Las chicas en bici ganaron la ciudad

Por María de los Ángeles Rojas

El viernes pasado, a partir de la medianoche y durante dos horas, las mujeres se subieron a la bicicleta y fueron ganando las calles de la ciudad. Dicen que se sintieron seguras, libres y empoderadas. También que se apropiaron de aquello que habían aprendido -por modelo cultural o una violenta experiencia- que no podían tener al mismo tiempo, y ahora prometen un tercer encuentro. 

La pedaleada nocturna partió del convento San Bernardo y recorrió a un ritmo tranquilo once kilómetros pasando por sitios emblemáticos de la ciudad como el corredor de la Balcarce, el Paseo de los Poetas y la plaza 9 de Julio, hasta llegar a la Legislatura. 

Desde una señora que fue en una bicicleta adaptada para llevar de pasajera a su perrita hasta madres con niñas. La diversidad de edad y zonas de proveniencia de las participantes denotaron que la sororidad -esa capacidad de las mujeres de percibirse como iguales para aliarse y cambiar su realidad- está floreciendo en el páramo de la Salta machista. 

Mujeres Bici-bles Salta es un desprendimiento de Mujeres Latinoamérica, fundado en 2012 por la colombiana Andrea María Navarrete. El movimiento conjuga biciactivismo con perspectiva de género. 

El alerta por tormentas eléctricas y la víspera del único fin de semana largo del año menguó la fila del conjunto, que en la primera pedaleada había llegado al centenar. 

Jimena Pérez Marcheta, una de las fundadoras del grupo en Salta, señaló que con estas acciones “reclamamos el derecho de la mujer a la ciudad, que ha sido históricamente de los hombres, por las actividades que estos desempeñaban, mientras que la mujer se quedaba en la casa al cuidado de los hijos y con las tareas domésticas. Eso ha ido cambiando pero las ciudades no han estado preparadas para recibirnos a las mujeres y de hecho actualmente tampoco están porque las siguen diseñando y pensando equipos en su mayoría de hombres”, señaló. Como biciactivista agregó que las mujeres encarnan una doble vulnerabilidad en una pedaleada nocturna. Pueden ser heridas física o moralmente por el hecho de ser mujer y por la circunstancia de elegir como medio de transporte la bicicleta, relegada a un lugar marginal ante el avance de otro tipo de vehículos. Además, destacó que ya se percibe un cambio de mentalidad. “Creo que recién estamos empezando a comprender el concepto de comunidad de mujeres. A nosotras se nos enseñó siempre que la otra es competencia, y estamos aprendiendo a actuar como comunidad. Esta actividad hace que como comunidad estemos más fuertes”, concluyó. 

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Encuesta

¿Cuál es tu opinión sobre el trabajo de los jueces en la Justicia salteña?

óptimo
Bueno
Regular
Malo
Muy malo
Ns/Nc
ver resultados

Importante ahora

cargando...