Jujuy es una de las provincias que tendrá más clases con 190 días, más de lo mínimo y sólo la supera Ciudad de Buenos Aires con 196 días. Otras cinco tendrán menos que los 180 días obligatorios. Analizan la nueva escuela, por la tecnología que media, la nueva evaluación, lo heterogéneo del acceso y se cree que falta priorizar nuevos espacios para garantizar el cursado bimodal, del que Jujuy no escapa. Estiman que un 10% de los alumnos que dejaron la escuela por falta de conectividad en el país, tampoco volvió.

Las cifras surgen del calendario escolar oficial de cada provincia, según un informe del Observatorio Argentinos por la Educación, con autoría de Gustavo Iaies, director de la escuela de Gestión Educativa de Eseade, Víctor Volman y Federico Braga. Indica que las provincias que superan la mínima de 180 días junto a la Ciudad de Buenos Aires con 196 y Jujuy con 190, son Tierra del Fuego con 189, provincia de Buenos Aires con 188 y San Luis con 187.

En tanto los estudiantes de Catamarca tendrán 178 días, los de La Rioja 177 días, La Pampa 177 días, Santiago del Estero 173 y Chaco 171 días, o sea menos de 180 días de clase, pese a que la Ley 25.864 exige ese mínimo desde 2003; además la suma de feriados nacionales, provinciales y vacaciones impide alcanzar el objetivo, según el informe.

"Son solo cinco provincias, y la diferencia son de dos o tres días, de manera tal que es un estudio acotado a eso. También se puede discutir a partir de eso si un día de diferencia es tan grave, creo que el problema es que las provincias no obedecen la ley, arman un calendario sin considerar que la ley dice que tienen 180 días de clases", explicó Guillermina Tiramonti, referente de Argentinos por la Educación e investigadora de Flacso, y aseguró que "luego se puede discutir qué se pierde con cada día menos".

Es que el informe indica que, a dicha disminución de clases, habría que sumarle los días que luego se puedan perder por diferentes causas, como cuestiones vinculadas con el desarrollo de la pandemia, problemas edilicios, paros docentes o factores climáticos, etc.

La especialista reconoce que la educación no es la misma por la presencia de medios tecnológicos (Zoom), las nuevas formas de evaluación, y por las heterogéneas situaciones en cada provincia en la posibilidad de brindarle educación virtual. "Hay chicos de determinados sectores que han estado conectados todo el año, hay otros que no tienen conexión, que se descolgaron de la escuela, es un porcentaje que tampoco ha vuelto ahora", explicó.

De hecho, sostuvo que esta etapa también podría repercutir en aumentar el desgranamiento, y estimó que ya hay datos sobre eso. "Hay como un 10% de chicos que se ha desconectado totalmente de la escuela", afirmó y explicó que muchas jurisdicciones trabajan en reconectarlos y que vuelvan a la escuela.

Actualmente la distribución es otro tema, y estimó que se tendrían que haber diseñado los grupos de la manera en que lo fue. "Se podría haber usado otros espacios que no son la escuela para permitir que todos los chicos tengan clases presenciales, sin embargo eso no ha pasado. Aquí en la provincia de Buenos Aires hay chicos que tienen clase una vez a la semana porque los han dividido y la escuela es chica y no pueden armar grupos con la distancia que se requiere", consideró Tiramonti. De hecho en Jujuy esto se evidenció en la escuela Monteagudo y se cree que hay más.

Abre el planteo sobre la calidad y el sistema bimodal

Respecto a la enseñanza bimodal, virtual y presencial planteada, Guillermina Tiramonti estimó que se trata de un mundo en que todo cambia por lo que consideró que es necesario generar nuevas propuestas pedagógicas que permitan vincular ambas modalidades. “En este período hemos trabajado lo virtual como si fuera reemplazo del docente y no es así. Lo virtual debe estar planeado de una forma que los chicos puedan investigar por internet, habrá que ir acostumbrándose a esta nueva pedagogía, que articule de modo inteligente lo presencial con lo virtual”, afirmó.

Sostuvo que deben usar internet como el lugar donde está la información, y el docente presenciar para guiar ese trabajo, reponer los saberes que los chicos no pueden adquirir a través de esa vía. Consideró que al parecer “todos los funcionarios están muy atrasados respecto a la importancia de las nuevas tecnologías en la formación de los docentes. Entonces estamos atrasados en que la formación esté centrada en construir estas nuevas pedagogías, y ahora estamos pagando el precio del atraso, los docentes tendrán que buscar la forma de actualizarse”, dijo y remarcó que es un desafío para todos.

Garantizar la conectividad

Sobre la brecha digital, estimó que un tema urgente es proporcionar conexión en las escuelas y soportes para que todos los chicos tengan acceso a esa tecnología. “Los días de clases pueden empezar a plantearse como un primer indicador vinculado a la calidad de los aprendizajes en el sistema. El ciclo lectivo 2021, en una primera etapa de la enseñanza bimodal, y nos puede ayudar a pensar nuevas formas de medir los aprendizajes, Más allá del cumplimiento de días de clase, sería clave fijar metas de cumplimiento de aprendizajes”, explica el informe. “Necesitamos definir la duración de un ciclo y lo que pedimos del mismo en términos de resultados. Eso nos permitirá avanzar”, dijo Gustavo Iaies, coautor del informe.

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