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Hay una nueva palabra alrededor de Bautista Álvarez: caminar.
Después de años de operaciones, dolores, internaciones y tratamientos, el adolescente salteño que nació con osteogénesis imperfecta —conocida popularmente como la enfermedad de los "huesos de cristal"— atraviesa una etapa que su familia recibe con una mezcla de esperanza, cautela y emoción: la posibilidad de que pueda ponerse de pie y dar sus primeros pasos.
Por eso María Crisol, su mamá, volvió a comunicarse con El Tribuno; ahora por la buena noticia. Esta vez para pedirle a la comunidad salteña que acompañe a Bauti en este nuevo desafío.
"Recibimos la hermosa noticia de que Bauti tiene la esperanza de poder caminar y dar sus primeros pasitos después de años", expresa el flyer que comenzó a circular entre familiares, amigos y personas que desde hace años siguen la historia del adolescente.
La nueva etapa llega después de un camino extraordinariamente largo.
Una esperanza renovada
Bautista tiene 15 años y lleva prácticamente toda su vida enfrentando las consecuencias de la osteogénesis imperfecta, un trastorno genético que provoca una marcada fragilidad de los huesos.
Su historia es conocida por los salteños desde que era muy pequeño. Las primeras campañas solidarias comenzaron cuando apenas tenía dos años. Su mamá, María, trabajaba limpiando casas para poder sostener los tratamientos y los viajes que necesitaba su hijo. Con el paso de los años se fueron sucediendo las operaciones, los controles y las campañas para conseguir recursos.
En 2024 llegó uno de los momentos más complejos: en el Hospital Garrahan le realizaron una cirugía de más de diez horas para reconstruirle y reemplazarle la columna vertebral. Más de 20 profesionales participaron de aquella intervención, destinada a corregir una severa escoliosis que comprometía incluso la posición de sus órganos.
Pero aquella operación no fue el final del camino.
Durante 2025 aparecieron nuevas complicaciones en sus caderas y en sus miembros inferiores. Los médicos comenzaron a evaluar una nueva intervención y, finalmente, en junio de 2026 Bauti volvió a ingresar al quirófano del Garrahan. Fue su cirugía número 14.
En aquella oportunidad estaba previsto reemplazar ambas caderas y realizar correcciones en piernas y pies, en una intervención que podía superar las siete horas. Los especialistas diseñaron una estructura específica con placas y tornillos para las nuevas caderas, con el objetivo de mejorar su movilidad y reducir futuras complicaciones.
Ahora, después de ese proceso, aparece una posibilidad que durante años pareció lejana: que Bauti pueda caminar.
"Todo suma"
La posibilidad de caminar no significa que el camino haya terminado. Por el contrario, comienza otra etapa de tratamientos, controles, rehabilitación y cuidados.
Y allí vuelve a aparecer María.
La mamá de Bauti es quien desde hace más de una década se ocupa prácticamente de todo: acompaña a su hijo a Buenos Aires, gestiona los turnos y trámites, permanece con él durante las internaciones y se ocupa de sus necesidades cotidianas.
La familia cuenta con cobertura para la atención médica, pero hay numerosos gastos que quedan por fuera: traslados, alimentación, pañales, medicamentos, insumos y elementos ortopédicos.
En junio, cuando Bauti ingresó al quirófano, María había explicado que la permanencia en Buenos Aires implicaba gastos diarios importantes. Entre pañales, medicamentos, traslados y la alimentación especial del adolescente, la familia calculaba entonces alrededor de $150.000 diarios.
Ahora el pedido vuelve a plantearse porque la nueva etapa requiere recursos para sostener los tratamientos y conseguir los insumos ortopédicos que necesita.
"Sería de gran ayuda si pudiéramos colaborar con Bauti y su tratamiento con realce y demás insumos ortopédicos que necesita", señala María en la convocatoria.
El llamado no tiene solamente un sentido económico. También busca que la historia de Bauti vuelva a circular y que quienes lo acompañaron durante tantos años sepan que, después de 14 cirugías, hay una nueva esperanza.
Esta vez, la meta se puede resumir en una imagen sencilla: Bauti de pie, dando sus primeros pasos. "Juntos podemos hacerlo realidad", dice María. Y debajo, una frase que resume el pedido: "¡Toda ayuda suma!".
Cómo ayudar a Bauti
- María Crisol pidió a quienes puedan colaborar que se comuniquen previamente con ella.
- Teléfono: 387 4684554
- Alias: juntosporbauti
- Titular: María de los Ángeles Crisol
- La familia también solicita ayuda con insumos ortopédicos y elementos necesarios para acompañar esta nueva etapa del tratamiento.