Préstamos usureros: un problema que creció con la pandemia del coronavirus

La pandemia ocasionada por el coronavirus fue un golpe duro para la economía y ahora empieza a mostrar su cara más dura. Miles de salteños quedaron varados en la economía informal y el no tener un ingreso en blanco hizo que las deudas siguieran creciendo.

Según un estudio del Centro de Economía Regional y Experimental (CERX), 8 de cada 10 familias argentinas está endeudada como producto de la parálisis económica que generó la pandemia del COVID-19. Muchos de ellos tuvieron que caer en manos de prestamistas y aceptar créditos a tasas usureras, que en algunos casos llegan al 160% anual.

Liliana Musa, presidenta del Comité de Defensa del Consumidor (Codelco) y abogada especialista en el tema, expresó a El Tribuno que, por necesidad, la gente en muchos casos firma contratos con cláusulas abusivas que son imposibles de cumplir.

La usura vive de quienes no reúnen las condiciones para acceder al circuito bancario tradicional y, en la desesperación, terminan en las casas de préstamos casi ilegales.

Crédito en pandemia

"Mucha gente, que había solicitado créditos anteriores a la pandemia, venía pagando de manera regular, y ahora no puede. Es absolutamente imposible que paguen los montos de las cuotas a las que se habían comprometido", expresó Liliana Musa, presidenta de Codelco.

Muchos trabajadores informales tuvieron que sacar esos créditos porque necesitaban el dinero para poder emprender alguna actividad. "Ellos les hacen firmar un contrato, te dan 95 mil pesos y tenés que devolver 250 mil en 15 meses, o sea que son cuotas bastantes elevadas", expresó la abogada.

Muchas veces el negocio de estas casas de préstamos consiste en que el deudor se atrase en los pagos.

"Si vos no pagas, te cobran 600 pesos por día. Como le dan plata a gente que no tiene ningún tipo de respaldo, porque no le piden ningún papel, el método de recupero de estos créditos es muy extorsivo y en muchos casos son muy violentos. Hay gente que ha recibido mensajes a las tres de la mañana, no los dejan ni dormir. Los llaman todo el tiempo, le mandan mensajes al empleador, cosas que están totalmente prohibidas", agregó.

Llaman a los deudores y los amenazan. Se genera una situación bastante extrema que genera una angustia muy fuerte. Estas personas pasan a ser víctimas de una metodología extorsiva, que roza lo ilegal.

"La alta morosidad en Salta se agravó totalmente por la pandemia. Hay gente que en la vida jamás debió nada a nadie. Es más, estaban adelantando cuotas y ahora se atrasaron. El negocio de los prestamistas es cobrar los intereses, por eso es que muchas veces no te dejan adelantar cuotas", expresó Musa.

Créditos

Al inicio de esta pandemia, el Gobierno nacional tomó la decisión de prorrogar el vencimientos de las tarjetas de crédito y préstamos; sin embargo, los prestamistas no se hicieron eco de esta resolución e igual cobraron los intereses que estaban pactados en los convenios que son contratos por adhesión.

"El tema es que a mucha gente que sacó estos créditos le iba económicamente bien, habían comprado ropa para vender en la calle o las ferias y tenían sus clientes, algunos hasta tenían sus locales", expresó la titular de Codelco.

Pero a raíz de esta pandemia, muchos comerciantes independientes no pudieron revender su mercadería o los que comercializaron sus productos, no pudieron volver a comprar porque debieron usar el dinero para comer. Hoy no tienen plata para reponer ni para pagar las cuota de los préstamos.

"Hay prestamistas que iban a las ferias y les entregaban plata a la gente. Después esa gente tiene que devolver el dinero con el sistema que se llama "gota a gota', por el que les cobran todos los días una parte de la ganancia. Después, si no pagan, aparecen unos cobradores que son violentos, agresivos y amenazadores", describió Liliana Musa.

Sector informal

"Hay una necesidad de dar préstamos a un sector de la economía popular que si no cae en manos de estas personas. Me parece que el Estado tendría que fomentar este tipo de créditos", manifestó la abogada.

Musa consideró que está bien que se hayan dado 10 mil pesos con el ingreso familiar de emergencia (IFE), pero agregó que tal vez les deberían haber dado un curso de capacitación a los beneficiarios y ayudarlos para que vean qué pueden hacer con ese dinero. ¿Qué pueden comprar?, ¿qué pueden vender? o ¿cómo vender por internet?

Para finalizar, la presidenta de Codelco recomendó a los que se encuentren en problemas por deudas que no pueden pagar que recurran a un profesional para asesorarse sobre qué medidas pueden tomar. Evaluar las condiciones antes de endeudarse es otra de las claves en este contexto.

Deudas “no bancarias”

Un relevamiento de la consultora CERX arrojó que dentro de las deudas “no bancarias” que generó esta pandemia lo más frecuente en abril fueron los atrasos en servicios como luz, gas, agua, teléfono, cable, internet o expensas, que afectó al 70% de los hogares.
En tanto, el incumplimiento de impuestos sería el segundo componente. Lo que más se dejó de pagar en abril fue impuesto inmobiliario y patentes. El tercer endeudamiento de peso fue el mantenido con prestamistas y financieras.
 

Temas

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Salta

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Últimas Noticias de Pandemia del coronavirus

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...