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Poder pensar conforma un abanico de posibilidades

Lunes, 27 de noviembre de 2023 01:03

Por: JOSÉ MENÉNDEZ, Médico Jujeño

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Por: JOSÉ MENÉNDEZ, Médico Jujeño

"Pienso luego existo". René Descartes (1595-1650).

En filosofía siempre queda una puerta abierta a la más o menos certera de las afirmaciones. Este caso paradigmático lo muestra claramente: "Pienso luego existo". Por eso aprovecharemos esta expresión de René Descartes (1596-1650) que generoso nos cede un espacio tantos años después.

Para poder pensar es indispensable tener cerebro, por lo tanto, es necesaria la "existencia" con su complejidad, para luego poder "pensar". O lo que es lo mismo, "existo luego pienso".

No está mal esta apreciación orgánica, sustancial, que enfrenta al primer acto del pensamiento para iniciar análisis que goza de aseveración tan contundente desde hace más de 380 años. Si solo es para una toma de conciencia que acompaña la razón, está bien y aquí se agota la cuestión. Respetando lo que significa existir, su proyección y misterio.

Pero, también da lugar a otros planteos, quizá para iguales respuestas.

Veamos.

Existir habilita mediante la presencia un sinnúmero de acciones, creaciones, estudios, meditaciones, experiencia, etc., dentro de ellas la no menos importante "poder pensar". Obviamente que a la inversa esto no es posible. Es decir, el pensamiento por sí solo no existe, necesita del órgano capaz de lograrlo, el cerebro. Aunque me apresuro a aclarar que constituyen unidad que va más allá aun del planteo hasta aquí realizado; cuerpo, mente y espíritu es un todo.

El poder pensar conforma un abanico de posibilidades inestimables, capaces de desnudar el universo, recrear la mente y el espíritu hasta límites aun inimaginables. Fruto de ello el planteo mismo de René Descartes, que de ninguna manera crea alguna barrera a seguir indagando en lo cierto e incierto. Pero, filosóficamente, de esta manera abrió las posibilidades a nuevas formas de ver y sentir todo aquello que pueda tener identidad, dando pie a un análisis inadvertido hasta entonces.

El pensar la existencia abrió nuevos rumbos a la humanidad en épocas anteriores a Cristo con la escuela Socrática, aunque Píndaro un tiempo antes (521-441) con sugerencias claras como "Sé lo que eres" y "Conviértete en lo que sos" estaba señalando nuevos espacios donde el pensamiento es la luz y el alma que hace posible la toma de conciencia de aquella dimensión. Pero nunca se había puesto en tela de juicio que era lo primero, desde un análisis tan cuestionador como el que proponía Descartes. Los planteos de este francés dieron posibilidades de otros pareceres que gozan, como todo, de diversas interpretaciones y aseveraciones. La controversia no está cerrada ni mucho menos, aguarda nuevas mentes y expresiones que con sus cuestionamientos iluminen caminos aun sin dilucidar. Cada cual hará su humilde pero leal análisis y tomará su posición, el tema está entre nosotros y desde hace siglos planteado.

"Pienso luego existo".

 

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