"No entramos en pánico para no asustar a mi hija"

Alejandra Valdez es una jujeña que hace seis años vive en París junto a su esposo Tof y a su pequeña hija Luna de tres años de edad, con quienes se mantienen haciendo la cuarentena correspondiente, cuando el trabajo se los permite.

 

Si estás en el extranjero o conocés a alguien que quiera contar su experiencia escribí a lasnotas2003@yahoo.com.ar.

 

Impulsada por el amor hacia un francés, que luego terminó siendo su actual esposo, es que decidió mudarse a Francia.

Todo empezó en la ciudad de Tarija, Bolivia, dónde Alejandra fue a terminar sus estudios de Derecho. Fue ahí donde conoció a Tof, un extranjero que ansiaba conocer Purmamarca, así que ella se ofreció a acompañarlo.

Pese a los obstáculos de no saber ninguno el idioma del otro, dicha experiencia los dejó en contacto continuo y durante tres años consecutivos, él voló de Francia a Jujuy para poder verla y es entre todas esas idas y vueltas que decidieron casarse. París fue el destino y la ciudad donde contrajeron matrimonio.

"Fue muy loco porque él no sabía español y yo no sabía francés. Intentábamos hablar en inglés ayudados por amigos y en los momentos que él estaba en Francia usábamos un traductor", contó la jujeña. Hoy ambos saben los dos idiomas.

Aprender el idioma correctamente le costó cuatro años de preparación y sí que lo aprendió. Alejandra es abogada pero por la imposibilidad de la convalidación de su título trabaja como intérprete judicial en español, una actividad que la apasiona.

Contó que llegar a una ciudad tan grande como París le resultó difícil. "Fue un cambio muy fuerte pero todas los beneficios que te brinda el país me ayudaron mucho para poder avanzar en cuanto al idioma y para poder rendir los diferentes exámenes cuando me inscribí en la universidad". Es que con su meta de continuar perfeccionándose hizo una formación en Derecho.

Pero nada quita esa nostalgia que siente Alejandra por su provincia. La última vez que visitó Jujuy fue en febrero de 2018, oportunidad en la que Luna conoció a sus abuelos y tíos.

"Lo que más extraño es a mi familia, a nuestra cultura, a nuestra gente porque aquí es todo muy diferente. Las personas aquí son frías y distantes a diferencia de los jujeños que por las calles saludás a los vecinos y hasta podés compartir un mate. En Jujuy se encuentra la familiaridad en lo cotidiano, en cambio aquí es muy difícil que eso ocurra", contó Alejandra Valdez.

Sumida aún en el complaciente recuerdo de Jujuy no perdió la oportunidad para decir "extraño a la primavera, el olor a la tierra mojada cuando llueve, los mates, la comida y las risas con mis hermanos. Pequeños detalles que cuando uno los tiene no se da cuenta pero cuando se está lejos, pesa".

Afortunadamente al haber una comunidad nutrida de argentinos en París hay boutiques (despensas) en las que se puede conseguir yerba, fernet y hasta carne para hacer asado pero a precios exorbitantes. Un gustito de vez en cuando la hace sentir un poco más cerca de su país.

Y como una extensión de su añoranza la jujeña contó: "nuestro proyecto a largo plazo es volver a vivir a la Argentina porque allá la vida es mucho más hermosa. Queremos disfrutar de los paisajes, colores, sabores y de los abrazos de la familia que es lo que nos inspira para salir a trabajar todos los días y a resistir. Pero por la educación de mi hija pensamos estar 8 años más aquí".

La vida durante la pandemia

Al encontrarse paralizado el país y por lo tanto también las dependencias del ámbito judicial, Alejandra puede cumplir de forma más estricta la cuarentena al cuidado de su pequeña. No así su esposo Tof que por su profesión de policía debe realizar obligatoriamente su tarea.

Contó que tanto el personal de salud como las fuerzas de seguridad no cuentan con la protección necesaria para evitar un contagio en el pleno desarrollo de sus actividades.

"La situación aquí es dramática. Siento mucha incertidumbre porque el Gobierno francés dice una cosa y después cambia mientras que el sistema de salud está desbordado y con todas las camas ocupadas. Nosotros en casa tomamos todas las precauciones posibles. Al volver del trabajo mi marido se saca la ropa y los zapatos y seguimos todas las normas sobre la higiene. Sin embargo intentamos no entrar en pánico para que mi hija no se asuste"contó.

Pese a esta terrible situación Alejandra Valdez no perdió el optimismo y la fuerza de sus sueños de seguir adelante y mudarse junto a su familia a la Argentina, un sueño también muy anhelado por Tof que en su visita a Jujuy quedó enamorado de sus paisajes y de su gente.

 

¿Qué te pareció esta noticia?

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Informacion General

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...