al componente inflacionario, y dejó en suspenso el 2,5445% mensual de recomposición previsto por la Revisión Tarifaria Integral.
La decisión representa un cambio significativo respecto del mecanismo aplicado durante los primeros siete meses del año. Hasta agosto, cada actualización combinó inflación y recomposición tarifaria, generando incrementos mensuales que, acumulados, terminaron llevando el costo del servicio muy por encima de la evolución que mostraban los índices inflacionarios considerados individualmente.
El giro del Enresp se produce además después de que la magnitud de las subas generara cuestionamientos de usuarios y organismos de defensa del consumidor. La discusión dejó de centrarse en el porcentaje de cada mes para poner el foco en el efecto acumulativo sobre las facturas.
La propia resolución del Ente reconoce ahora que la potestad tarifaria no puede funcionar como una aplicación automática de fórmulas. El organismo invoca la desaceleración inflacionaria, la capacidad de pago de los hogares, los niveles de morosidad y la necesidad de garantizar la accesibilidad al servicio.
El argumento supone un reconocimiento: la recomposición destinada a mejorar el equilibrio financiero de Aguas del Norte puede terminar jugando en contra si la tarifa se aleja demasiado de la capacidad de pago de los usuarios.
El freno, sin embargo, no significa que la recomposición haya sido eliminada. El Enresp la difirió de manera excepcional y transitoria, dejando abierta la posibilidad de retomarla en el próximo período. La tarifa social mantendrá además una bonificación del 5% sobre el básico.
Por eso, el 2,1% de septiembre debe leerse menos como una baja en la presión tarifaria que como una pausa frente a una escalada que había alcanzado un límite, despues de siete meses de aumentos por arriba de la inflación.