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El cierre del único centro de diálisis de General Güemes había dejado a nueve pacientes con insuficiencia renal en una situación crítica: viajar más de 100 kilómetros, tres veces por semana, para poder sostener un tratamiento vital. Ahora, ese escenario empieza a revertirse.
Un grupo de médicos llegó a un acuerdo para reabrir el servicio que funcionaba como Cedicla SRL, contiguo a la clínica Alem, y que había dejado de operar hace alrededor de un mes y medio. La reactivación, que se encuentra en etapa técnica y administrativa, podría concretarse en las próximas semanas.
"Se cerró un acuerdo económico para poder reabrir el centro de diálisis y sumarlo a la clínica", explicó Luis Castro, gerente de la institución. Según detalló, el convenio se alcanzó recientemente y ya comenzaron las tareas para poner nuevamente en condiciones el equipamiento.
El primer paso es la puesta a punto de la maquinaria, que permaneció sin uso tras el cierre. Luego deberán completar los trámites de habilitación ante el Ministerio de Salud y organismos del sector, un proceso que incluye inspecciones y registros formales. "No tenemos una fecha exacta, pero esperamos que sea en semanas", señaló.
Reapertura
La reapertura representa mucho más que la recuperación de una prestación médica. Para los pacientes, significa dejar atrás una rutina extenuante que combinaba largas horas de tratamiento con traslados agotadores. El centro funcionó durante casi tres décadas en Güemes y su cierre implicó un fuerte retroceso para la comunidad. "Antes de que existiera, los pacientes tenían que viajar a Salta. Volver a esa situación era un retroceso logístico muy grande", advirtió Castro.
La hemodiálisis no es un turno médico más: cada paciente debe conectarse a una máquina durante cuatro horas, al menos tres veces por semana. A eso, en este último tiempo, se sumaron traslados de ida y vuelta que extendían la jornada a casi nueve horas fuera del hogar.