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La industria reclama más consumo para sostener la producción

Julio Fazio advirtió que la caída de las ventas también genera acumulación de stock y paradas temporales.
Sabado, 12 de septiembre de 2026 21:02

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Las restricciones en el suministro de gas continúan afectando a las industrias salteñas pese al final del período de temperaturas más bajas. El problema no se limita a disponer de una cantidad menor de combustible: en determinados procesos, recibir el 50% del gas no permite producir a media capacidad, sino que apenas alcanza para mantener los equipos encendidos.

Así lo explicó Julio Fazio, vicepresidente de la Unión Industrial de Salta (UIS) y presidente de Cerámica Salteña. En esa fábrica, el suministro disponible se utiliza exclusivamente para sostener el horno al mínimo mientras se espera que termine la restricción.

"Ese 50% sirve exclusivamente para sostener el horno al mínimo, con la gente haciendo tareas generales, limpieza y, vamos a ser sinceros, haciendo tiempo hasta que se levante la restricción", afirmó.

Fazio explicó que los procesos industriales no funcionan como el consumo de una vivienda. Una familia puede reducir las horas de calefacción, pero una fábrica no siempre puede disminuir su actividad en la misma proporción que el abastecimiento.

"Si en mi casa tuviera la calefacción prendida durante 24 horas y me restringieran al 50%, podría prenderla 12 horas. En las industrias no funciona así. No es fácil bajar el consumo a la mitad", comparó.

Cuando el gas disponible queda por debajo del nivel necesario, la planta debe detener la producción y utilizar el combustible restante para conservar sus instalaciones. "Lo que uno termina haciendo es parar los procesos y sostenerlos al mínimo hasta que se levanten las restricciones", señaló.

El impacto

La dificultad energética se suma a la retracción de la demanda. Fazio sostuvo que el sector de los materiales para la construcción se encuentra entre los más afectados. Según los datos del Indec que mencionó durante la entrevista, la construcción registró una baja del 5%, tanto en la comparación mensual como interanual. El nivel general de la industria también mostró una caída cercana al 5%.

Para dimensionar el retroceso, evitó tomar 2023 como única referencia porque fue, según indicó, un año electoral, con inflación elevada y variables económicas alteradas. Al comparar la situación actual con 2022 o con los promedios históricos, afirmó que la construcción se encuentra alrededor de un 30% por debajo.

"Eso es mucho. Hoy, en el rubro en el que estoy, son hornos parados y gente suspendida", advirtió. Aclaró que Cerámica Salteña no suspendió personal, aunque esa situación se presenta en otras empresas del sector.

La fábrica salteña, sin embargo, acumuló casi 90 días de paralización durante los últimos dos años. Esas interrupciones no se explican únicamente por la falta de gas, sino también por la necesidad de administrar el stock frente a la caída de las ventas.

Por qué

Fazio explicó que una planta de estas características no puede reducir fácilmente su producción para acompañar la contracción de la demanda. Si continúa trabajando con normalidad y vende menos de lo que fabrica, la diferencia queda almacenada.

"En nuestro sector, cuando uno produce, no puede producir a media máquina. Si produzco diez y vendo siete, los tres que me quedan van a una playa de acopio", detalló.

Ese mecanismo permite sostener temporalmente la actividad, pero existe un límite físico. Cuando los espacios de almacenamiento se completan, la empresa debe detener la producción hasta vender parte de la mercadería acumulada.

"Hay un momento en que no entra más el stock. Entonces, las plantas como la nuestra tienen que parar, hacer un pulmón de tiempo, comercializar el stock e irse sosteniendo de esa manera", manifestó.

El sector enfrenta así una doble presión. Por un lado, la reducción del gas impide producir con normalidad. Por otro, la falta de consumo genera una acumulación de materiales que también obliga a detener las plantas.

El vicepresidente de la UIS reconoció que algunas actividades económicas están mostrando una evolución positiva. Entre ellas mencionó a Vaca Muerta, la minería y el campo, después de una buena cosecha.

"Hay sectores que hoy están traccionando para arriba y eso es muy bueno. Es una muy buena noticia para nuestro país", sostuvo.

Sin embargo, advirtió que esa recuperación no alcanza a buena parte de la industria y del comercio. "La mayoría de los sectores industriales y comerciales se encuentran golpeados. Ahí es donde se ve la falta de consumo de la que se habla", afirmó.

Fazio también citó datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que, según expresó, mostraron una pérdida de 12.000 puestos de trabajo durante el último mes. "Es mucho", evaluó.

El industrial defendió la necesidad de preservar los equilibrios generales de la economía, pero pidió incluir en el análisis la situación de las empresas y del empleo.

"Es importante mirar la macroeconomía, sostener los equilibrios fiscales y el superávit de la balanza comercial, pero también tenemos que ver cómo hacemos para sostener el trabajo argentino", expresó.

A su entender, la recuperación de las industrias que dependen del mercado interno requiere una mejora en la capacidad de compra de la población. "Eso se hace con cierto movimiento en la calle, con la posibilidad de que los argentinos tengamos poder de consumo", agregó.

Fazio también se refirió a la frustrada sesión del Senado por la ley de biocombustibles. Consideró que la norma es fundamental para la región debido al peso económico y laboral de la actividad azucarera.

"La industria azucarera es una de las principales industrias del Norte Grande", destacó.

Según explicó, en el debate intervienen intereses regionales y empresariales diferentes. Por un lado, se encuentra la producción desarrollada en el centro del país a partir del maíz y de la soja. Por otro, el bioetanol producido con caña de azúcar en el norte.

También distinguió entre las grandes cerealeras que tienen integrada toda la cadena productiva y las empresas más pequeñas que deben comprar el aceite para elaborar biodiésel.

Fazio consideró legítimo que esas diferencias sean debatidas. "Son leyes importantes y federalizantes. No me parece mal que haya discusiones ni que el Congreso asuma el rol que tiene que cumplir, que es discutir las leyes para llegar a la mejor solución posible para los distintos sectores", sostuvo.

El dirigente afirmó que las empresas del norte enfrentan condiciones productivas más difíciles que las ubicadas en el centro del país. Entre esas desventajas mencionó los costos logísticos y las restricciones de gas que también afectaron a los ingenios.

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