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España volvió a quedar bajo la sombra de un eclipse total de Sol después de más de un siglo de espera. Este miércoles 12 de agosto de 2026, la Luna se interpuso entre la Tierra y el Sol y ocultó completamente el disco solar en una franja de unos 300 kilómetros que atravesó buena parte del norte del país. Durante poco más de un minuto en muchos puntos, la luz del atardecer desapareció, el cielo se oscureció y millones de personas pudieron contemplar uno de los espectáculos astronómicos más extraordinarios que pueden observarse desde la superficie terrestre.
El momento central ocurrió alrededor de las 20.30, hora española, cuando la sombra de la Luna avanzó rápidamente desde el noroeste hacia el Mediterráneo. La totalidad comenzó en sectores de Galicia y Asturias y continuó atravesando diferentes regiones hasta abandonar España por las Islas Baleares. A Coruña, León, Bilbao, Burgos, Zaragoza, Valencia y Palma estuvieron entre las ciudades incluidas en la trayectoria de totalidad, mientras que en otros lugares, como Madrid y Barcelona, el eclipse se observó de manera parcial.
Un eclipse histórico después de más de un siglo
La importancia histórica del eclipse solar de España de 2026 se explica por la excepcionalidad de este tipo de fenómenos en un mismo territorio. El eclipse de este miércoles fue el primero que atravesó ampliamente la Península Ibérica desde el 30 de agosto de 1905, es decir, hace 121 años. Aquel fenómeno también cruzó territorio español y convirtió al país en un punto de encuentro para científicos y observadores llegados desde distintos lugares del mundo.
Existe, sin embargo, una precisión histórica importante. El Instituto Geográfico Nacional señala que la Península Ibérica no observaba una fase total desde 1912, cuando ocurrió un eclipse híbrido cuya totalidad fue extremadamente breve y quedó limitada a una estrecha franja. Además, en 1959 se observó otro eclipse total desde las Islas Canarias. Por eso, cuando se habla de “más de 100 años”, la referencia principal es al último gran eclipse total que cruzó extensamente la España peninsular, ocurrido en 1905.
De Galicia a Baleares: así atravesó España el eclipse total
La trayectoria convirtió al eclipse en un espectáculo nacional. Según el Instituto Geográfico Nacional, la franja de totalidad ingresó en la Península por el oeste y la recorrió hasta el Mediterráneo. En A Coruña, el eclipse comenzó a las 19.31 y alcanzó su máximo alrededor de las 20.28, con 76 segundos de totalidad. En Burgos, uno de los puntos especialmente favorecidos, la oscuridad completa se extendió durante 104 segundos, mientras que en Palma de Mallorca el máximo llegó aproximadamente a las 20.32, cuando el Sol ya se encontraba muy bajo sobre el horizonte.
Esta última característica hizo todavía más particular al eclipse: ocurrió muy cerca del atardecer español. A diferencia de otros eclipses totales que se producen con el Sol alto, el fenómeno del 12 de agosto encontró al astro muy próximo al horizonte en buena parte del país. Eso generó imágenes especialmente llamativas, con el disco negro de la Luna cubriendo al Sol mientras el paisaje comenzaba naturalmente a ingresar en las últimas horas del día.
El recorrido de la sombra sobre España fue muy rápido. Aunque todo el proceso del eclipse se extendió durante varias horas, desde que la Luna comenzó a cubrir parcialmente al Sol hasta que volvió a dejarlo completamente descubierto, la totalidad en cada ubicación duró solamente entre algunos segundos y menos de dos minutos. En Burgos, por ejemplo, fueron poco más de un minuto y 40 segundos. El máximo global del fenómeno, registrado cerca de Islandia, alcanzó los 2 minutos y 18 segundos.
