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Pese a su sorprendente despliegue en las alturas, Marco Antonio da Luz (37) fue detenido la noche del viernes pasado, minutos después de ser descubierto, cuando trepaba a un edificio ubicado en calle Deán Funes 362, en el microcentro capitalino.
El hecho sucedió a las 23, cuando el encargado del edificio, Francisco Mosca, sintió ruidos extraños. Salió a la calle, miró hacia arriba y, para su sorpresa, descubrió a un extraño escalando las paredes, en el tercer piso, a punto de ingresar a un departamento por el balcón.
Luego, el hombre -de nacionalidad brasileña-, también conocido como “hombre araña”, por su facilidad para escalar por las paredes, fue conminado por el encargado a bajar y cuando el empleado daba aviso a la Policía, aprovechó para darse a la fuga. Efectivos de civil de la comisaría 1, alertados por la situación, salieron en su búsqueda y lograron apresarlo en la intersección de Rivadavia y Zuviría, cuando se dirigía a pie hacia el norte.
Luego, lo llevaron a la seccional, En esos momentos, Mosca se encontraba realizando la denuncia y lo identificó
Da Luz fue trasladado a la Alcaidía Judicial, previo examen médico. Sin embargo, horas después quedó en libertad por decisión del fiscal penal 3, Facundo Ruiz de los Llanos.
Dos detenciones en 24 horas
Extrañamente, Da Luz, quien no posee un domicilio fijo y se refugia en la zona de El Bajo Chico, fue apresado dos veces en menos de 24 horas ya que antes de ser detenido por el personal de civil de la comisaría 1, una noche antes, a las 3.30, la Brigada de Investigaciones lo atrapó con las manos en la masa en la intersección de avenida Jujuy y Alvarado.
En esa oportunidad, el ladrón llevaba dos baldes de pinturas de 20 litros cada uno, valuados en 700 pesos y cuando lo arrestaron, Da Luz gritó en un castellano un tanto confuso: “Estoy refalopeado, saqué estas pinturas para comprar drogas”.
Luego fue llevado a Alcaidía Judicial y seis horas después ya estaba en la calle y poco más tarde lo capturaron nuevamente.