inicia sesión o regístrate.
El destino quiso que Rubén Hoyos, un pastor evangélico de Buenos Aires que caminaba por la Quebrada de San Lorenzo, descubriera la punta del iceberg de uno de los casos policiales más impactantes de la historia salteña. Fue durante el atardecer del viernes 29 de julio de 2011 y desde esa misma noche ocurrieron un sinfín de hechos que alimentaron hipótesis, suspicacias y vínculos que jamás pudieron aclararse, en parte por ineficacia o por falta de voluntad de las autoridades pertinentes.
Los peritos trabajaron de noche en la supuesta escena del crimen, a pocos metros del mirador de San Lorenzo. Allí estaban los cuerpos de Cassandre Bouvier y de Houria Moumni, extrañamente conservados en buen estado pese a que sus muertes se habían producido -según la autopsia- dos semanas antes, entre el 14 y 15 de julio. Sus restos fueron trasladados esa misma madrugada a la morgue judicial, bajo el estricto seguimiento del juez de instrucción Martín Pérez y del por entonces secretario de Seguridad de la provincia, Aldo Rogelio Saravia. La mayoría de los medios de comunicación se enteró a la mañana siguiente.
Pocas horas después, la Brigada de Investigaciones salió de cacería y los apuntados fueron los pobladores más humildes de la zona. Primero se habló de cuatro cordobeses que compartieron el paseo con Cassandre y Houria y después fueron por los vecinos de menos recursos. Nelson Vilte fue uno de ellos, un apellido que quedó vinculado al doble crimen porque su hermano Daniel fue procesado y llevado a juicio (aunque fue absuelto). El baqueano contó que policías vestidos de civil lo llevaron al monte y lo golpearon. "Pretendían que me haga cargo de las muertes", dijo. Nelson y otros cuatro demorados fueron absueltos a las pocas horas, pero su hermano no corrió la misma suerte: quedó detenido porque descubrieron que en su campera había un boleto de colectivo (del corredor 7) con la fecha del 15 de julio. Su esposa, por entonces embarazada, declaró que ella fue quien usó la tarjeta de Saeta y fue para hacerse un chequeo al hospital Materno Infantil.
Junto a Vilte quedaron detenidos Santos Clemente Vera y Gustavo Lasi. Este último se declaró culpable y también culpó a sus supuestos amigos (sus vecinos nunca le creyeron porque estos nunca tuvieron buena relación). Lasi, por entonces trabajador de la Secretaría de Medio Ambiente, tenía como jefe a Francisco López Sastre (quien en 2005 fue designado Cónsul Honorario de Francia), cuyo nombre fue vinculado en más de una oportunidad al caso. Si bien fue citado a declarar en el juicio, no aportó ningún dato relevante.
Entre septiembre y noviembre de 2011, el caso se convirtió en un circo mediático. Mientras el comisario Néstor Piccolo, jefe de la Brigada de Investigaciones, denunciaba que hubo pruebas plantadas en la escena del doble crimen (como vainas servidas halladas a simple vista días después de un extenso rastrillaje que resultó negativo), varios policías que participaron en los apremios ilegales fueron ascendidos, al tiempo que el por entonces gobernador Urtubey llenaba de elogios al juez Pérez y al secretario de Seguridad Saravia.
Ese mismo año Piccolo "se quitó la vida", pese a que el resultado de la prueba de parafina (para detectar residuos de pólvora en sus manos) dio negativo.
El juicio por Cassandre y Houria se llevó a cabo entre el 25 de marzo y el lunes 2 de junio de 2014. Por la sala de Grandes Juicios pasaron familiares de las víctimas, vecinos de San Lorenzo, policías y allegados a los acusados. Uno de los testimonios más duros fue el de Juan José Lasi, tío de Gustavo, quien pidió investigar a gente de poder vinculada al barrio privado Buena Vista y a las fiestas que se realizaban en ese lugar. También dijo que a su sobrino "le hicieron meter la pata".
El único condenado a perpetua fue Gustavo Lasi. Los baqueanos Omar Darío Ramos y Antonio Eduardo Sandoval, tuvieron la pena de dos años de prisión en suspenso por encubrimiento y Vilte y Vera fueron absueltos por el beneficio de la duda. El hecho fue festejado por Jean-Michel Bouvier (padre de Cassandre), quien repitió hasta el cansancio que prefería "asesinos libres a inocentes presos".
Sin embargo los jueces de la Sala III del Tribunal de Impugnación, Luciano Martini y Rubén Arias Nallar, revocaron la absolución de Vera y lo condenaron a prisión perpetua, aunque en 2023 finalmente la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó sin efecto esta condena y liberó a Vera.
Hoy, con Vilte y Vera en libertad y Lasi alojado en un pabellón de máxima seguridad, la Fiscalía de Salta profundiza la investigación por el doble homicidio con nuevas medidas realizadas en Francia. En paralelo, se dictó el procesamiento de policías por presuntas falsedades en informes de la causa original, mientras se busca dar con el perfil genético femenino hallado en Francia que podría cambiar la investigación. Pasaron 15 años y para el inconsciente colectivo de los salteños, el doble crimen fue más que un hecho policial que dejó las muertes de dos turistas francesas: fue la absoluta la impunidad del poder y la injusticia hacia los de menos recursos.
Muchas dudas
¿Qué pasó entre el 14-15 de julio (fecha del doble homicidio) y el 29 (día del hallazgo)? ¿Es posible que los cuerpos de Cassandre Bouvier y Houria Moumni se hallan conservado tan bien a la intemperie? ¿Quién es la chica que posa en la cámara de Houria? ¿Quiénes acompañaron a las francesas en su estadía en Salta? Son preguntas que no tuvieron respuestas en 15 años.