inicia sesión o regístrate.
Frente a estos planteos de la fiscal y la querella, el abogado defensor Juan Casabella Dávalos respondió que las acusaciones forman parte de una estrategia de la acusación y las calificó como "carpetazos".
Sostuvo que recurrió a peritos de otras provincias porque no encontró profesionales locales dispuestos a intervenir en el caso. En relación a Prueger, indicó que su participación se dio a través de informes técnicos y que durante la primera etapa del proceso no se formularon objeciones sobre su intervención, planteo que según señaló surgió en la audiencia.
Respecto del médico Dip, Casabella negó que haya existido una retractación y sostuvo que el profesional se mantuvo en lo que firmó en la autopsia. En ese sentido, pidió que "la prensa tome nota" de esa situación.
El defensor explicó que la autopsia establece una asfixia mecánica mixta por compresión manual, braquial o antebraquial, y que también refiere a un evento "repentino y abrupto". Según planteó, Dip mantuvo esa interpretación, mientras que otros profesionales Daniel Chirife y Benito Mena reinterpretaron ese concepto durante el juicio.
Sostuvo que, en base a esa lectura, el médico consideró que el informe es compatible con la versión del imputado, que plantea una caída en la bañadera y un latigazo cervical como causa de la muerte.
También mencionó que hay escasa presencia de hongo de espuma en el cuerpo de la víctima y que no se registran marcas digitales atribuibles al imputado.
Casabella cuestionó además el accionar del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF). Señaló que, en el examen toxicológico realizado en el hospital San Bernardo, se le había administrado morfina al imputado y que ese dato no figura en los estudios.
"En manos de quién está que la sociedad salteña sepa en manos de quién estamos con el CIF", expresó durante su alegato.
El defensor también cuestionó el testimonio del médico del CIF Daniel Chirife, al sostener que brindó una "información parcial" y que, a su criterio, incurrió en una especie de falso testimonio durante su declaración, aunque no solicitó formalmente que se investigue su actuación.
En otro tramo, expuso imágenes de la autopsia y sostuvo que una marca en la espalda de la víctima corresponde a la presión de la camilla y no al contacto con el zócalo del antebaño, como sostienen la fiscalía y la querella.