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Este 26 y 27 de mayo tuvo lugar en Buenos Aires la VII Ministerial Meeting organizada por la Global Stroke Alliance con el apoyo de la Organización Mundial de ACV y la Sociedad Iberoamericana de Enfermedad Cerebrovascular (SIECV), y que tuvo como objetivo mejorar el abordaje del ACV en el mundo, difundiendo conocimientos, intercambiando experiencias y creando planes de acción diseñados para cada región. El encuentro reunió a delegaciones de distintos países donde se presentan experiencias de políticas públicas para combatir el ACV implementadas en latinoamérica.
"De la evidencia científica a la decisión política" fue el título de la primera ponencia de este encuentro científico con foco en políticas públicas con impacto en la salud cerebrovascular de las personas, que contó con la presencia y el compromiso del Dr. Mario Lugones, ministro de Salud de la Nación, quién anunció que la prevención y el tratamiento del ACV es, desde ahora, una cuestión de Estado. "Estamos poniendo en marcha una red nacional para la atención del ACV, con protocolos sofisticados, coordinación en tiempo real y criterios comunes para la activación, derivación, tratamiento y rehabilitación de pacientes en todo el país. El programa incorpora el código ACV, crea centros coordinadores regionales y servicios prehospitalarios. Además, establece un sistema digital para reducir los tiempos de atención y ampliar el acceso a tratamientos que pueden salvar vidas y evitar incapacidades severas", señaló el ministro.
Agregó: "La gente que hoy está en riesgo de sufrir un ACV, por lo general son adultos con hipertensión, diabetes, obesidad; son mayores de 65 años que ya están en seguimiento por distintas enfermedades. Pero la pregunta de excepción es ¿cómo evitamos que los niños y adolescente de hoy pasen a este grupo de riesgo más adelante? La respuesta es la urgente necesidad de construir hábitos saludables y la educación preventiva. Estas decisiones que se toman hoy, tendrán efectos en 20 o 30 años. Quienes llegan hoy a nuestras salas de emergencia, lo hacen después de décadas de una alimentación con exceso de sodio, azúcares y grasas saturadas, de sedentarismo, de hipertensión no tratada o maltratada, de diabetes no diagnosticadas o mal manejadas".
Lugones señaló: "La pregunta que todos los que formamos parte del sistema de salud debemos hacernos es, ¿qué estamos haciendo para que los chicos de 5 o 6 años no lleguen a la edad adulta con el mismo perfil de riesgo vascular que tienen sus padres o sus abuelos? La respuesta es concreta: Educación alimentaria desde la infancia, prevención frente a los alimentos ultraprocesados, acceso a la actividad física y un primer nivel de atención que llegue antes de que el daño esté hecho. En este sentido, el rol de la Nación es ser rector, fijar estándares, coordinar políticas, generar evidencia y garantizar los recursos estratégicos".
El ACV es considerado una emergencia médica tiempo-dependiente: por cada minuto de demora en la atención del ACV se pierden cerca de 2 millones de neuronas, la misma cantidad que las correspondientes a entre 3 y 6 años de envejecimiento. Existe una ventana temporal de cuatro horas y media en la cual el paciente puede recibir el tratamiento adecuado, en caso de ser un ACV isquémico. Aunque existen otras modalidades terapéuticas que podrían utilizarse más allá de las 4.5 horas (en determinados tipos específicos de ACV isquémico), cuanto antes se instaure el tratamiento inicial, menores serán las secuelas y la mortalidad. Por lo tanto, la rapidez constituye un rasgo fundamental de la conducta de toda la cadena de atención.
En Argentina, esta es la primera causa de discapacidad adquirida y una de las principales de mortalidad también. "Existe consenso internacional acerca de aspectos claves para el diseño de políticas públicas vinculadas al manejo del ACV: las unidades de ACV en instituciones, la implementación -y el cumplimiento- de protocolos para todos los eslabones de la cadena y la articulación entre los distintos actores involucrados, incluyendo a la comunidad, que cumple un rol vital", sostuvo el Dr. Pablo Ioli, médico neurólogo, actual presidente de la Sociedad Neurológica Argentina.
"Luego de años de esfuerzo, comienzan a verse los resultados de múltiples iniciativas de diferentes jurisdicciones del país que articularon protocolos, servicios de emergencia, estrategias de telemedicina y redes de hospitales para el manejo oportuno del ACV", sostuvo el Dr. Federico Giner, coordinador de la Red de TeleACV y Teleneurología de Urgencia de la Provincia de Mendoza.
Sistema entrenado
El abordaje del ACV requiere una articulación dinámica entre múltiples actores de una cadena que incluye al paciente o familiar -que debe poder reconocer los signos o síntomas-, un sistema prehospitalario entrenado y un hospital preparado para la atención del ACV. En este encuentro internacional se compartirán diversas experiencias locales exitosas, cada una con características diferenciales, según las particularidades de cada jurisdicción.
Por mencionar un ejemplo, Mendoza y Salta son dos provincias que abordan el ACV en red, esto es, tienen una serie de hospitales de alta complejidad preparados para atender el ACV, pero además conexiones con otras instituciones del resto de la provincia, en lugares alejados de los grandes centros urbanos, a través de estrategias de telemedicina, para poder brindar asistencia en tiempo real a distancia y tomar las mejores decisiones en beneficio de la salud de los pacientes. La Sociedad Neurológica de Salta, certifica "Espacios Neuroprotegidos", tras brindar una serie de entrenamientos para que todos los involucrados estén capacitados para sospechar un ACV y actuar en consecuencia (ya están certificados, entre otros, el aeropuerto internacional de la capital provincial, el visitado teleférico del cerro San Bernardo y estaciones de bomberos de distintas jurisdicciones).
"Tenemos que seguir trabajando en forma articulada para que todos los eslabones de la cadena funcionen de manera coordinada y cada persona que atraviese un ACV reciba en tiempo y forma la atención que necesita, independientemente del tipo de cobertura que tenga, de dónde viva y de qué tan lejos se encuentre de un centro de referencia. Tenemos trabajo por delante, pero estamos recorriendo ese camino", concluyeron los especialistas.