"La vuelta a clases no tiene que ser una decisión unilateral del Estado"

La profesional se refirió a la vuelta a clases, según lo había anunciado el gobernador Gerardo Morales, y advirtió que primero debe haber una adaptación para los chicos.

 

™-Se anunció la posible vuelta a las clases a fines de noviembre, después de tanto tiempo. ¿Cómo hay que preparar a los chicos?

 

-La preparación psicológica y social es clave, porque se tiene que afianzar una cuestión conductual de hábitos, sobre todo esto del distanciamiento físico y el uso del barbijo para la prevención. Pero por otro lado, me parece que también esta cuestión de la vuelta a clases no tiene que ser una decisión unilateral, es decir, estas cuestiones se definen sin consultar o llamar a una mesa de especialistas y profesionales intervinientes en esto. Para mí previamente tendría que armarse una mesa de trabajo para definir la vuelta a clases con las opiniones y conocimientos de todos los que ocupan un espacio en la educación.

Esto es importante, porque si hay algo que nos muestra y evidencia la pandemia, es que tenemos que decidir un camino colectivo y realizar un trabajo en red, que es lo que está faltando. No me atrevo a decir si hay que volver o no, son cosas que se tiene que armar con la preparación de una mesa de trabajo y no solamente el Estado decidiendo unilateralmente, ese es un gran error que tienen las políticas públicas, que no se nos da la participación a los especialistas.

 

-Una vuelta a clases de manera abrupta, ¿es un riesgo para los chicos?

-Totalmente. Volver abruptamente no se puede, porque no preparaste ni a la familia ni a los chicos, que es un poco lo que pasó también al principio de la pandemia. Se arrancó con las clases virtuales mandando actividades todos los días y a las familias no se las preparó psicológicamente para llevar una organización, por ejemplo. Entonces, si ya nos equivocamos al principio de la pandemia, no nos podemos volver a equivocar; esto tiene que ser una cuestión progresiva.

Trascendió que los que van a volver son los últimos cursos, pero ¿qué vas a hacer con esos grupos?, ¿cómo los vas a hacer volver? Hay que anticiparse con una muy buena organización, hay que transmitir previamente a los padres esta organización.

Además, creo que también hay una cuestión de miedo por el tema de la seguridad. Hay miedo a salir por los femicidios que están pasando, los robos y secuestros, que hacen que los chicos tengan miedo de salir de casa. Entonces, al volver a clases este miedo a salir se va a incrementar, y en este sentido creo que hay un componente clave que tiene que garantizar el Estado y es la seguridad para salir y trasladarse de casa para ir a la escuela.

 

-¿Hay miedo al contagio?

-Un poco el miedo al contagio va pasando, porque estamos cansados de estar encerrados. Creo que también un poco la gente ya se fue relajando. Pero es clave que los trabajadores de la salud que están en el territorio aborden la conducta social de las personas, que creo que no se está trabajando. Cuando vas por la calle todavía vemos gente amontonada, que no respeta la distancia social o el uso del barbijo. Esta debe ser una estrategia que también tenemos que empezar a pensar desde otro lugar, para prevenir que no haya contagios, pero también trabajando la conducta social.

 

-¿Recomienda que a la hora de la vuelta a clases pueda haber psicólogos en las escuelas para contener a los chicos?

-Sí, yo creo que se tiene que hacer lo que se llama psicoeducación, que es lo que va a permitir una adaptación, porque hay que volver a hacer una adaptación al proceso escolar, una adaptación social que tiene que ver con una preparación y una prevención del contagio. La pandemia sigue existiendo, entonces hay que trabajar sobre todo con la conducta social y las emociones que va a atravesar esta población de alumnos en este proceso escolar.

También, va a ser importante la asistencia a los docentes y el pedido de ayuda que ellos puedan demandar en diferentes situaciones como cuando no puedan resolver situaciones que tienen que ver con angustia de un alumno, porque puede pasar que un nene no pueda superar una angustia o que no quiera volver a la escuela.

 

 

-¿Recomienda dar por finalizado el ciclo escolar en diciembre para que los chicos puedan volver a adaptarse desde febrero y volver a clases en marzo?

-En realidad no recomendamos un cierre ahora. La pandemia acentuó la desigualdad que existe entre la educación pública y privada; mientras unos tienen clases normales hay otros chicos que no, y que no están contenidos en el ámbito escolar; por eso es importante también el equilibrio y no saturar a los chicos.

Yo creo que el único ámbito que no paró nunca fue el de la educación, los chicos, los docentes y los padres están saturados; entonces quizá terminar las clases unos días antes y no llegar hasta fines de diciembre puede ser una opción.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que los chicos de 7º grado y de 5º año necesitan tener un cierre de su ciclo, y acá es importante que pudieran volver a la escuela, pero con los cuidados necesarios, repito que es súper importante conocer cómo se va a volver y con qué preparación psicológica y social, para que ellos puedan cerrar este ciclo de fin de curso y despedirse de sus compañeros, porque también sería muy feo que cierren un ciclo sin volver a verse.

Hay que mirar desde varias perspectivas, muchas variantes que entran en esta toma de decisiones; por eso, las políticas públicas fallan, porque se mira unilateralmente y no desde la complejidad que tiene lo social.

 

-Recomendaciones a los padres frente a esta noticia...

-Fundamentalmente, recuperar las voces de los niños y adolescentes, que los escuchen, porque fueron los menos escuchados. A ellos no se les preguntó ¿cómo te parece a vos que sería adecuado volver? Ellos son muy sabios, si uno los hace participar, van a ser partícipes de su autocuidado.

En la crianza, cuando un padre impone, del otro lado seguro va a recibir una respuesta desde la rebeldía; en cambio, si uno lo hace partícipe de la decisión, que tiene que ver con ellos, va a recibir una mejor respuesta.

Recomiendo que los escuchen, que se fijen, sobre todo, en lo emocional. Qué pasa, qué siente. Si vuelve a clases y se lo ve muy angustiado, no lo presionen; si no quiere volver hay que fijarse por qué no quiere volver. Además, si no pueden con la situación, recomiendo que los padres soliciten ayuda profesional.

 

Aparecen

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Informacion General

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...