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En menos de un año, Estados Unidos e Israel vuelven a entrar en guerra con Irán ¿En qué contexto sucede esto ahora?
El último episodio importante fue el ataque el año pasado de Estados Unidos y de Israel sobre instalaciones vinculadas con el programa nuclear iraní. Un ataque que todo indica que fue bastante exitoso, pero no definitivo. Desde entonces empezó un juego de "tira y afloje", con intermediarios entre Irán y Estados Unidos, vinculado con la presión estadounidense para que Irán desmantelara lisa y llanamente su programa nuclear, un objetivo que es incompatible con la naturaleza del régimen iraní y que, por lo tanto, se prolongó durante bastante tiempo como una posibilidad y como una conversación, pero no se concretó.
¿Por qué ahora Trump decide el ataque?
Siempre la cuestión de la oportunidad política de una iniciativa está sujeta a consideración de los actores. Es probable que Donald Trump no haya leído jamás a Maquiavelo, pero Maquiavelo tiene una frase que dice que "el mal hay que hacerlo todo de golpe, en cambio el bien hay que hacerlo de a poquito". Esto vale no solamente para Irán, vale para el conjunto de las iniciativas más controversiales de la administración estadounidense, vale para lo que sucedió en Venezuela, lo que está sucediendo en Cuba, inclusive Groenlandia y si nos vamos más lejos hasta con Canadá. La diferencia es que Irán es un caso especial, porque sí es potencialmente, valga la redundancia, una potencia nuclear, cosa que no ocurre con los otros países.
¿La muerte de Ali Jamenei cambia el rumbo de este conflicto?
Esto es un éxito brutal para Trump en cuanto al resultado del operativo porque efectivamente a partir de ahora, con la muerte de Jamenei la estabilidad del régimen corre peligro. No digo que esté por caer, sino que corre serio peligro de caer.
Ahora para el régimen de los ayatolás se plantea la necesidad de hacer una sucesión casi inmediata, ¿no?
Existe un cuerpo colegiado, la Asamblea de Expertos, que ante una situación de emergencia va a elegir a alguien. De todas maneras, la muerte de un ayatolá siempre supone la existencia de ese cuerpo colegiado que designa al sucesor. El régimen no es estrictamente una monarquía en el sentido de que el rey designa a su sucesor. Además, pasó solo una vez en la historia cuando murió Ruhollah Khomeini. En aquella oportunidad se había digitado la elección de Jamenei, pero su designación fue rubricada por un mecanismo colegiado. Incluso puede ser que Jamenei, en secreto, haya sugerido un sucesor, pero igualmente tiene que ser nominado y elegido por la Asamblea de Expertos.
Las personas importantes de este régimen iraní son fanáticos religiosos, es decir, son personas dispuestas a morir por el régimen.
¿Es posible una negociación con el régimen para iniciar una transición política de Irán hacia otro tipo de gobierno?
En este punto mi respuesta es más intuitiva: las personas importantes de este régimen son lo que los católicos llamamos fanáticos religiosos, es decir, en principio son personas dispuestas a morir por el régimen. El propio Jamenei lo demostró. No veo el equivalente a Delcy Rodríguez (NdR: la presidenta interina de Venezuela que negoció con EEUU para quedarse al frente del gobierno tras la detención de Nicolás Maduro), ni tampoco personas que estén dispuestas a negociar una transición.
Por lo tanto, ¿esto derivaría en qué?
Más violencia. Manifestaciones de gente en las calles de Teherán, en otras ciudades...
Han ocurrido durante todo el día, con ataques a policías, a edificios públicos e incluso policías que se sumaron a las manifestaciones.
Ese es un punto importante. Las fuerzas policiales son parte del núcleo de acero del régimen. Ahí puede haber un cambio de bando e inclusive puede ser un sector del ejército. No así de la Guardia Revolucionaria.
¿Qué reacción se puede esperar de Rusia y de China? Son dos potencias militares muy vinculadas con el régimen iraní.
En el caso de Rusia, el vínculo de negociación permanente que existe entre Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin, descarta toda posibilidad de que Rusia acuda en respaldo, por lo menos militar, de Irán en este conflicto. Puede haber, por supuesto, declaraciones de repudio, de solidaridad política, pero difícilmente se pueda imaginar una participación de Rusia en este conflicto. En el caso de China, yo diría más aún. China no va a actuar militarmente en un enfrentamiento con Estados Unidos por la cuestión iraní. Esto no quiere decir que no haya apoyo económico y apoyo diplomático, pero en términos estrictamente militares, hay que señalar que Irán está absolutamente aislada hoy internacionalmente. Y no solamente en relación con dos potencias eventualmente aliadas, como China o Rusia, sino también dentro de Medio Oriente.
Difícilmente haya una participación de Rusia en este conflicto. Y China no va a actuar militarmente contra EEUU por la cuestión iraní.
¿Cómo es el panorama en esa región tan "caliente"?
En el mundo árabe hoy por hoy Irán está totalmente aislada. Hezbollah, su aliado principal en el Líbano, ha sido desarticulado. El gobierno de Irak ha dejado de ser un gobierno pro-chíita para ser un gobierno de otras características, sin apoyo a la resistencia iraní. Desde ese punto de vista, Estados Unidos ha encontrado para golpear el momento más débil, más vulnerable, de la historia iraní de las últimas décadas.
¿Esto podría garantizarle un "triunfo"?
En términos estrictamente militares, este es un triunfo asegurado. El problema son las consecuencias políticas, que sí son inciertas.
Para Israel, ¿qué significado tiene el ataque?
En el caso de Israel, la cuestión de Irán es lo que en términos existenciales se puede considerar una cuestión de vida o muerte. Esto es, Irán es una potencia con posibilidades nucleares que niega el derecho a la existencia del Estado de Israel. Este dato es previo a cualquier otra consideración de oportunidad política. O sea, la permanencia del régimen iraní es la principal amenaza estratégica, no ya a la seguridad, a la existencia misma del Estado israelí. Esto permite que Benjamín Netanyahu, para esta operación, tenga seguramente un nivel de apoyo interno del cual carece para cualquier otra iniciativa política. Creo también que la capacidad de respuesta de Irán -ha quedado exhibida-, es limitada.