En las principales ciudades de Europa y en países como Corea del Sur y Taiwan decenas de miles de trabajadores marcharon ayer por el primero de mayo en contra del ajuste y por mejoras laborales, mientras que en Turquía y Egipto las protestas estuvieron prohibidas y la Policía reprimió a los manifestantes que intentaron tomar las calles.
Las manifestaciones más grandes se vieron en Francia, no sólo por el pasado sindical de ese país europeo, sino porque la fecha permitió dar un nuevo impulso en las calles a la lucha que mantiene hace meses la mayoría de los sindicatos contra la reforma laboral del Gobierno socialista de François Hollande.
Pese a algunos enfrentamientos entre jóvenes enmascarados que lanzaron piedras y policías que respondieron con gases lacrimógenos en París, las manifestaciones fueron pacíficas y no terminaron con cientos de detenidos como sucedió hace unos días.
El día del trabajador también se convirtió en una jornada de lucha contra una reforma laboral en Corea del Sur, en donde unas 30 mil personas repudiaron en las calles el proyecto del presidente Park Geun-Hye y de su fuerza conservadora, que según denuncian los sindicatos facilitará los despidos en el sector privado, según una agencia de noticias.
En España, en tanto, la frustración por más de cuatro meses de incertidumbre política y el escenario de repetición de elecciones marcaron la celebración del primero de mayo, en la que las dos grandes centrales del país llamaron a los ciudadanos a volcarse a las urnas el 26 de junio para que haya un "gobierno de cambio" y evite la continuidad de los conservadores.
Además, desde Barcelona, el líder regional de una de las dos grandes centrales, Unión General de Trabajadores de España (UGT), Camil Ros, advirtió al próximo Gobierno que salga de las urnas que no descartan una huelga general para finales de 2016 o principios de 2017, si no se deroga la reforma laboral del Partido Popular de Mariano Rajoy.
Como es habitual, decenas de miles de personas salieron a la calle para secundar las movilizaciones convocadas en 80 ciudades de España, con Madrid y Barcelona a la cabeza, con una participación de unas 50 mil personas en la marchas más multitudinarias, según los organizadores.
Mientras tanto, en Alemania miles de trabajadores salieron a las calles, pero las consignas más fuertes no fueron contra el Gobierno de centro derecha de Angela Merkel, sino contra el crecimiento del principal partido de extrema derecha, Alternativa para Alemania.
Huelgas prohibidas
Muy distinto fue el panorama en las calles de Egipto y Turquía, en donde los dos Gobiernos no permitieron las marchas convocadas por trabajadores y la Policía terminó reprimiendo a los que intentaron desobedecer a las autoridades.
Como ya se hizo costumbre en Turquía, las autoridades prohibieron que sindicatos y grupos de izquierda entren a la simbólica Plaza Taskim en Estambul en el día del trabajador.
La zona estuvo bloqueada por miles de policías antidisturbios que no dudaron en reprimir con gases lacrimógenos a los cientos de manifestantes que intentaron superar las vallas. Según medios locales, los detenidos superaron los 200 en toda la ciudad.
En Egipto, en tanto, el Gobierno de Abdel Fatah al Sisi, el general que llegó al poder con un golpe de Estado pero se mantuvo en el gobierno con unas elecciones, prohibió toda manifestación en las calles y se negó a escuchar los pedidos de legalización de los sindicatos independientes, los únicos contestatarios.
Unos 650 trabajadores intentaron marchar hacia la sede de uno de estos sindicatos independientes, pero la policía los bloqueó y, ante la amenaza de una represión segura, los manifestantes decidieron suspender el acto. Lo mismo sucedió en otras ciudades del país árabe.

¿Qué te pareció esta noticia?

Últimas Noticias

Últimas Noticias de

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...