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VIDEO: Sos silver y enfrentás el desafío de conseguir trabajo después de los 50 años: cómo superarlos

La experiencia laboral ya no garantiza conseguir empleo. Los mayores de 50 años enfrentan prejuicios, nuevas exigencias tecnológicas y dificultades para reinsertarse. Especialistas brindan consejos para mejorar las oportunidades y explican qué programas de empleo existen en Argentina.

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Llegar a los 50 años con décadas de experiencia laboral ya no es garantía de conseguir un empleo. Para muchas personas, quedar fuera del mercado de trabajo a esa edad significa enfrentarse a búsquedas que priorizan perfiles más jóvenes, nuevas exigencias tecnológicas y un escenario en el que volver a conseguir un puesto en relación de dependencia puede resultar especialmente difícil.

Esta situación afecta a la llamada generación silver, integrada por personas mayores de 50 años que buscan continuar trabajando, reinventarse profesionalmente o emprender una nueva actividad. Aunque cuentan con conocimientos, trayectoria y experiencia, muchas veces encuentran obstáculos para acceder a oportunidades laborales acordes con sus capacidades.

El fenómeno se produce en medio de una transformación demográfica: las personas viven más años, las tasas de natalidad disminuyen y las trayectorias laborales comienzan a extenderse más allá de las edades que tradicionalmente se asociaban con el retiro.

Frente a este escenario, especialistas advierten que el mundo del trabajo necesita adaptarse a una población que envejece, mientras que quienes buscan empleo después de los 50 deben encontrar nuevas estrategias para mantenerse activos y competitivos.

Los desafíos de la generación silver para conseguir trabajo

Uno de los principales obstáculos que enfrentan los trabajadores mayores de 50 años son los prejuicios vinculados con la edad. Durante mucho tiempo, el mercado laboral asoció a los trabajadores más jóvenes con la innovación, la tecnología y la capacidad de adaptación, mientras que los perfiles de mayor edad fueron relacionados con etapas cercanas al retiro.

Esta mirada puede dejar en segundo plano habilidades como la resolución de problemas, el conocimiento de determinados sectores, la capacidad de negociación y la experiencia en situaciones complejas.

A estas barreras se suman las transformaciones tecnológicas. La digitalización de procesos, la incorporación de inteligencia artificial y el uso de nuevas plataformas modificaron los requisitos de numerosos puestos laborales.

Para quienes desarrollaron gran parte de su carrera en entornos diferentes, actualizar conocimientos puede representar un desafío adicional, especialmente cuando deben combinar la capacitación con la necesidad inmediata de generar ingresos.

También existe un problema de adaptación de las estructuras laborales. Muchas organizaciones todavía mantienen modelos de contratación y desarrollo profesional pensados para trayectorias lineales, en las que una persona estudia, ingresa al mercado, desarrolla su carrera y finalmente se jubila.

Sin embargo, el aumento de la longevidad está modificando ese esquema.

Vivir más años también cambia la manera de trabajar

Durante un encuentro organizado por The Shift, una organización que impulsa el debate sobre longevidad y transformación demográfica, especialistas analizaron la necesidad de revisar las oportunidades laborales para las personas mayores de 50 años.

La directora de la organización, Andrea Falcone, sostuvo que durante décadas se instaló la idea de que los trabajadores comenzaban a perder relevancia profesional a partir de los 45 o 50 años.

Frente a esa concepción, planteó que la vida laboral ya no debe entenderse como un recorrido único, sino como una trayectoria con diferentes etapas, en la que las personas pueden cambiar de actividad, capacitarse o desarrollar nuevos proyectos.

Este escenario, explicó, requiere tanto una transformación en la mentalidad de los trabajadores como cambios dentro de las empresas para generar entornos que permitan continuar desarrollándose profesionalmente.

El demógrafo Rafael Rofman, vinculado a CIPPEC, señaló que la sociedad atraviesa una transición caracterizada por una menor cantidad de nacimientos y una mayor esperanza de vida.

Desde su perspectiva, este proceso obliga a revisar los sistemas de salud, educación, protección social y trabajo.

