¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

Desde Catamarca pedalearon casi 300 kilómetros movidos por la fe

El grupo catamarqueño completó la travesía en dos días. Pese al cansancio y al dolor, llegó unido ante el Señor y la Virgen del Milagro.
Domingo, 13 de septiembre de 2026 01:49
Los catamarqueños al arribar a la plaza 9 de Julio con una bandera.

Escuchar esta nota - 00:00

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

El frío, la lluvia y el viento en contra hicieron más difícil el camino, pero no lograron detenerlos. Once biciperegrinos de Santa María, Catamarca, llegaron ayer a la Catedral Basílica después de recorrer casi 300 kilómetros para agradecer y renovar su fe ante el Señor y la Virgen del Milagro.

El grupo salió el viernes a las 7 y completó la travesía en dos días. La mayoría de sus integrantes pertenece a distintas familias que desde hace varios años participan de la peregrinación. Algunos llegaron con dolores en las rodillas, mojados y profundamente cansados, pero con la emoción intacta por haber alcanzado juntos la meta.

A pocos metros de la Catedral, las fuerzas parecían agotarse. Sin embargo, la presencia de las familias, los aplausos y las palabras de aliento que recibieron durante los últimos metros los ayudaron a continuar. Cada pedalada resumía el esfuerzo de un viaje sostenido por las promesas, los agradecimientos y los pedidos personales.

Brandon Pedraza contó que peregrina desde hace cuatro años junto con sus familiares. Esta vez llegó para agradecer por haber terminado una carrera y pedir una oportunidad laboral. "Siempre venimos con la idea de llegar todos juntos, sanos y salvos, y pedir por nuestras familias", expresó.

"Fue un viaje bastante duro"

Luciano Cervantes, de 19 años, realizó el recorrido por tercera vez. "Fue un viaje bastante duro, con viento y lluvia, pero lo importante es que llegamos. Llegamos con fe y esperanza", manifestó. Cuando le preguntaron qué sentía al estar frente a la Catedral, respondió con una sola palabra: "Alegría".

Melissa también describió las dificultades que atravesó el contingente. Explicó que soportaron viento en contra desde la salida de Santa María y que la lluvia los acompañó hasta el final. "Veníamos muy complicados y agotados, pero la fe nos trajo", resumió.

La exigencia física quedó reflejada en el testimonio de Carlos, su pareja, quien completó el trayecto con una rodilla inflamada. "Vinimos con lluvia, frío y viento en contra. Hoy hay que pedir por todo: por la salud y por el trabajo", señaló. El dolor no le impidió completar una travesía que ambos emprendieron como muestra de agradecimiento.

Entre los peregrinos también llegó un niño de seis años que realizó por primera vez todo el recorrido en bicicleta. En años anteriores había viajado en un pequeño carro tirado por sus familiares. Durante uno de los tramos más exigentes se quedó sin aire y tuvo que ser ayudado para poder continuar.

Su familia peregrina unida desde hace cinco años. Ana, docente y tía del pequeño, contó emocionada que llegó para agradecer por la salud de sus seres queridos y pedir por una mejora en la educación. Para ella, alcanzar nuevamente la Catedral significó mucho más que completar el viaje: fue la posibilidad de poner ante los santos patronos las preocupaciones y esperanzas de toda su familia.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD