inicia sesión o regístrate.
- ¿Por qué considera importante incorporar GPS en vehículos y motos, especialmente en la zona de frontera?
- Con respecto al tema del robo de vehículos y también de las motos, creo que es importante que incorporemos las dos cosas. Lamentablemente, en la zona de frontera, como siempre dije, cinco minutos es mucho tiempo cuando se desperdician. Al ser una frontera seca, una persona puede pasar caminando y en cinco minutos estar del otro lado. Y es otro país, con normativas distintas y situaciones legales diferentes. Con las motos pasa lo mismo, porque tienen mucho más acceso para poder irse. Y con las camionetas también. Una de las últimas que hubo todavía la siguen buscando. Hablábamos con la gente de la Dirección de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos (DIPROVE), que es un organismo de seguridad de Bolivia, sobre la necesidad de acelerar los tiempos para la búsqueda. Yo planteé que hubiese sido bueno que tuviera GPS y me dijeron exactamente lo mismo: con GPS, casi en tiempo real, hubiésemos recuperado esa camioneta.
- ¿Qué inversión implicaría instalar un GPS?
- Hablé con Norma Gareca, presidenta de la Cámara de Comercio de Salvador Mazza, de exportadores, importadores y comercio en general. Le decía que, con una inversión mínima de prevención, tanto en motos como en camionetas, se puede colocar un GPS. Un GPS sale entre 50 mil y 100 mil pesos. Imaginate el valor de los millones de pesos que salen las camionetas nuevas y también las motos. Es una inversión que permitiría recuperar rápidamente un vehículo. Yo sueño con tener el 911 y también el GPS. Ya te podrías casi asegurar que estaríamos en una situación absolutamente distinta.
- ¿La propuesta debería limitarse a la frontera?
- Sería muy importante que se haga también a nivel provincial. Tenés un robo en Tartagal, en Orán, en Salta misma; se roban motos y, como tienen una velocidad de reacción muy importante, te roban un celular, hay un asalto o lo que fuese y se van. Es difícil encontrarlos. Con un GPS los ubicás en tiempo real, sabés dónde están y los podés seguir. Lo mismo pasa con los vehículos. Un vehículo puede utilizarse para secuestrar a una persona, para una situación de trata o simplemente para robarlo y venderlo después. Con el GPS lo ubicás fácilmente.
Tenemos que tener en cuenta la tecnología para evitar el delito y para protegernos entre todos. Estoy convencido de que, cuando se hable de esto, mucha gente va a pensar más de dos veces antes de subirse a una camioneta o a una moto, porque va a saber que puede tener un GPS.
- Las empresas de transporte de carga ya utilizan estos sistemas. ¿Cuál sería la diferencia?
- Las empresas de carga lo hacen para asegurar la carga. Pero acá estamos hablando de miles de usuarios a los que todos los días les pueden ocurrir estas cosas. A mí me parece casi una obviedad lo que hacen las empresas. Lo que me parece preocupante es que la gente no lo haga o que no lo haga en la cantidad que debería. La gente debe tomar conciencia de que, con muy poca inversión, puede proteger millones de pesos. Cuando se lo comenté a la presidenta de la Cámara de Comercio de Salvador Mazza estuvo absolutamente de acuerdo. Y esto, sumado al 911, creo que puede generar un antes y un después.
- ¿Plantea que el GPS sea obligatorio?
- Estoy hablando con legisladores nacionales porque es importante que esto se implemente a nivel nacional. Hay camionetas que se roban en Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe y vienen para esta zona, y las únicas que se pueden seguir son las que tienen GPS. Pero para mí tiene que ser una cuestión de elección voluntaria de la gente respecto de dónde compra el GPS y con quién lo coloca. Cuando se ubique un GPS en una camioneta o en una moto, solamente el propietario debería saber dónde está ubicado. Por eso no hablo de que lo hagan las fábricas ni las compañías de seguros.
Para mí, lo mejor es que sea voluntario y que el titular del vehículo decida dónde localizarlo, para tener seguridad sobre cómo se maneja esa información.
- ¿También tendría un efecto disuasorio sobre quienes cometen delitos?
- Sí. El uso de la tecnología para prevenir el tema de la inseguridad es fundamental. Me pasó con un celular: pude ubicarlo fácilmente por el GPS. Esto se puede aplicar al delito. Cuando una persona que está por robar sabe que puede haber un GPS, se está exponiendo demasiado, porque sabe que la pueden agarrar y que se puede tener toda la prueba en un momento. Es importante que sea privado. El delincuente puede saber que muchas motos, camionetas o celulares tienen GPS, pero no dónde está colocado. Entonces tiene que pensar dos veces antes de hacerlo. Eso también es disuasorio.
- ¿ Cómo actúa el 911 en Salvador Mazza?