El especialista advirtió que los modelos diseñados para sociedades con poblaciones mayoritariamente jóvenes no necesariamente podrán responder a las necesidades de una población cada vez más envejecida.

En ese contexto, destacó la importancia de aprovechar el conocimiento acumulado por los trabajadores experimentados, en lugar de permitir que quede fuera del sistema productivo.

La dificultad de reinventarse después de los 50 años

Para una persona que trabajó durante 20 o 30 años en una misma actividad, perder su empleo puede representar mucho más que una caída de ingresos.

También puede implicar la necesidad de redefinir su identidad profesional, actualizar conocimientos y aprender a presentarse nuevamente ante empleadores que utilizan métodos de selección distintos a los que conoció al comenzar su carrera.

El desafío se vuelve especialmente complejo cuando los trabajadores sienten que deben competir directamente con personas más jóvenes o cuando interpretan que su experiencia dejó de tener valor.

El psiquiatra José Eduardo Abadi, quien también participó del encuentro de The Shift, planteó la importancia de abandonar los prejuicios que relacionan el envejecimiento con la pérdida de oportunidades.

Desde su mirada, mantenerse activo supone conservar la curiosidad, aprender cosas nuevas y construir vínculos con personas de otras generaciones.

En esa línea, los especialistas coinciden en que la capacitación y la actualización profesional pueden contribuir a ampliar las posibilidades de inserción, aunque también resulta necesario que las empresas revisen las barreras que enfrentan los trabajadores de mayor edad.

Qué hacer si tenés 50 años y no conseguís trabajo: los consejos de Patricia Jebsen

Ante estas dificultades, la especialista en recursos humanos y transformación laboral Patricia Jebsen compartió una serie de recomendaciones para quienes buscan empleo después de los 50 años y sienten que las oportunidades se reducen.

Su primer consejo es no interpretar la edad como una sentencia definitiva para la trayectoria profesional.

Jebsen explica que, si bien el paso del tiempo es inevitable, las personas pueden modificar la manera en que buscan oportunidades y considerar alternativas que anteriormente no habían contemplado.

Una de sus principales recomendaciones es no limitar la búsqueda exclusivamente a empleos en relación de dependencia.

La especialista propone analizar otras modalidades, como el trabajo independiente, los servicios freelance, las consultorías, los emprendimientos y las tareas de asesoramiento.

Estas opciones pueden permitir aprovechar conocimientos adquiridos durante años de experiencia, aunque requieren evaluar las posibilidades económicas y comerciales de cada actividad.

Por qué conviene revisar el currículum después de los 50

Otro de los puntos que destaca Jebsen es la necesidad de modificar la manera en que los trabajadores presentan su trayectoria profesional.

La especialista recomienda eliminar la edad del currículum cuando no sea un dato necesario y concentrar la información en las capacidades, conocimientos y experiencias que puedan resultar relevantes para el puesto.

El objetivo es que la presentación laboral destaque qué puede aportar el postulante y no solamente cuántos años tiene.

También aconseja evitar las comparaciones constantes con trabajadores más jóvenes.

Según plantea, las diferentes generaciones tienen fortalezas distintas. Mientras algunos perfiles cuentan con conocimientos recientes o mayor familiaridad con determinadas herramientas, los trabajadores experimentados pueden aportar una visión construida durante años de actividad.

La clave consiste en reconocer ese valor y comunicarlo de manera efectiva durante la búsqueda laboral.

Buscar aliados y aprovechar la experiencia

Jebsen también recomienda establecer vínculos con otras personas que se encuentren atravesando procesos similares de reinserción laboral.

La búsqueda de empleo puede convertirse en una experiencia solitaria, especialmente después de una desvinculación laboral prolongada o cuando las postulaciones no reciben respuestas.

Frente a esa situación, la especialista sugiere generar redes de contacto, intercambiar conocimientos y evaluar la posibilidad de desarrollar proyectos conjuntos.

