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Nacho Lago rompe un tabú en el fútbol argentino y presenta a su novio: “Es un amor irracional”

El delantero de Colón de Santa Fe hizo pública su relación en una entrevista televisiva y abrió un nuevo capítulo en el deporte nacional, donde la visibilidad de la diversidad todavía es escasa.
Lunes, 06 de abril de 2026 08:44
Nacho Lago, delantero de Colón de Santa Fe, presentó a su novio ern la televisión.
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En un escenario donde el silencio suele pesar más que las palabras, el gesto de Nacho  Lago irrumpe como un hecho que trasciende lo deportivo. No se trató de un gol ni de una jugada decisiva, sino de una decisión personal que, por su contexto, adquiere dimensión histórica: el futbolista de Colón de Santa Fe se convirtió en el primer jugador profesional argentino en actividad en presentar públicamente a su pareja.

El momento ocurrió durante su participación en el programa televisivo “Sangre y Luto”, emitido por el canal Aire de Santa Fe. Allí, en medio de una entrevista distendida, la producción sorprendió al delantero con un video que cambiaría el tono de la charla. En pantalla apareció su novio, quien le dedicó un mensaje cargado de afecto y reconocimiento.

“Hola gordo, espero que te haya gustado la sorpresa”, comenzó el saludo, que rápidamente captó la atención del estudio. En sus palabras, no solo hubo amor, sino también un reconocimiento al recorrido del jugador: “No me queda más que felicitarte y agradecerte por la excelente persona y el excelente profesional que sos. Sé toda la garra que le ponés a esto, sé que tenés un sueño…”.

El mensaje cerró con una frase que conectó lo íntimo con lo colectivo: “Gracias por defender los colores de mi ciudad”. Ese cruce entre identidad, pertenencia y afecto terminó de darle al momento una carga simbólica que excedió lo personal.

Un gesto que marca un antes y un después

La reacción de Nacho Lago fue inmediata. Visiblemente emocionado, dejó de lado cualquier tipo de filtro y habló con naturalidad sobre su relación. “Es un amor irracional, lo vivimos de esta manera, igual que con el fútbol. Somos enfermos y lo que sentimos lo tratamos de expresar”, sostuvo.

En un ambiente históricamente atravesado por mandatos de masculinidad rígidos, la decisión de visibilizar su vínculo sentimental adquiere un peso particular. El fútbol argentino, especialmente en sus categorías profesionales, ha mostrado escasos antecedentes de jugadores en actividad que hagan pública su orientación o su vida afectiva.

Por eso, lo ocurrido no solo representa una historia personal, sino también un posible punto de inflexión. La visibilidad, en este contexto, no es un detalle menor: implica abrir conversaciones que durante años quedaron relegadas o directamente silenciadas dentro del deporte más popular del país.

De Brown a Colón, con una historia propia

Surgido en Almirante Brown, Lago construyó su carrera a base de esfuerzo hasta consolidarse como una de las figuras de Colón en la Primera Nacional. Su perfil dentro de la cancha se caracteriza por la intensidad, el desequilibrio y la entrega constante, rasgos que también aparecen en su manera de describir lo que siente fuera de ella.

Lejos de un discurso preparado, el delantero eligió la espontaneidad para explicar lo que estaba viviendo. Incluso, entre risas, reconoció que no había advertido la sorpresa: “No sé cómo no me di cuenta, vivo adentro de casa. Es muy atento y da sus muestras de cariño de esta manera tan especial”.

Ese tono cercano, sin solemnidades, terminó de consolidar un momento que rápidamente se replicó en redes sociales y medios de todo el país.

Más allá del fútbol

El impacto de la historia de Nacho Lago se explica en parte por lo que representa el fútbol en la cultura argentina. No es solo un deporte: es un espacio de construcción de identidades, donde ciertos temas aún generan incomodidad.

En ese marco, cada gesto de visibilidad adquiere un valor adicional. No se trata únicamente de una declaración personal, sino de un mensaje que puede resonar en otros jugadores, en hinchas y en nuevas generaciones que empiezan a mirar el deporte desde otra perspectiva.

Sin discursos grandilocuentes ni posicionamientos explícitos, Lago eligió mostrarse tal cual es. Y en ese gesto, simple pero poco habitual, dejó abierta una puerta que durante mucho tiempo permaneció cerrada.

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