La presidente Cristina Fernández de Kirchner arribó ayer a La Habana, Cuba, para asistir a la misa que brindará hoy el papa Francisco en el marco de una histórica gira por la isla del Caribe y los Estados Unidos, y celebró que "los muros y los bloqueos van cayendo".
A bordo del Tango 01, la mandataria arribó al Aeropuerto "José Martín" junto a una comitiva oficial integrada por el canciller Héctor Timerman; el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro; su par de Culto, Guillermo Olivieri; y el embajador argentino en el Vaticano, Eduardo Valdés.
Al llegar a la isla, la Presidente destacó en declaraciones a la prensa que "el Papa viene no sólo para los cubanos, sino para el mundo" y agregó: "Siempre estaremos con Cuba contra el bloqueo económico, comercial y financiero. No hay país democrático de América Latina y el mundo que no repudie esa política de Estados Unidos".
"Los muros y los bloqueos van cayendo y cuando no caen por acciones nuestras terminan cayendo por el peso de la propia historia", resaltó la jefa de Estado a la vez que definió a Cuba como "una tierra que ha sido ejemplo de heroísmo, de coraje, de convicciones".
Tras partir del Aeroparque Metropolitano "Jorge Newbery" y con una escala en Panamá, la jefa de Estado fue recibida por la embajadora argentina en Cuba, Juliana Marino; el vicecanciller isleño, Rogelio Sierra Díaz; y el funcionario cubano de Protocolo, Luis Varona Almeida.
Como tradicionalmente lo hace en cada viaje a la isla caribeña, Cristina Fernández de Kirchner se hospeda en el clásico Hotel Nacional de Cuba, frente al Malecón.
El objetivo de la visita a La Habana es asistir a la ceremonia de la Santa Misa que ofrecerá el sumo pontífice en la Plaza de la Revolución, luego de que el mandatario cubano, Raúl Castro, le enviara una invitación la semana pasada.
Por otra parte, se espera que Cristina y el Papa se reúnan por última vez el 20 de noviembre en El Vaticano.

Últimas Noticias

Últimas Noticias de

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...