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Lula da Silva, el líder sindical que busca un nuevo mandato en Brasil

A los 80 años, Lula vuelve a competir por la Presidencia de Brasil con una plataforma centrada en las políticas sociales, la reducción de las desigualdades y un rol activo del Estado en la economía.
Sabado, 03 de octubre de 2026 17:18

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Luiz Inácio Lula da Silva llega a las elecciones presidenciales de Brasil de 2026 como candidato del Partido de los Trabajadores (PT) y en busca de un cuarto mandato. A los 80 años, el dirigente vuelve a encabezar una campaña presidencial después de más de cuatro décadas de protagonismo político, construidas desde el movimiento sindical hasta la Presidencia de la República.

La primera vuelta se celebrará el 4 de octubre, en una elección marcada por la polarización política y por una disputa en la que Lula vuelve a ocupar el centro de la escena. Su candidatura fue oficializada por el PT en agosto y cuenta con Geraldo Alckmin como compañero de fórmula.

De la pobreza al movimiento sindical

Lula nació el 27 de octubre de 1945 en Garanhuns, Pernambuco, en el nordeste brasileño. Su familia dejó la región cuando él era niño y se trasladó hacia San Pablo en busca de mejores condiciones de vida.

En su infancia y adolescencia realizó distintos trabajos, entre ellos como limpiabotas y empleado de una tintorería. A los 14 años comenzó a trabajar formalmente y posteriormente ingresó al curso de tornero mecánico del Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (SENAI), formación que lo llevó al sector metalúrgico.

Su llegada al cordón industrial del ABC paulista fue determinante para su trayectoria. En 1969 ingresó a la conducción del Sindicato de Metalúrgicos de San Bernardo do Campo y Diadema y, en 1975, fue elegido presidente de la organización, desde donde pasó a representar a miles de trabajadores.

Durante los últimos años de la dictadura militar brasileña, Lula se convirtió en uno de los principales dirigentes del movimiento obrero. Las huelgas metalúrgicas de finales de los años 70 y comienzos de los 80 lo transformaron en una figura nacional y lo llevaron a enfrentarse con el régimen militar.

En 1980, junto con sindicalistas, intelectuales, dirigentes políticos y representantes de movimientos sociales, participó de la fundación del Partido de los Trabajadores (PT). Ese partido se convertiría posteriormente en la principal estructura política de su carrera.

De las derrotas electorales a la Presidencia

El primer intento de Lula por llegar a la Presidencia ocurrió en 1989, en las primeras elecciones presidenciales directas después de casi tres décadas. Llegó al segundo turno, pero perdió frente a Fernando Collor de Mello.

Volvió a competir en 1994 y 1998, aunque en ambas ocasiones fue derrotado por Fernando Henrique Cardoso. Recién en 2002, después de cuatro intentos electorales, consiguió llegar al Palacio del Planalto. Obtuvo casi 53 millones de votos y asumió la Presidencia el 1 de enero de 2003.

Sus dos primeros gobiernos, entre 2003 y 2010, estuvieron marcados por programas destinados a reducir la pobreza y ampliar el acceso de los sectores de menores ingresos a políticas sociales. Entre ellos se destacó Bolsa Família, uno de los principales programas de transferencia de ingresos del país.

Durante esos años también impulsó una política de valorización del salario mínimo y una agenda orientada a reducir las desigualdades sociales. La Presidencia brasileña señala que durante su primer mandato millones de personas ascendieron socialmente y que Lula terminó ese período con altos niveles de aprobación.

Tras dejar el Gobierno en 2011, Lula continuó como una de las principales figuras del PT y del espacio progresista brasileño. Su regreso a la primera línea política, sin embargo, estuvo marcado por una serie de investigaciones judiciales que terminarían modificando su carrera.

Lava Jato, prisión y regreso a la política

La Operación Lava Jato se convirtió en uno de los principales capítulos de la trayectoria de Lula. En 2017 fue condenado por corrupción y lavado de dinero en una causa relacionada con un departamento en Guarujá.

El dirigente fue detenido en abril de 2018 y permaneció 580 días en prisión, situación que le impidió participar de las elecciones presidenciales de ese año.

En 2021, el Supremo Tribunal Federal (STF) anuló las condenas al determinar que los tribunales de Curitiba no tenían competencia para juzgar los casos. Posteriormente, el máximo tribunal también reconoció la parcialidad del exjuez Sérgio Moro en el proceso relacionado con el tríplex de Guarujá.

La decisión judicial permitió que Lula recuperara sus derechos políticos y pudiera presentarse nuevamente a elecciones.

El regreso al Palacio del Planalto

En 2022, Lula volvió a competir por la Presidencia. En una elección altamente polarizada derrotó en segunda vuelta al entonces presidente Jair Bolsonaro y regresó al Palacio del Planalto el 1 de enero de 2023.

Su tercer período presidencial retomó buena parte de las políticas sociales que habían caracterizado sus primeros gobiernos. Bolsa Família volvió a ocupar un lugar central dentro de la estrategia de asistencia a los sectores de menores ingresos, mientras que su administración también impulsó políticas de vivienda, salud, educación e inversión pública.

El regreso de Lula también significó una nueva orientación de la política exterior brasileña, con mayor énfasis en la cooperación entre países del llamado Sur Global, el fortalecimiento del Mercosur y la participación de Brasil dentro de los BRICS.

Una campaña centrada en las políticas sociales

Para las elecciones de 2026, Lula plantea la continuidad de un modelo en el que el Estado tenga un papel activo en la economía y en la protección social.

Su plataforma incluye el fortalecimiento de programas de asistencia, la valorización del salario mínimo, inversiones en infraestructura y políticas destinadas a ampliar el acceso a la salud y la educación.

Otro de los temas incorporados al discurso electoral es la modificación de la denominada escala laboral 6×1, que permite trabajar seis días y descansar uno. La propuesta busca reducir la jornada máxima semanal de 44 a 40 horas, con hasta cinco días de trabajo y dos de descanso, sin reducción salarial.

La campaña también pone el foco en la generación de empleo, la reducción de las desigualdades y el aumento del poder adquisitivo de los trabajadores.

En materia ambiental, Lula sostiene una política de protección de la Amazonía y de reducción de la deforestación. Al mismo tiempo, su Gobierno busca desarrollar proyectos de infraestructura y explotación de recursos estratégicos bajo una mayor participación del Estado.

El papel de Lula en el escenario político brasileño

Después de más de cuatro décadas de actividad política, Lula construyó una trayectoria que atravesó distintas etapas de la historia reciente de Brasil: la dictadura militar, la transición democrática, la fundación del PT, sus primeras campañas presidenciales, dos mandatos consecutivos, el período de prisión y su regreso al poder.

En 2026 vuelve a presentarse como candidato presidencial a los 80 años, con el objetivo de continuar al frente del país. Su figura concentra buena parte de la identidad del PT y de un espacio político que tiene entre sus principales banderas la reducción de las desigualdades, las políticas sociales y un Estado con un papel activo en la economía.

La elección del 4 de octubre representa así un nuevo capítulo de una carrera política que comenzó en las fábricas del ABC paulista y que llevó a aquel dirigente sindical a convertirse en una de las figuras centrales de la política brasileña durante las últimas décadas.

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