Efectuar un pronóstico del efecto de la pandemia sobre el sistema agroindustrial resulta bastante complejo por cuanto deberíamos conocer la dinámica de contagio del virus en el sistema económico mundial, regional y nacional. Debido a que estamos en un proceso adaptativo de lo que ocurre día a día, no se puede predecir los alcances de su efecto. Recién lo sabremos cuando haya pasado.

No obstante, se puede realizar algunas proyecciones sobre supuestos de comportamiento, como el impacto de las medidas adoptadas por el Gobierno sobre la economía considerando uno o tres meses de cuarentena, y manteniendo la tendencia que se observa en el comportamiento de las variables involucradas.

Es importante destacar que el PIB de la Argentina a valores del 2004 tiene una estructura conformada por un 38,5% en la producción de bienes y un 61,5% corresponde a la de servicios. Llevado a dólares, dividiendo el PIB en valores corrientes del 2019 por el tipo de cambio promedio del año 2019 de $48,4, se tiene un PIB de US$516 mil millones.

La información con respecto a la evolución de la pandemia que estamos teniendo nos permite hacer unas inferencias, por ejemplo cual será el efecto sobre el PIB, si la cuarentena dura uno o tres meses y luego empieza a normalizarse la situación, manteniéndose la tendencia que se registra en la economía mundial. A partir del cuadro de situación considerado, se puede inferir cuál sería el efecto sobre el sistema agroindustrial (PIBSAG), definido como el PIB primario más el PIB de manufacturas y de servicios conexo.

Una primera aproximación, sujeta un constante ajuste sobre el comportamiento del contexto, nos permite predecir que si la cuarentena dura 30 días y luego se restablece paulatinamente, el impacto sobre la economía implicará una reducción del PIB en el entorno del 4,1%, adicional a la estimación de una reducción del producto del orden del 1,2% como mínimo. En caso de que la cuarentena se extendiera por 3 meses, el efecto, en principio estimado, implicará una reducción en el entorno del 10%.

Ahora bien, qué pasará con el PIB del sistema agroindustrial. Para ello, debería entenderse qué comprende este sistema. En primer lugar el PIB agropecuario (sector primario), seguido del PIB manufacturas que elaboran la materia prima del sector y las actividades proveedoras de insumos críticos para la producción y de bienes de capital (sector secundario). En cuanto a los servicios (sector terciario) se mencionan los que demanda el PIB primario y secundario, los cuales de acuerdo a su importancia son fundamentalmente: transporte, almacenamiento y comunicaciones; comercio al por mayor y menor y otros; intermediación financiera.

El PIB del sistema agroindustrial, representa aproximadamente el 22,0% del PIB a precios de 2004, y su dinámica depende del volumen de producción obtenido, por cuanto si se reduce la producción de granos en toneladas, por ejemplo, debido a menor área sembrada y caída en la productividad, se elaborará menor cantidad de producto y se venderá y exportará menos, además habrá menor demanda de transporte y almacenamiento.

Se puede estimar el PIBSAG en US$113,5 mil millones, de los cuales US$ 42 mil millones corresponden a la actividad primaria (37,0%), US$ 37,5 mil millones a la actividad manufacturera conexo (33,0%) y US$ 34,1 mil millones (30,0%) a los servicios que demandan los sectores primario y secundario del SAG.

Los efectos de 30 días de cuarentena pueden reducir el comportamiento del PIBSAG un 1,8 %, con lo cual el efecto negativo sobre el PIB total será del -0,30 %. Por lo tanto si la cuarentena se mantiene por 3 meses, se puede estimar que el efecto sobre el PIB del sistema agroindustrial estaría en el entorno del -1,0%, manteniéndose el nivel de producción del año anterior. Si cayera la producción primaria en forma significativa, por ejemplo un 10%, se debería efectuar el ajuste aumentado 1 punto porcentual la reducción del PIB total, pero no sería atribuible a los efectos de la pandemia, debido a que las decisiones relativas a la producción, en algunas actividades ya fueron tomadas anteriormente.

El efecto de las medidas adoptadas debido a la pandemia tienen un mayor efecto sobre el total de la economía que sobre el PIBSAG, debido que el primero tiene un fuerte componente de servicios en su estructura, los cuales se reducen significativamente, mientras que en el SAG representan el 30,0%, pero en crecimiento.

Por lo tanto, se puede concluir que por ahora el PIBSAG a fines de marzo se encuentra en caída, la cual sería del -1,2% con impacto sobre el producto de -0,30%, sin caída de la producción y con cuarentena de 30 días, pero puede aumentar hasta llegar al -1,0%, por ahora.

*Director de la maestría de Agronegocios de la Ucasal.

 

¿Qué te pareció esta noticia?

Últimas Noticias

Últimas Noticias de opiniones

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...