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La jornada electoral fue tensa. El mayor impacto se vivió anoche cuando durante varias horas el humorista Miguel del Sel estuvo arriba en los guarismos. No pudo concretar la hazaña, pero dio la gran sorpresa. Por un estrecho margen, Antonio Bonfatti ganó la gobernación santafesina y el socialismo seguirá al frente de la provincia por otros 4 años.
El gran perdedor fue el kirchnerismo que, haciendo un paupérrimo papel, terminó en el tercer lugar y muy lejos del segundo, Miguel del Sel. Un consternado Agustín Rossi se limitó anoche a reconocer la derrota y agradecer a quienes lo apoyaron.
Unos minutos antes quien había salido a hablar, con una sonrisa gigante, fue Miguel del Sel. El cómico enfrentó el escenario franqueado por su padrino político, Mauricio Macri. “No sabemos cómo va a terminar la noche, pero para nosotros es un triunfo impresionante. Más allá del resultado, hemos logrado algo importante”, sostuvo el ex-Midachi.
El candidato macrista agregó que, más allá de lo que pasara al final de la noche, se sentía el verdadero ganador de esa elección, y hasta se dio el lujo de cuestionar a quienes lo criticaron por no tener experiencia política y preguntó: “Todos los que sí la tienen ¿qué han hecho hasta ahora?”.
Pasada la medianoche volvió a hablar, y anunció que seguirá en política e impulsará, en 2015, la candidatura presidencial de Macri.
El socialismo
Pasadas las 21.30, el oficialismo local fue el primero en salir a hablar y afirmó que Bonfatti alcanzaba el 37,6%; Del Sel el 34,4% y Rossi el 20,1%, a base de 234 “mesas testigo” de toda la provincia. Pero tuvo que esperar hasta cerca de las 23 para que Bonfatti pasara al frente en el escrutinio provisorio. Y recién al filo de la medianoche el gobernador electo salió a saludar a sus partidarios, que lo recibieron al ritmo de “y ya lo ve, y ya lo ve, es pa’ Cristina que lo mira por TV”. En un discurso cargado de agradecimientos, Bonfatti invitó a “seguir transformando Santa Fe”, pidió “dejar de lado las diferencias para construir de una manera diferente”, y anticipó que impulsará una reforma en la constitución provincial.
El resultado de ayer mostró que el gobernador Hermes Binner no tiene en su feudo el poderío que pensaba, lo que complica su candidatura presidencial para octubre. Por eso, al hacer uso de la palabra se preocupó en aclarar que “estuvimos todas las veces que nos convocaron en el gobierno nacional y nunca mordimos la cicuta. Eso hizo que sea la única provincia argentina que no se tiene que arrodillar en la Casa de Gobierno”.
Tampoco quedó bien parado el Gobierno nacional, que sumó su segunda derrota consecutiva en distritos grandes (antes Capital Federal).