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"Cosas vederes Sancho que farán fablar las piedras" (*)

Sabado, 04 de abril de 2026 01:34

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El mundo está convulsionado y el país sigue sus pasos, aunque bajo otros parámetros, los propios, los autóctonos. La ignorancia y terquedad de los poderosos no tiene parangón y así pretenden llevarse puesto al mundo.

Los Estados Unidos jugaron en Venezuela un entrenamiento a puertas cerradas, podríamos decir al hablar en el lenguaje futbolero, logrando con precisión quirúrgica la extirpación del mal (o su parte más importante). Envalentonado con su triunfo el déspota del norte no calibró bien y pretendió repetir la hazaña en Medio Oriente, pero se equivocó, no resultó. Ni con la ayuda de su socio Israel pudieron doblegar al régimen de los ayatollah, porque pareciera que se regeneran como las serpientes de las mil cabezas, ante las ejecuciones sistemáticas de sus líderes gobernantes.

Todo ese descalabro ha revolucionado la economía mundial que está haciendo padecer a los gobiernos más poderosos, y ni que hablar de los más endebles, entre los cuales nos contamos.

Y aquí, como siempre, tenemos de todo como en botica. Los argentinos siempre fuimos propicios a divertirnos de los acontecimientos que nos suceden, todo en un contexto de humor. Recordemos a Tato Bores y sus monólogos que eran un tirón de orejas semanal, aún con plena vigencia en nuestros días.

El gobierno viene transitando crisis desde su asunción hacia finales de 2023 y en este 2026, ya experimentado en esas lides, nos viene sorprendiendo con titulares como los del caso Libra (causa cerrada en EEUU por la no existencia de delito), los caídos en desgracia como Espert ayer y Adorni ahora, que pese a los intentos no logra bajarla de la agenda diaria.

Una casta que parece regenerarse pese a las declamaciones de los recién llegados que dicen haber venido a extirparla de raíz.

A una economía manejada con mano de hierro bajo la premisa del déficit cero pareciera que, inadvertidamente, le fueron soltando la mano y ésta ahora volvió a ser vedette.

Desde la secretaría general de la presidencia una Karina Milei insaciable de poder le trae tantos dolores de cabeza a su hermano quien, obviamente, trata de bajarle decibeles al problema para lo cual ya no le alcanzan altas dosis de paracetamol.

Milei debe tener presente y no olvidar por cierto, que llegó al poder por dos indiscutibles razones: el pavor generado por el kirchnerismo y el préstamo de votos del PRO.

Pero cuidado que los amarillos están buscando encolumnarse con pretensiones electorales para 2027 y los que un día dijeron "vayamos con Milei" están viendo el nuevo panorama que se está conformando y repensando su voto a futuro.

Ya lo dijo Macri en la reciente convención nacional del partido, "no seremos oposición, apoyamos el cambio". Mucho se hizo, pero mucho resta por hacer y los amarillos pareciera que tienen la osadía y el atrevimiento de pretender intentarlo. Será a su modo, estimo, que no es el de Milei.

Por otra parte ¿que tenemos enfrente?

Una movilización en la que se cuelga el kirchnerismo, la izquierda y sectores duros de la CGT buscando en ese ámbito, la luz que ilumine el futuro, lo que habla de que esas fuerzas no advierten que son sencillamente el pasado.

Y a todo esto sumemos a una Victoria expectante, que no me animo a quitar del tablero. Mucho camino hasta el 10 de diciembre de 2027. Hay cosas que son claras, otras que no lo son tanto y otras que naturalmente no lo son.

Al ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha se le atribuye esta frase, "Cosas veredes, Sancho, que farán fablar las piedras" (*)

(*) La frase es una expresión popular en español utilizada para indicar que se presenciarán hechos asombrosos o inverosímiles. A pesar de la creencia popular, esta frase no aparece en El Quijote de Miguel de Cervantes; parece tratarse de una adaptación de versos de la poesía épica sobre el Cid, donde se narra «Cosas tenedes, Cid, que farán fablar las piedras".

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