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La sobrepoblación en las cárceles de Salta se mantiene en niveles críticos y continúa generando situaciones de riesgo dentro del sistema, con especial preocupación en la Alcaidía General N°1, el punto más tensionado en la actualidad. "Cualquier acontecimiento o acto puede generar, digamos, disturbios muy importantes", advirtió el comisionado del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura, Andrés Giordamachi.
En diálogo con Radio Salta, el funcionario remarcó que el escenario no es nuevo y que la crisis se arrastra desde hace años. "La situación como nosotros venimos planteando ya hace varios años continúa siendo crítica", sostuvo, al tiempo que recordó que la provincia mantiene vigente el decreto de emergencia penitenciaria.
Uno de los episodios recientes que volvió a encender las alarmas fue un principio de incendio ocurrido la semana pasada dentro de la Alcaidía. "Se desencadenó por un error de unos trabajos que se estaban realizando de mantenimiento. Por suerte no hubo heridos, no pasó a mayores", explicó Giordamachi, quien señaló que el hecho fue controlado rápidamente, aunque expuso la fragilidad del sistema en contextos de hacinamiento.
Actualmente, la Alcaidía alberga unas 625 personas, muy por encima de su capacidad. Si bien el número representa una baja respecto de 2022 -cuando alcanzó un pico de 850 detenidos para un espacio preparado para 350-, la situación sigue siendo crítica. "Eso fue un alivio para la alcaidía, sin embargo continúa con índices muy altos".
El funcionario aclaró además que la disminución en ese establecimiento no implicó una reducción del total de personas privadas de libertad. "Esas 200 personas que perdió la alcaidía no son personas que adquirieron la libertad, sino son personas que se distribuyeron en otro establecimiento", precisó. En ese sentido, la población carcelaria total en la provincia se mantiene en torno a las 4.000 personas.
Villa Las Rosas, la principal unidad penitenciaria de Salta, concentra cerca de 1.700 internos y presenta una sobreocupación de al menos el 40%.
"En general en materia penitenciaria esos son los números que circulan", afirmó.
Presos en comisarías
Consultado sobre la situación de detenidos en comisarías, Giordamachi señaló que el problema no afecta actualmente a la capital salteña, aunque persiste en el interior de la provincia. "Acá en Salta ese problema no lo tenemos, por suerte, es un problema que repercute en el interior", explicó.
En ese marco, el Comité impulsó una acción judicial para revertir esa situación. "Hemos presentado un amparo colectivo para que no haya más presos en comisarías", indicó. A partir de esa medida, se conformaron mesas de trabajo interinstitucionales con participación del Ejecutivo, el Poder Judicial y el Ministerio Público.
Como resultado, se avanzó en la construcción de módulos habitacionales en Tartagal y Orán. "Consideramos que en los próximos meses puede resolver la situación de presos en comisaría, por lo menos en ese foco", señaló. Además, mencionó proyectos de mayor escala, como una nueva alcaidía y un polo penitenciario en Metán, que podrían acelerarse a partir de la emergencia declarada.
Fuga de Camboya y los presos VIP
La reciente fuga de Jonatan "Camboya" Peloc un detenido de la Alcaidía también generó repercusiones dentro del sistema. Sin embargo, Giordamachi evitó centrarse en el hecho en sí y puso el foco en sus consecuencias. "Lo que más nos interesa no es la fuga en sí, sino los efectos que se producen luego".
En ese sentido, advirtió sobre posibles excesos en las respuestas institucionales. "Tenemos que tener cuidado de que eso no genere restricciones a derechos arbitrarios o sanciones desmedidas", remarcó.
De todos modos, confirmó que el episodio derivó en investigaciones y medidas internas. "No es fácil evadir la Alcaidía. Habría conseguido una herramienta con la cual pudo limar los barrotes de una ventana y después saltar el muro", explicó. El caso ya motivó actuaciones judiciales, administrativas y cambios de autoridades.
Tras la fuga, el Comité recibió denuncias, principalmente de familiares de internos. "Hubo cierto endurecimiento en lo que son las condiciones de visitas, también hubo varias requisas colectivas, algunas sanciones", detalló. Según indicó, actualmente se encuentran trabajando con las autoridades para normalizar la situación.
"No hay celdas VIP"
Sobre versiones que indicaban supuestos privilegios para José Figueroa, acusado del femicidio en El Tipal, Giordamachi fue contundente: "No tenemos información que él esté en una celda VIP tampoco hay celda VIP dentro de la unidad carcelaria". Aunque explicó que existen criterios de clasificación interna que pueden derivar en condiciones diferenciadas.
"Son personas con un perfil muy mediático que necesitan ciertas medidas de protección", señaló, y aclaró que en contextos de sobrepoblación esa segmentación se vuelve más compleja.
Personal al límite
El diagnóstico del Comité también alcanza a las condiciones laborales del personal penitenciario. "La situación de trabajo del agente penitenciario no es la mejor", afirmó Giordamachi, quien describió un escenario de sobrecarga y desgaste.
"Están haciendo un esfuerzo sobrehumano como para cumplir con los roles y la tarea que se les brinda", sostuvo. Además, advirtió que las condiciones actuales -con jornadas extensas y recursos limitados- son parte de "los mismos efectos que produce un sistema desbordado".