Carta de Lectores

Abuelas por la Vida

Ejerciendo desde hace años la maravillosa vivencia de ser abuelas y sorprendidas con la incomprensible puesta en debate de la vida por nacer, a partir de un grupo de voluntarias de “Marcha por la Vida”® de la provincia de Buenos Aires cientos de mujeres argentinas hoy formamos la agrupación “Abuelas por la Vida”. La Argentina necesita que sus hijos puedan nacer, desarrollarse, estudiar, trabajar y formar una familia. Las abuelas estuvimos y seguiremos estando para acompañarlos. Por eso dirigimos esta carta a los señores senadores: 
Las abajo firmantes somos 452 abuelas argentinas con 4186 nietos con otro horizonte. Defiendan al país de intereses extranjeros. ¿Tenemos por ventura el derecho de irnos de este tiempo sin dejar el testimonio del primer derecho humano y de nuestro derecho a la Independencia? ¿Quién nos dio ese permiso? ¿Quién nos hizo creer que es legítimo y honroso? ¿Hay algo peor que la ceguera de cerrar los ojos y esquivar tercamente el camino cuando con ojos abiertos vemos el error y la senda correcta? La realidad existe por sí sola más allá de cuántos la reconozcan. Pero en este caso la mayoría argentina la ve, la reconoce y velará por que se cumpla.
Cada uno de Uds. tiene la tarea de rescatarnos de la atroz idea de que la vida se negocia a cambio de tan poco. Pedimos sean responsables y patriotas. Llevamos orgullosos la sangre de quienes nos dieron la Independencia, que hoy está en juego ante poderes globales que no desembarcan con tropas pero sí con poder. No al aborto. No al colonialismo mundial. No seremos súbditos y defenderemos cada vida como un tesoro. Así como cuando Ud. acude al hospital o a su médico para ser tratado de una dolencia o enfermedad, nosotras acudimos a usted y su responsable capacidad de raciocinio. El mundo espera que Argentina triunfe en la defensa de toda vida y de su Independencia. Señores senadores, el destino de tantos niños está en sus manos. En manos del Senado, que como muy bien aclara un gran periodista, Senes, de origen latino, podría traducirse como “Consejo de Ancianos”. Pues esto, señores senadores, esto es un “consejo de ancianas”, no lo desoigan. Desde el sur del continente se oye el grito de miles de niños en gestación que claman: “¿Acaso nadie tiene por tarea rescatarnos?”.

Celia Sánchez, Ana María Ramos y 423 firmas más 

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Enero de 2017

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