PUBLICIDAD

¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

VIDEOS. México se viste de fiesta y miles de catrinas celebrarán el Día de Muertos en una multitudinaria procesión

La Ciudad de México se prepara para una de sus celebraciones culturales más coloridas. El próximo 25 de octubre, miles de personas participarán de la Mega Procesión de Catrinas 2026, una tradición que combina arte, historia y una particular manera de rendir homenaje a quienes ya no están. ¿Cuál es el origen de esta emblemática figura y qué representa para los mexicanos?

Escuchar esta nota - 00:00

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

México se prepara para vivir una de las expresiones culturales más impactantes de su calendario. El próximo domingo 25 de octubre, miles de personas con rostros pintados de calaveras, elegantes vestidos, enormes sombreros y coronas de flores serán protagonistas de la Mega Procesión de Catrinas 2026, una multitudinaria celebración que anticipa los festejos por el Día de Muertos.

La decimotercera edición del encuentro transformará las calles de Ciudad de México en un escenario de creatividad, música, maquillaje artístico y vestuarios tradicionales. Este año participarán 36 contingentes temáticos, con propuestas que incluyen catrinas clásicas, representaciones prehispánicas, ciclistas, estudiantes, artes circenses y otras expresiones culturales.

Lejos de representar únicamente el miedo o la tristeza, las catrinas forman parte de una tradición que propone una relación particular con la muerte: recordarla, representarla y reconocerla como parte inevitable de la existencia.

De una convocatoria de 300 personas a una celebración multitudinaria

La Mega Procesión de Catrinas nació el 26 de octubre de 2014, cuando la productora Jessy Esquivias impulsó una convocatoria que reunió a aproximadamente 300 participantes caracterizados como estas emblemáticas figuras mexicanas.

La iniciativa buscaba rendir homenaje a uno de los símbolos más reconocibles del Día de Muertos y generar un espacio colectivo donde el maquillaje, la vestimenta y las expresiones artísticas permitieran mantener viva esta tradición.

Con el paso de los años, el evento creció y se convirtió en una celebración multitudinaria que reúne a miles de participantes y espectadores.

Para la edición 2026 se anunciaron 36 contingentes temáticos, una muestra de cómo la figura de la Catrina continúa reinventándose mediante diferentes propuestas estéticas y culturales.

¿Cuál es el verdadero origen de la Catrina?

Aunque actualmente es uno de los personajes más representativos del Día de Muertos, la Catrina no nació como una figura religiosa ni como una entidad de culto.

Su origen se encuentra en el trabajo del grabador e ilustrador mexicano José Guadalupe Posada, quien a principios del siglo XX creó una figura conocida como La Calavera Garbancera.

La imagen representaba una calavera femenina que lucía un elegante sombrero, pero carecía de vestimenta. A través de ella, Posada realizaba una crítica social a quienes pretendían aparentar una posición económica o una identidad europea, renegando de sus propias raíces.

La representación tenía un mensaje que trascendía las diferencias sociales: ante la muerte, las apariencias, la riqueza y los privilegios pierden importancia.

Años más tarde, el muralista Diego Rivera recuperó aquella figura y la incorporó a su célebre obra Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, realizada en 1947.

Allí la representó como una dama esquelética elegantemente vestida, consolidando la imagen que hoy conocemos como La Catrina.

Con el tiempo, este personaje trascendió su origen satírico para convertirse en un emblema de la identidad cultural mexicana.

¿Qué simboliza la Catrina y por qué se viste de manera elegante?

La Catrina suele representarse como una mujer esqueleto que utiliza grandes sombreros, vestidos sofisticados, flores, encajes y accesorios llamativos.

Su apariencia contiene una profunda reflexión social: la muerte alcanza a todas las personas, independientemente de su riqueza, poder, apariencia o posición social.

Precisamente, el contraste entre el lujo de su vestimenta y la condición esquelética de su cuerpo recuerda que ningún privilegio puede evitar el destino común de los seres humanos.

En la actualidad, su imagen también representa creatividad, memoria, identidad y celebración. Durante el Día de Muertos, miles de personas recrean este personaje mediante elaborados maquillajes, tocados florales y vestuarios que combinan elementos tradicionales con interpretaciones contemporáneas.

La Catrina y el Día de Muertos: una celebración de la memoria

El Día de Muertos es una de las tradiciones culturales más reconocidas de México. Sus principales conmemoraciones tienen lugar el 1 y 2 de noviembre, cuando numerosas familias preparan altares y ofrendas para recordar a sus seres queridos fallecidos.

Flores de cempasúchil, fotografías familiares, velas, alimentos y objetos personales forman parte de estas expresiones, cuyo significado está relacionado con mantener presente la memoria de quienes murieron.

Dentro de ese universo cultural, la Catrina adquirió un protagonismo especial.

Su figura permite representar la muerte desde una perspectiva artística que combina humor, solemnidad, elegancia y reflexión, sin reducirla exclusivamente a una experiencia de tristeza.

La Mega Procesión recupera ese simbolismo y lo transforma en una celebración colectiva en la que miles de personas comparten una misma tradición a través del arte.

La Catrina no es la Santa Muerte ni San La Muerte: cuáles son las diferencias

Aunque las tres figuras están vinculadas simbólicamente con la muerte y utilizan representaciones esqueléticas, sus orígenes y significados son diferentes.

La Catrina es una creación artística mexicana que posteriormente se transformó en un símbolo cultural del Día de Muertos. No es una santa, una divinidad ni una entidad a la que se le atribuya tradicionalmente un culto religioso propio.

La Santa Muerte, en cambio, es una figura de devoción popular mexicana que suele representarse mediante un esqueleto cubierto con una túnica y que recibe peticiones vinculadas con la protección, la salud y otras necesidades de sus creyentes.

Por su parte, San La Muerte pertenece a una tradición devocional popular especialmente presente en el noreste argentino y Paraguay. Su imagen suele representarse mediante una pequeña figura esquelética asociada con prácticas de protección y peticiones personales.

Ni la Santa Muerte ni San La Muerte cuentan con reconocimiento oficial como santos por parte de la Iglesia católica.

Por lo tanto, aunque comparten referencias visuales relacionadas con la muerte, no deben confundirse: la Catrina constituye principalmente un símbolo artístico y cultural, mientras que las otras dos figuras forman parte de tradiciones religiosas populares diferentes.

Una fiesta donde la muerte se llena de flores, música y colores

La Mega Procesión de Catrinas 2026 volverá a reunir a miles de personas alrededor de una celebración que combina pasado y presente.

Sus participantes reinterpretarán una figura nacida de la crítica social y convertida, con el paso del tiempo, en uno de los rostros más reconocibles de la cultura mexicana.

Entre flores, vestidos, sombreros y elaborados maquillajes, la celebración propone una forma de mirar la muerte que puede resultar particular para otras culturas: no solamente desde la ausencia o el dolor, sino también desde el recuerdo, la identidad y la continuidad de los vínculos afectivos.

Así, cada año, las catrinas vuelven a tomar las calles de México para recordar, a través del arte y la tradición, que la muerte forma parte de la vida y que la memoria de quienes ya no están continúa presente en quienes los recuerdan.

Temas de la nota

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Temas de la nota

Últimas noticias

PUBLICIDAD