PUBLICIDAD

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
16°
26 de Marzo,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

Franco Brunetti: Adiós a un empresario con visión de futuro y fe en el trabajo

Un accidente vial en la provincia de Buenos Aires puso fin a la vida de un referente del sector cárnico y del desarrollo productivo en Salta, cuya trayectoria estuvo marcada por el impulso al crecimiento agroindustrial.
Jueves, 26 de marzo de 2026 01:13
El empresario Franco Brunetti.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

Con la muerte de Franco Brunetti, Salta pierde a uno de los empresarios más dinámicos y, sobre todo, un enamorado de Salta y de su potencial para el desarrollo. Un accidente, en una ruta en la Provincia de Buenos Aires, se llevó su vida, dedicada al comercio de carnes desde la adolescencia. A los 76 años, seguía trabajando con el mismo espíritu emprendedor, con su capacidad para afrontar los peores momentos y con una visión política y social de la actividad productiva de una dimensión poco común en estos tiempos. Viajaba a La Pampa acompañado por el ingeniero agrónomo Emilio Mirse, quien también falleció.

Extrovertido y frontal, el relato que él mismo hacía de su vida era una síntesis de los avatares económicos y de las enormes posibilidades de progreso del país y de la provincia. Su infancia y su juventud las vivió en el partido de Almirante Brown, al sur del conurbano bonaerense. Sus padres eran propietarios de un almacén de ramos generales y a los 16 años le brindaron la posibilidad de independizarse. El compromiso era propio de la cultura de las familias de inmigrantes: "tráeme el título de ingeniero". Aunque muy rápidamente se convirtió en el matarife más joven del Mercado de Liniers, y su carrera fue exitosa siempre, muchos años más tarde, su padre, probablemente muy orgulloso, le diría: "Hiciste muchas cosas; si estudiabas, hubieras hecho muchas más, y mejores".

En 1981 llegó a Salta con su esposa, a participar de la privatización del Frigorífico Arenales. No solo compró la empresa, sino que, además, lo hizo convencido de que, por recursos naturales y por las características de su gente, la provincia ofrecía ventajas comparativas óptimas para competir a nivel nacional e internacional. En esos años, el rodeo ganadero sumaba 250.000 cabezas de vacas criollas, pero su visión y su experiencia lo alentaron a impulsar desde el sector privado la introducción de las razas mestizas, Brangus y Braford, y la inversión en mejoras en las pasturas y en la atención sanitaria. Veinte años más tarde, la realidad le dio la razón: cuando hubo políticas de Estado orientadas al desarrollo, no solo la cantidad de reses se cuadruplicó, sino que el agro salteño protagonizó el boom de la producción de soja, maíz y legumbres para exportación, al mismo tiempo que las bodegas y viñedos de los valles daban un salto cualitativo.

Durante cuatro décadas, Franco Brunetti no dejó pasar ninguna oportunidad de pronunciarse sobre las urgencias y los déficits que los vaivenes de la economía generaban al sistema productivo, que como comerciante de productos cárnicos le afectaban directamente, pero defendiendo siempre su consigna: calidad, sanidad y precios accesibles. Nunca puso en duda la factibilidad de aplicar en Salta los sistemas de trazabilidad del ganado y las condiciones ambientales y sociales que impone el comercio internacional del siglo XXI.

Pero un rasgo distintivo de su visión fue la sensibilidad social, una cualidad que puso en práctica en su actividad, poniendo como su meta empresarial ofrecer un producto sano y nutritivo a la gente, por encima, incluso, del negocio. Por eso, también, fue el primero en inaugurar una carnicería atendida solo por mujeres.

Con su muerte, Salta ha perdido a un visionario, con fe en el futuro, en la gente y en el trabajo. Pero su legado es valiosísimo, porque Franco Brunetti trazó, a lo largo de su vida, un rumbo que no puede ser olvidado.

El vuelco que terminó con su vida

El vuelco en el que murió Franco Brunetti ocurrió el martes por la noche, alrededor de las 21.30, sobre la ruta provincial 60, a la altura de la localidad de Rivera, en el límite entre Buenos Aires y La Pampa.

El empresario  viajaba en una camioneta Toyota Hilux junto al ingeniero agrónomo Emilio Mirse, quien falleció en el acto tras salir despedido del vehículo. Según informaron fuentes de la Policía de Buenos Aires, el siniestro se produjo sin intervención de terceros. Brunetti fue trasladado de urgencia al Hospital Municipal "Dr. Noé Yarcho" de Rivera, donde murió a causa de los golpes sufridos y una hemorragia interna.

 

Temas de la nota

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD