Meninigitis: 2018 registró el  mayor número de casos

El año pasado cerró con un total de 292 casos de meningitis o meningoencefalitis, más del doble que en 2017, año en el que hubo 142 según estadísticas del Sistema de Vigilancia de la Salud. En 2016, en tanto, hubo 108 casos.

Los casos de meningoencefalitis virales por enterovirus se relacionan con los picos más altos, ya que escalaron de 2 a 41. Los cuadros virales de los que no se especifica agente se incrementaron de 42 en 2017 a 113 durante 2018. Los de meningoencefalitis, sin especificar etiología, crecieron de 25 en 2017 a 66 en 2018. El brote fue evidente.

La meningoencefalitis es una inflamación el sistema nervioso central. Incluye el cerebro y los tejidos que lo rodean. Las causas pueden ser desde virus y bacterias hasta parásitos u otros microorganismos.

Los síntomas varían de acuerdo al cuadro. En general, la mayoría de los casos se presentan con fiebre alta, dolor de cabeza intenso, molestia a la luz (fotofobia) y rigidez en la nuca. Pueden estar acompañados o no de vómito y dolor abdominal.

La vía de contagio depende del germen que lo produce.

En 2018 "hemos tenido un brote de meningitis por enterovirus que en 2017 no habíamos tenido, entonces eso aumentó fuertemente los casos. El brote es el aumento en el número esperado de casos", explicó María Paula Herrera, jefa del Programa Sala de Situación.

Generalmente estos cuadros virales son "de contagio fecoral". "Son virus que uno elimina por la materia fecal y que los puede ingerir por la boca, al no higienizarse las manos", dijo la médica. A diferencia de la meningitis bacteriana, la enterovirus no tiene un tratamiento específico. "En general son autolimitadas. Solamente hay que controlar el paciente todos los días. Comúnmente no tienen desenlaces fatales", puntualizó Herrera.

Más abrupta

La meningitis bacteriana, en cambio, constituye un cuadro más abrupto que "puede ser de evolución más tórpida, brusca, grave, pero tiene un tratamiento de antibiótico específico que, si es proporcionado a tiempo, contribuye a que el paciente pueda sobrellevar su enfermedad y no sufrir secuelas. Si no se trata, puede tener un desenlace fatal".

En 2018 hubo 32 casos de meningoencefalitis bacteriana sin especificar agente, mientras que en 2017 hubo 18, al igual que en 2016.

El año pasado también hubo cinco casos de meningoencefalitis bacteriana por otros agentes, cinco por streptococo pneumoniae, otros cinco por haemophilus influenzae y dos de meningoencefalitis y otras formas invasivas por Neisseria meningitidis.

Al ser consultada sobre si la falta de vacunas contra la meningitis por problemas de provisión desde el Ministerio de Salud de la Nación, que se registra desde el año pasado, puede incidir en el incremento de contagios, Herrera respondió: "Siempre una falta de vacuna es un riesgo, o sea, no podemos asumir que realmente esto pueda generar un impacto inmediato o no, siempre preocupa que no esté la vacuna. No hemos tenido tantos casos de meningitis por neumococo, que es la vacuna que estaría en falta, pero por supuesto tenemos que colocarla, y cuanto mas rápido se resuelva va a ser mejor. Es muy difícil poder predecir si realmente va a generar un impacto o no, pero de todas maneras esperamos que se pueda efectivizar la vacunación lo más pronto posible".

Faltante de vacunas

La falta de vacunas contra la meningitis genera gran preocupación entre padres de niños pequeños. Desde el Ministerio de Salud explicaron que hay problemas en la provisión de la vacuna contra el meningococo desde el año pasado por parte de Salud de la Nación. Están a la espera de una partida. 

Ante el brote del año pasado, desde el Ministerio de Salud Pública se trabajó para hacer prevención en las escuelas. A las instituciones educativas asisten los niños, que son el grupo más frecuentemente afectado por estas enfermedades. 
La higiene de manos y en los lugares compartidos, sobre todo cuando hay aglomeración, es fundamental. 
“Hay que reiterar la importancia que tiene lavarse las manos después de ir al baño y antes de comer, porque estos virus pueden producir gastroenteritis leves, que se eliminan por la materia fecal y por ahí se contaminan los baños. Las manos de los chiquitos, cuando no se higienizan después de salir del sanitario, pueden contaminar picaportes o la comida, y eso va generando la cadena de contagio”, explicó María Paula Herrera, jefa del Programa Sala de Situación.
En este sentido es importante que las escuelas tengan los baños en buenas condiciones y que se limpien periódicamente. “Los chicos tienen que tener un lugar para su higiene. A la hora del recreo, almuerzo o merienda es importante que tengan una buena disposición y accesibilidad. Tiene que haber una correcta manipulación de los alimentos. El lavado de manos puede ser con agua o jabón o con alcohol en gel”, recalcó. 
Ante los primeros síntomas de fiebre no hay que dejarse estar y consultar al médico. “Estas enfermedades, con un correcto y oportuno tratamiento pueden cambiar su evolución completamente y no dejar secuelas. Es importante la consulta temprana”, comentó la médica
Otro aspecto importante es completar el calendario de vacunación.

Clases

Desde que habían comenzado las clases el año pasado, el 3 de marzo, las autoridades sanitarias detectaron un inusual aumento de casos de meningitis en la franja etaria que va de 2 a 19 años.
Tan solo en el transcurso de un mes se habían reportado 56 casos sospechosos de meningitis, con una edad promedio de siete años.
El dato positivo era que se trataba de cuadros virales, que no son tan graves como los bacterianos.
La mayoría se registró la ciudad de Salta. También hubo en El Encón, Cerrillos, El Carril y Güemes.
Hubo gran alarma y preocupación por parte de los padres de alumnos de diferentes escuelas. En la del barrio San Carlos, en la zona sur de la capital salteña, se realizó una protesta a fines de abril de 2018. Los papás reclamaban fumigaciones y la suspensión de clases. 

Niños, más vulnerables

Según difundieron desde el Ministerio de Salud, los niños son más vulnerables a la meningitis porque cuentan con pocas defensas. 
La meningitis suele aparecer durante otoño y primavera en entornos como las guarderías, las escuelas o las residencias, donde muchas personas comparten el espacio y puede propagarse con rapidez.
Una persona puede tener los primeros síntomas en un período que va entre los dos y los diez días posteriores al contagio de la enfermedad. 
En ocasiones, la meningitis tiene un comienzo brusco con síntomas similares a los de un catarro o una gripe. Las señales más frecuentes son fiebre alta, dolor de cabeza intenso y rigidez de la nuca.
 

¿Qué te pareció esta noticia?

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Salta

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...