Oscuridad, aplausos y emoción durante el eclipse en España
Las imágenes que comenzaron a circular después del fenómeno mostraron enormes concentraciones de personas con gafas especiales, telescopios, cámaras fotográficas y teléfonos celulares esperando el momento exacto de la totalidad. Cuando la Luna terminó de cubrir el disco solar, distintos puntos de España quedaron momentáneamente en penumbras y se escucharon aplausos, gritos y expresiones de sorpresa entre quienes habían esperado durante meses para presenciar el acontecimiento. Cadena SER describió la jornada como una combinación de “luz, oscuridad y mucha emoción”, mientras que Associated Press registró imágenes de observadores en lugares como Berlanga de Duero, Palencia y las playas próximas a Valencia.
Uno de los grandes atractivos de un eclipse total de Sol es que, durante esos breves segundos de oscuridad absoluta, puede observarse la corona solar, la capa más externa de la atmósfera del Sol. Habitualmente queda oculta por la enorme intensidad luminosa de la estrella, pero cuando la Luna tapa completamente el disco solar aparece como una estructura brillante que rodea la silueta negra del satélite. Esa diferencia explica por qué los astrónomos remarcan que observar un eclipse con una cobertura del 99% no produce la misma experiencia que encontrarse dentro de la franja de totalidad.
Millones de personas siguieron el eclipse solar
El fenómeno movilizó a millones de españoles y turistas. La franja de totalidad incluía a unos 15 millones de habitantes y las autoridades habían previsto entre 400.000 y 1,5 millones de desplazamientos adicionales hacia las zonas donde el Sol quedaría completamente oculto. Municipios pequeños y áreas rurales de Castilla y León, Aragón, Galicia y otras regiones recibieron visitantes que viajaron especialmente para ubicarse en puntos con buena visibilidad hacia el horizonte occidental.
La movilización obligó al Gobierno español a desplegar un importante operativo de seguridad, tránsito y prevención de incendios. Solo entre Guardia Civil y Policía Nacional fueron movilizados más de 33.000 agentes, mientras que también se establecieron cientos de lugares oficiales para seguir el fenómeno. La preocupación era especialmente alta por las temperaturas del verano europeo, la sequedad de la vegetación y el riesgo de incendios en zonas naturales que esperaban recibir grandes cantidades de visitantes.
Un eclipse que también pudo verse desde otros lugares de Europa
España fue uno de los grandes escenarios del fenómeno, pero no el único. La trayectoria de totalidad atravesó también sectores de Groenlandia, Islandia y una pequeña zona de Portugal, mientras que en buena parte del resto de Europa el eclipse se observó de manera parcial. La NASA indicó que la sombra total recorrió además sectores del Ártico y del norte de Rusia antes de avanzar sobre el océano Atlántico y alcanzar la Península Ibérica.
En Islandia, donde la duración de la totalidad fue mayor que en España, las nubes dificultaron la observación directa en algunas zonas, aunque miles de personas experimentaron igualmente la repentina oscuridad. En otros países europeos, entre ellos Reino Unido, Francia y diversas regiones del continente, la Luna cubrió una porción importante del Sol sin llegar a generar una totalidad completa.
España no tendrá que esperar otros 100 años para el próximo
Después de más de un siglo de espera, España tendrá una situación completamente diferente durante los próximos años. El 2 de agosto de 2027 otro eclipse total de Sol será visible desde territorio español, esta vez principalmente desde el extremo sur de la Península. Posteriormente, el 26 de enero de 2028 se producirá un eclipse anular, completando lo que los organismos científicos denominan el Trío de Eclipses Ibéricos 2026-2028.
Después de esa secuencia excepcional, habrá que esperar mucho más. Según el Instituto Geográfico Nacional, una vez pasado el eclipse total de 2027 España no volverá a observar otro eclipse total de Sol hasta 2053. Por eso, el fenómeno de este 12 de agosto quedará registrado como el inicio de una serie astronómica extraordinaria y, especialmente, como el eclipse que permitió a buena parte de España volver a experimentar cómo el día se transforma en noche después de más de un siglo.