inicia sesión o regístrate.
La actividad minera en la provincia atraviesa una etapa de consolidación y el próximo desafío pasa por lograr que los proveedores locales acompañen con mayor intensidad ese crecimiento tanto en la construcción como en la operación de los proyectos. Ese es el concepto que el titular de la Cámara de Proveedores Mineros de Salta (Capemisa), Federico Russo, buscó dejar en claro en la participación que tuvo la entidad que dirige durante la muestra del Argentina Mining Norte 2026.
Tanto en la disertación que brindó en la mayor feria minera del país como, luego, en una entrevista con El Tribuno, Russo consideró que la minería salteña se encuentra en el inicio de una nueva etapa. Explicó que el desarrollo de nuevos proyectos dependerá, entre otros factores, de que continúen las tareas de exploración y de la capacidad de atraer inversiones en un contexto de fuerte competencia internacional. En ese sentido, señaló que Salta no compite solo con otras provincias argentinas, sino también con países y regiones mineras de América Latina, África, Canadá y Australia, por lo que remarcó la importancia de sostener condiciones de seguridad jurídica, previsibilidad y diálogo.
El crecimiento
Uno de los ejes centrales de su exposición fue el crecimiento de los proveedores locales. Russo sostuvo que la expansión de la actividad minera debe ir acompañada por la consolidación de empresas salteñas capaces de responder a las demandas de los proyectos, para lo cual consideró necesario avanzar en la incorporación de tecnología, la capacitación de los trabajadores y el fortalecimiento de las capacidades empresariales. En esa línea, ya en la charla con este diario, Russo resaltó el trabajo que se viene realizando en la provincia y en las empresas mineras, que derivó en un crecimiento de los proveedores, sobre todo en las obras más importantes, como las de Rio Tinto, donde en el último tiempo participaron firmas salteñas a través de uniones transitorias de empresas (UTE).
Russo remarcó que, si bien destacó ese trabajo positivo, también identificó los puntos donde existe margen para lograr mayor participación, que según explicó se concentran en la etapa de operación de los proyectos.
Detalló que, una vez terminada la construcción, las tareas cambian: ya no se trata de provisión de hormigón ni de obras propias de las etapas tempranas, sino de transporte, catering, logística, mantenimiento de plantas y de salas eléctricas, equipos de bombeo y provisión de insumos como elementos de protección personal (EPP) y ferretería industrial.
"Una vez que se termina el proyecto, los proveedores necesitamos quedarnos trabajando en lo que es la operación", señaló, y agregó que en ese terreno los socios de la cámara piden una mayor participación.
Explicó que la incorporación de proveedores en la operación es un desafío más nuevo, porque hasta ahora la única minera de gran escala en operación era Mansfield (mina Lindero), y que recién están comenzando a operar las mineras de litio, lo que abre ese nuevo terreno de trabajo para la cámara.
Respecto de un trabajo elaborado por CAEM y la Unión Industrial Argentina (UIA) sobre proveedores mineros, que hace hincapié en la falta de asociativismo entre las empresas del sector, Russo consideró que faltó un relevamiento más profundo de las capacidades locales en las provincias del NOA y remarcó que desde hace tiempo se trabaja de forma conjunta con empresas del resto del país bajo la modalidad de UTE, como ocurrió en las últimas obras de Rio Tinto (a cargo del proyecto de litio Rincón) como construcción del campamento y movimiento de suelos, entre otras obras emblemáticas, con participación combinada de firmas nacionales y locales.
"Pero hay que trabajar en un esquema de anillos: primero la comunidad más cercana, después la provincia, la región y después el resto del país", advirtió y agregó que en esa sintonía se sigue trabajando.
Sobre el impacto del sector en el empleo, Russo remarcó que buena parte de la sociedad asocia las oportunidades laborales con las propias empresas mineras, sin advertir que la mayor generación de empleo se da a través de los proveedores.
"Sí, somos conscientes y tenemos una gran responsabilidad", afirmó, y señaló que gran parte del personal que forman las empresas proveedoras termina siendo absorbido por las mineras cuando estas inician sus obras de construcción, por lo que la capacitación ocupa un lugar central en la agenda de la cámara.