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Una multitud conformada por peregrinos, llegaron el sábado 12 en búsqueda de un último descanso, a la pequeña e histórica localidad de Cobos, perteneciente al municipio de Campo Santo, donde fueron asistidos con alimentos y atención médica por vecinos de la zona y personal de la salud. Si bien el número exacto es muy difícil de determinar, se estima que la cantidad de peregrinos superó los 13.000, un significativo aumento si es comparado con los 10.000 del año anterior.
La familia Vidaurre, que año a año se prepara para recibirlos, comenzó a preparar los alimentos el jueves 10, amasando el pan, juntando leña, acondicionando todo el lugar. Cuando los primeros peregrinos llegaron durante la mañana del sábado, el horno ya estaba encendido y los primeros panes sobre la mesa, para recibirlos con una taza de mate cocido. Al medio día, las ollas sobre las brasas terminaban de cocinar las verduras y los hornos de barro de asar el pollo, el fuego se mantuvo encendido hasta las 24 del mismo sábado, cuando los últimos grupos de peregrinos hicieron su ingreso al pueblo.
Muchos grupos de voluntarios se unieron para sumarse a la asistencia, las familias Cobeñas abrieron sus puertas para cobijar a los caminantes, el club San Martín y el centro de Jubilados también se vieron desbordados de carpas, cada espacio disponible fue ocupado, el intenso frío y la persistente lluvia obligaron a permanecer en un lugar a resguardo, “fueron muchos más peregrinos que el año pasado, trabajamos casi sin descanso curando pies, realizando masajes y controlando signos vitales, por suerte no hubo nada de gravedad, solo las heridas provocadas por el camino” manifestó la Jefa de Enfermería del Hospital Joaquín Castellanos Lic. Norma Acuña.
La Cruz Roja montó una carpa inflable, en su interior, un grupo de voluntarios aplicaron sus conocimientos en asistir a los peregrinos, que fueron llegando durante toda la jornada, “estamos muy cansados, solo teníamos un respiro entre la llegada de los distintos grupos, pero fue una gran experiencia para nosotros, una tarea que no termina hoy, a partir de mañana domingo, nos vamos a repartir para realizar un trabajo similar en Salta, antes y durante la procesión” expresaron los voluntarios.
El último de los grupo de peregrinos llegó a las 21, un total de 150 personas provenientes de Orán, Embarcación, Colonia Santa Rosa, Los Toldos, Salvador Maza y Mosconi, a pesar de estar completamente mojados y cansados, cada integrante lo hizo con la alegría de saber que la meta está muy cerca, “es la primera vez que realizo esta peregrinación, al igual que muchos, pensé que no iba a llegar, en varios tramos sentí que las fuerzas aflojaban, pero la fe es tan grande que fui superando esos miedos y llegué, falta muy poquito, estoy súper emocionada” manifestó Noelia Vázquez procedente de Embarcación.
Muchas son las razones por las cuales una persona decide hacer este sacrificio, además del amor hacia los Patronos el Sr. Y la Virgen del Milagro, algunos buscan que ese amor se transforme en un milagro de sanación, “hace 15 años que peregrino, comencé por una muy difícil enfermedad de mi nieto, necesitaba un trasplante, pero el manto de nuestros patronos lo cubrió y sanó sin necesidad de esa operación, hoy él tiene 17 años y está muy sano, yo continué peregrinando, agradeciendo y pidiendo por mis familiares, tal vez en alguna oportunidad pueda venir con él” expresó Asunción Cruz de 75 años, peregrina de Colonia Santa Rosa.
Tras el arribo del último grupo de peregrinos, la familia Vidaurre comenzó a servir las últimas bandejas de comida, “fueron muchos más que el año pasado, no sabemos cuántos, pero por suerte la ayuda también se incrementó y la comida alcanzó perfectamente, trabajamos mucho, pero al final nos sentimos muy felices, a pesar que ya somos dos personas grandes (84) años, vamos a seguir, cuando no estemos seguramente que nuestros hijos van a continuar, ellos también trabajan a la par nuestra” manifestó Doña Victoria Ramos. Por su parte, Don Eusebio Vidaurre agradeció a todas las personas que colaboraron en la elaboración y la entrega de los alimentos, a las familias, municipios y empresas que colaboraron con la donación de lo necesario para confección del desayuno, almuerzo y la cena.