—La respuesta que tuve fue extraordinariamente buena. En una frontera seca, el tiempo es fundamental. Vos podés caminar y en tres minutos cruzar por un paso alternativo. Tenés un paso oficial y muchísimos pasos alternativos. Si hay una cuestión de trata de personas, en cinco minutos pueden llevarse a alguien a Bolivia y ya estás ante un problema porque está en otro país. Lo mismo pasa con una moto. La moto puede pasar por cualquier lugar. Una camioneta necesita cierto espacio, pero también existen pasos. En el caso de la camioneta del intendente, se actuó rápidamente con Policía, Gendarmería, Policía Federal y distintas fuerzas, porque coordinamos entre todas, y sin embargo lograron pasar. Si esa camioneta hubiese tenido GPS, cuando estaba por ir al lugar ya podía estar esperándola el Ejército o la Policía de Bolivia.
- ¿Qué cambiaría concretamente con un 911 funcionando en tiempo real?
- Por ejemplo, a las tres o cuatro de la mañana podían asaltar un comercio. Llegaban tres o cuatro personas encapuchadas, cargaban todo en un minuto y medio y se iban caminando. Nosotros lo sabíamos después, cuando veíamos las cámaras. Con un 911 en tiempo real, con cámaras viendo el microcentro y distintos lugares, cuando detectás un movimiento extraño, en el acto tenés a Gendarmería, a la Policía y a las fuerzas disponibles. Esa es la diferencia de tener un 911 preventivo y eficaz. En cualquier lugar sería extraordinario, pero en una zona de frontera lo es más por los tiempos. Te roban una moto, asaltan a un comerciante, sacan la plata, se van en una moto, después la tiran porque era robada y cruzan a Bolivia. Por eso insisto con el 911 y ahora también con el GPS. Son instrumentos tecnológicos que ayudan mucho.
- ¿Cómo analiza las sospechas sobre conexiones entre integrantes de fuerzas de seguridad y grupos delictivos?
- Eso lamentablemente pasa. A mí particularmente nunca me preocupó porque yo no trabajo con una sola fuerza. Trabajo simultáneamente con todas: Gendarmería, Policía Federal, Drogas, Brigada, Policía y también con gente de Bolivia y distintos sectores. Alguna vez me preguntaron si no sería mejor trabajar con una sola fuerza. Yo digo que no. Desconfío de todos. Yo solamente confío en mi. Me gusta tener información de distintos lugares. Cuando tenés una sola fuerza, lamentablemente hay gente seria y otra que no. Entonces pueden aparecer informaciones cruzadas, zonas liberadas y problemas para descubrir lo que está ocurriendo.
- ¿Ese esquema de trabajo permitió avanzar en la investigación por el robo de la camioneta del intendente?
- Para descubrir quién era la banda binacional que robó la camioneta del intendente nos llevó dos días hábiles. En una zona de frontera, donde interviene otro país, obviamente se complica. Tenemos una red de información importante en Bolivia y contactos que nos permiten obtener información genuina. Con todo ese abanico de alternativas, yo hago un esquema personal donde considero qué es serio y qué no es serio, y así vamos trabajando. Si tenés una sola fuerza y dentro hay gente que juega con las bandas delictivas, obviamente vas a tener inconvenientes.
- ¿También se produce el movimiento inverso, con vehículos robados en Bolivia que ingresan a la Argentina?
- Es muy raro que pasen vehículos de allá hacia acá. Lo que sí se da son bandas binacionales. Intervienen argentinos y bolivianos; en otros casos hubo peruanos o colombianos. Normalmente las camionetas salen de acá porque se venden allá a bajo precio o se cambian por droga. Es distinta la demanda y el motivo por el cual se actúa. Hacia la Argentina es muy raro porque hay mayores controles y tenés que acreditar titularidad en distintos controles de Gendarmería. Lo normal es que ocurra de acá hacia allá. Yo tengo jurisdicción cuando empiezo a investigar, pero después, por cuestiones de contrabando y delitos complejos y graves, interviene la Fiscalía Federal. Nosotros tratamos de actuar rápidamente para preservar la prueba y tomar las medidas urgentes.
- ¿Qué puede cambiar de manera inmediata mientras se avanza con otros proyectos?
- Tenemos que tener más imaginación para avanzar y evitar que la gente tenga estos inconvenientes. El GPS es algo que se puede hacer hoy mismo o mañana mismo. Tenés uno y ya te estás protegiendo frente al robo de un vehículo. Desde el momento en que ocurre el robo, hacés inmediatamente la denuncia, se activa y lo vas siguiendo por distintos lugares. Me pasó con un celular y rápidamente logramos recuperarlo. De la misma manera pretendemos hacerlo con camionetas y motos, no solamente en Salvador Mazza, sino a nivel provincial y también a nivel nacional. Tenemos que tratar de adelantarnos a las realidades y ver cómo podemos armonizar estas herramientas para beneficio de toda la sociedad.
- ¿Por qué considera importante que la ubicación del GPS quede exclusivamente en manos del propietario?
- Porque, de otra manera, uno puede desconfiar de que terceros tengan esa información. Por eso la idea es que sea privado. Que el propietario decida dónde colocarlo y sea quien tenga la información. El punto es actuar rápidamente, no dejar pasar un día. Si sabés exactamente dónde tenés que ir, evitás disponer hombres y vehículos dando vueltas por distintos lugares. Vas directamente al lugar. Esa es la razón.