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Federico Javier López fue condenado a 18 años de prisión, mientras que su hermano, Ramiro Nicolás López, fue absuelto durante el juicio por el homicidio de María José Cabrera, ocurrido en Campo Quijano, una causa que generó fuerte conmoción social y siguió de cerca toda la provincia.
Durante la etapa de alegatos, la fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, había solicitado una modificación en la calificación legal, apuntando a un homicidio calificado con el agravante de alevosía. Además, pidió prisión perpetua para Federico López y una pena de 10 años de cárcel para Ramiro López, a quien consideraba partícipe secundario.
A lo largo de más de dos horas de exposición, la fiscal remarcó distintos elementos incorporados a la causa. Entre ellos, señaló que al día siguiente del hecho Federico López todavía registraba 0,27 gramos de alcohol en sangre, por lo que se estimó que al momento del “accidente” habría tenido aproximadamente 2,13 gramos de alcohol en sangre.
"Fue un ataque cruel"
“Fue un ataque cruel”, sostuvo Sodero Calvet durante los alegatos, al remarcar que, pese al estado de alcoholemia, el acusado se encontraba consciente de lo sucedido. En ese contexto, recordó además que López “llamó a su tío diciendo que su hermano y él se habían mandado una macana”.
En la última audiencia, realizada el jueves pasado, la defensa de Federico López presentó dos testigos de concepto vinculados a los hechos de abuso sexual incluidos en el expediente. Sus declaraciones fueron incorporadas al análisis final realizado por el tribunal antes de dictar sentencia.
El caso de María José Cabrera se convirtió en una de las investigaciones judiciales más seguidas en Salta, tanto por el impacto que causó en la comunidad de Campo Quijano como por la repercusión que alcanzó en medios provinciales y nacionales.