inicia sesión o regístrate.
El Mundial 2026 ya tiene una de sus primeras historias inesperadas y lleva nombre propio: Vozinha. El arquero de Cabo Verde se transformó en el gran protagonista del empate 0-0 ante España, una de las grandes candidatas al título y vigente campeona de Europa. En una tarde en la que la Roja dominó la pelota, acumuló llegadas y buscó por todos los caminos, el guardameta africano sostuvo el resultado con una actuación consagratoria y convirtió el debut mundialista de su selección en una jornada histórica.
Vozinha no solo fue importante por las pelotas que atajó, sino por lo que representó dentro del partido. Frente a un rival muy superior en nombres, jerarquía y valor de plantel, el arquero de Cabo Verde transmitió seguridad, ordenó a su defensa y apareció cada vez que España encontró una grieta. Su actuación terminó siendo determinante para que la debutante africana consiguiera su primer punto en la historia de los Mundiales y para que la selección española se retirara del campo con una sensación de fracaso.
Quién es Vozinha
Vozinha es el apodo futbolístico de Josimar José Évora Dias, arquero nacido en Mindelo, Cabo Verde, el 3 de junio de 1986. A los 40 años, llegó al Mundial 2026 como uno de los referentes máximos de la selección caboverdiana y como uno de los rostros más experimentados del plantel. Mide 1,89 metro, juega como guardameta y actualmente pertenece al GD Chaves, de la segunda división de Portugal.
Su historia tiene un fuerte componente futbolero desde el nombre. Josimar fue elegido por su padre en homenaje al Mundial de México 1986 y al brasileño Josimar, una de las figuras que brilló en aquella Copa del Mundo. Sin embargo, con el tiempo el nombre que terminó quedando para todos fue Vozinha, un apodo que en portugués remite a “abuelita” y que nació en su infancia, cuando era criado por sus abuelos. Lo que empezó como un sobrenombre de barrio terminó transformándose en una marca de identidad para el arquero más importante de Cabo Verde.
Una carrera de esfuerzo, viajes y resistencia
La carrera de Vozinha no tuvo el recorrido tradicional de una estrella mundial. Se formó lejos de los grandes centros del fútbol europeo y construyó su camino paso a paso, con una trayectoria marcada por la constancia y la adaptación. Sus primeros pasos fueron en clubes de Cabo Verde, entre ellos Batuque FC y CS Mindelense, instituciones importantes en el desarrollo del fútbol local.
Luego inició un recorrido internacional que lo llevó por diferentes ligas y países. Jugó en Angola, Moldavia, Portugal, Chipre y Eslovaquia antes de regresar al fútbol portugués. Pasó por equipos como Progresso, Zimbru Chisinau, Gil Vicente, AEL Limassol, AS Trencin y GD Chaves. En Chipre, con AEL Limassol, consiguió uno de los momentos más importantes de su carrera a nivel de clubes al ganar la Copa de Chipre en 2019.
Ese recorrido explica parte de su perfil. Vozinha no llegó al Mundial como una figura mediática ni como un arquero de las grandes ligas, sino como un futbolista curtido, acostumbrado a pelear desde abajo y a sostenerse en el profesionalismo a fuerza de trabajo. Esa experiencia fue clave para responder en un escenario de máxima presión como el debut mundialista ante España.
La noche en la que frustró a España
Ante España, Vozinha jugó el partido que puede quedar como el más importante de su carrera. La Roja tuvo la pelota, manejó los tiempos y generó varias ocasiones claras, pero se encontró con un arquero inspirado. En el primer tiempo, respondió ante un remate de Pedri, luego apareció con una atajada clave tras un cabezazo de Mikel Oyarzabal y más tarde volvió a intervenir para evitar el gol de Aymeric Laporte.
Cada atajada agrandó su figura y aumentó la frustración española. Cabo Verde defendió cerca de su área, cerró espacios y apostó a resistir, pero necesitó que su arquero estuviera en una tarde perfecta. Vozinha cumplió ese papel: sostuvo el cero, ordenó a sus compañeros y terminó siendo elegido jugador del partido. Al final, no pudo contener la emoción y se retiró con lágrimas, consciente de que acababa de protagonizar una de las páginas más importantes en la historia deportiva de su país.
El héroe de una selección debutante
La dimensión de su actuación crece todavía más por el contexto. Cabo Verde jugaba su primer partido en la historia de los Mundiales y lo hacía nada menos que ante España, una potencia que llegó al torneo como candidata al título. El empate sin goles tuvo sabor a victoria para el equipo africano y convirtió a Vozinha en el símbolo de una resistencia histórica.
Para Cabo Verde, el resultado fue mucho más que un punto. Fue una presentación ante el mundo, una demostración de carácter y una confirmación de que el equipo no llegó al Mundial solamente a participar. Vozinha encarnó esa idea mejor que nadie: experiencia, personalidad y una respuesta gigante ante una selección que no pudo quebrarlo pese a su dominio.