Un trabajador con experiencia en administración, ventas, producción o servicios puede encontrar oportunidades mediante alianzas con otras personas que posean habilidades complementarias.

La propuesta no significa que emprender sea necesariamente más sencillo que conseguir empleo, sino que ampliar las alternativas puede ayudar a identificar oportunidades que no aparecen dentro de las búsquedas tradicionales.

Cinco recomendaciones para conseguir empleo después de los 50

A partir de las propuestas de los especialistas, existen diferentes medidas que pueden contribuir a mejorar las posibilidades de reinserción laboral:

  1. Actualizar el currículum: destacar habilidades, logros y experiencia relevante, sin incorporar información personal innecesaria.

  2. Capacitarse en nuevas tecnologías: incorporar herramientas digitales que permitan responder a las exigencias actuales del mercado.

  3. Ampliar la búsqueda laboral: considerar empleos tradicionales, asesorías, consultorías y servicios independientes.

  4. Fortalecer los contactos profesionales: recuperar vínculos con antiguos compañeros, colegas y personas del mismo sector.

  5. Reconocer el valor de la experiencia: identificar los conocimientos adquiridos y aprender a comunicarlos durante las entrevistas de trabajo.

Ninguna de estas medidas garantiza conseguir empleo, pero pueden contribuir a mejorar la presentación profesional y ampliar las posibilidades de encontrar nuevas oportunidades.

Fomentar Empleo: una alternativa para personas desocupadas de hasta 64 años

En Argentina, una de las herramientas públicas destinadas a facilitar la inserción laboral es el programa Fomentar Empleo, que contempla a personas desempleadas de entre 18 y 64 años inclusive.

De acuerdo con los requisitos publicados por la Secretaría de Trabajo de la Nación, pueden postularse quienes no registren ingresos laborales formales durante los tres meses anteriores a su inscripción, con las excepciones previstas por el programa.

Esto permite que las personas mayores de 50 años que se encuentren desocupadas puedan acceder a herramientas de orientación, capacitación y entrenamiento laboral, siempre que cumplan las condiciones establecidas.

Entre las prestaciones figuran la asistencia para buscar empleo, los cursos gratuitos de formación profesional, las prácticas en ambientes laborales y los mecanismos de inserción destinados a facilitar la contratación.

El programa también contempla grupos prioritarios para el acceso a determinadas prestaciones con asignación económica.

Entre ellos se encuentran mujeres de 25 a 59 años y varones de 45 a 64 años sin título terciario o universitario y con menores de edad a cargo, además de otros grupos previstos en la normativa.

La inscripción no implica automáticamente recibir dinero ni garantiza la obtención de un empleo.

Cómo inscribirse para buscar trabajo a través del Gobierno nacional

Los interesados en acceder a las herramientas del programa deben ingresar al Portal Empleo, crear una cuenta, completar su perfil laboral y cargar el currículum.

Una vez registrados, pueden consultar las oportunidades de capacitación y adherirse a Fomentar Empleo si reúnen los requisitos correspondientes.

La plataforma también ofrece información sobre distintas alternativas para mejorar la empleabilidad y acceder a oportunidades laborales.

Los requisitos completos pueden consultarse en el sitio oficial del programa Fomentar Empleo.

El desafío de un mercado laboral que también debe cambiar

La reinserción laboral después de los 50 años no depende únicamente de la capacitación o de la capacidad de adaptación individual.

Los especialistas advierten que las empresas también tienen un papel importante en la construcción de oportunidades para trabajadores de diferentes edades.

La mayor longevidad plantea la necesidad de revisar los procesos de selección, facilitar el aprendizaje continuo y promover equipos en los que la experiencia y los conocimientos de distintas generaciones puedan complementarse.

En un mercado laboral atravesado por los cambios tecnológicos y económicos, la generación silver enfrenta el desafío de reinventarse, pero también aporta una trayectoria profesional que puede resultar valiosa para las organizaciones.

El objetivo no es solamente conseguir trabajo después de los 50, sino construir un mercado que permita continuar desarrollándose profesionalmente sin que la edad se convierta en una barrera.

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