Río Pilcomayo
El Pilcomayo sigue avanzando, pero esperan que hoy la situación mejore
Ayer quedaron evacuadas las misiones de La Estrella y La Gracia, cerca de Santa Victoria Este.El agua cortó la ruta 54 y quedaron incomunicados pobladores de Misión La Paz.

La crecida del río Pilcomayo sigue generando malestar y evacuados en la población de Santa Victoria Este. En la mañana de ayer cedió el anillo de contención que debía proteger el paraje La Estrella, distante a unos 20 kilómetros de Victoria sobre la ruta provincial 54. El agua fue tan contundente que socavó la defensa, de unos cuatro metros de altura, y comenzó a filtrarse e inundar indefectiblemente el caserío, compuesto por unas 30 familias.

Quedaron evacuadas unas 160 personas con sus camas, colchones, animales y los niños con los juguetes, al costado de la ruta.

La ruta provincial que atraviesa la zona sufrió también el embate del agua. Las alcantarillas no tuvieron el suficiente diámetro y el agua que baja de oeste a este rompió en dos tramos el camino áspero de ripio. Automáticamente quedó incomunicado el paraje Misión La Paz, con fecha incierta para la recuperación de la autovía.

 

 

 

Lanchas argentinas o salteñas ayer no hubo. Fueron las embarcaciones de los paraguayos las que ayudaron a pasar alimentos, agua y provisiones de todo tipo y a evacuar a personas enfermas o que debían indefectiblemente llegar a Victoria.

"Fue mucha la presión del agua. Las obras son una buena idea, pero hay que mejorarlas. El agua comenzó a entrar en las casas en la mañana y no hay forma de pararla", dijo el cacique Pablo Segundo, autoridad máxima de la misión Kates. "El agua no pasa por arriba, rompe el anillo por arriba", señaló el cacique.

Se trata de una población perteneciente al pueblo wichi con casas muy precarias, algunas de nylon, construidas alrededor del viejo edificio de la escuela del lugar. También estaba comenzando a sentir el rigor del agua marrón que sube lentamente el edificio nuevo y flamante de la escuela 4.783, que está al costado de la ruta.

Temprano estuvieron el intendente Moisés Balderrama y la titular del Ministerio de Asuntos Indígenas, Edith Cruz. Ellos coordinaron las primeras acciones con las fuerzas paraguayas.

También estuvieron los funcionarios del municipio trabajando en la evacuación de los pobladores aborígenes y de sus pertenencias. Todos fueron enviados al centro de refugiados de Santa Victoria.

Evaluación

La inundación afectó además a las familias de la misión La Gracia, aunque en menor medida por estar más alejada del río.

La Esperanza está a unos 300 metros del Pilcomayo y cerca del punto crítico.

En la zona creen que las obras de prevención que se hicieron, los anillos para contener el río, la limpieza de distintos sectores para que el agua corra y las alcantarillas en la ruta estuvieron bien pensados, pero en esta crecida no aguantaron.

Si bien en Santa María bajó el agua, en Hito 1 se inundaron ayer todas las viviendas. En La Puntana ingresó el cauce pero no provocó tantos daños. El paraje La Merced, en cambio, quedó tapado por la inundación junto con el famoso rancho "Marca Borrada", de Lucio Rojas.

Los organismos de asistencia concluyeron finalmente ayer con la evacuación de las familias de Monte Carmelo, en donde todas las casas quedaron bajo el agua tras la rotura del anillo protector.

La situación comenzará a mejorar a partir de hoy, según pronosticó el secretario de Gobierno del Municipio, Rivio Arnaldo Arroyo.

El funcionario, más conocido como "Lalo", dijo que ya está comenzando a bajar el agua. "Lo que no espera ahora son meses duros de recuperar todo", aseguró. Muchas escuelas, caminos y casas quedaron afectadas, en una zona muy vulnerable por la pobreza estructural que la condiciona.