El Triángulo de Sábato es un modelo de política científico-

tecnológica. Postula que para que realmente exista una estructura científico-

tecnología productiva en primer lugar es necesaria la presencia de tres agentes. El primero de ellos es el Estado, el cual participa en el sistema como diseñador y ejecutor de la política. El segundo es la infraestructura científico-

tecnológica, como sector productor y oferente de la tecnología. Y por último el sector productivo, el cual es demandante de tecnología.

No obstante, la mera existencia de estos actores no es suficiente para el éxito de esta estructura. A su vez se requiere que estos actores estén relacionados fuertemente y de manera permanente (Sábato y Botana, 1968. Sábato, 1975).

Sobre el modelo planteado por Sábato, puede resumirse la necesidad de interacción entre Estado, empresa y universidad, pero tal como Sábato postula, es insuficiente la mera existencia de estos tres factores y se requiere interrelación permanente para el éxito.

¿Qué quiso decir Sábato con que se requiere que estos tres factores estén fuertemente relacionados y de forma permanente?

Fuertemente relacionados significa compromiso, y analizaremos el significado del concepto de permanencia. Cobra importancia entonces un cuarto elemento.

Así como el fuego necesita oxígeno, combustible y calor para producirse, donde el faltante de alguno de estos evita la llama, si no hay oxígeno no se producirá fuego, si no hay combustible tampoco, y si hay combustible y oxígeno se necesita una chispa que aporte la energía de activación entregando el calor necesario.

Lo mismo ocurre con el Triángulo de Sábato, que se produzca la llama del desarrollo requiere del oxígeno que aporta las universidades a través del conocimiento; el combustible lo pone el gobierno, a través de generar políticas, regulaciones y leyes de promulgación, pero con las simples condiciones políticas favorables y buena investigación científica no basta, falta la chispa y el aporte de calor, son las empresas las aportantes de que se encienda el fuego del desarrollo viabilizando la transferencia del conocimiento a la aplicación práctica con aporte de valor agregado.

Pero falta un cuarto componente. Iniciado el fuego es necesario que no se interrumpa, que continúe mientras haya combustible y oxígeno, es la reacción en cadena de la combustión la que permite que la llama no se extinga, entonces al Triángulo de Sábato hay que ponerle reacción en cadena (fuerte relación y permanencia), para que una vez iniciado no se detenga y crezca, ese cuarto elemento es el periodismo aportando la comunicación social adecuada, que genera la reacción en cadena que promueve la actividad, que suma a más sectores e incentiva a fortalecer el desarrollo de los actores ya involucrados.

Mucho se ha escrito sobre el Triángulo de Sábato, por eso quiero hacer hincapié en este cuarto elemento que es el rol del periodismo como factor expansivo.

El periodismo potenciando su faceta de comunicador social tiene enorme importancia lo que le otorga el deber y la responsabilidad de actuar no solo como divulgador sino también como regulador entre Estado, empresa y universidad.

Tarea divulgadora

El periodismo como divulgador tiene la tarea de mantener viva la llama de la relación de Sábato, atraer a nuevos adeptos, motivando a que se sumen más actores a este triángulo virtuoso, proponer nuevos desafíos, plantear temas y necesidades sociales, pero también es quien puede regular la actividad en pos del bien común para que no haya desviaciones.

Para ello es necesario que el periodismo esté reflexivo de su responsabilidad social, porque realiza una función mediadora entre la realidad y quienes no tienen acceso directo a ella. La mesura es importante, porque los periodistas tienen un compromiso adquirido con la opinión pública y la sociedad en general, compromiso que también deben asumir el Estado, las empresas y las universidades involucradas en este Triángulo de Sábato, porque pasan de una manera u otra a integrar también el rol de la comunicación social.

Estado, empresa y universidad tienen cada uno de ellos valores que los distinguen entre si y les construyen su propia imagen, no obstante, tienen en común tener como valores la veracidad, la ética e idoneidad, y cuando por lo menos uno de estos valores no está presente, es deber del periodismo hacer conocer la verdad completa, ya que si obtiene una verdad a medias, será una verdad mutilada, deformadora de los hechos que apagará la llama del Triángulo de Sábato.

Es en este triángulo donde el periodismo debe cumplir la función de mediador y facilitador de la información haciendo uso del profesionalismo en toda su dimensión y sobre todo se hace necesario que esté comprometido con la causa para que el beneficio sea completo, haciendo de vínculo entre las demandas sociales y la clase política, empresaria y universitaria. Es entonces el periodismo el que aporta la energía para exista fuerte relación y permanencia.

 

¿Qué te pareció esta noticia?

Últimas Noticias

Últimas Noticias de opiniones

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...