PUBLICIDAD

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

Es el momento de soltar, llegó la Noche de San Juan y el inicio del invierno

La celebración del 23 de junio combina antiguas tradiciones populares con prácticas simbólicas de renovación. El fuego, el agua y la intención son los grandes protagonistas de una noche asociada a la limpieza energética, el cierre de ciclos y la búsqueda de nuevos comienzos.
Lunes, 22 de junio de 2026 09:31
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

La Noche de San Juan, que se celebra cada 23 de junio, es una de las fechas más cargadas de simbolismo dentro del calendario popular. Con raíces paganas y cristianas, esta celebración se mantiene viva en distintas regiones del mundo y también en América Latina, donde muchas personas la asocian con la purificación, la buena suerte, la salud, el amor y la prosperidad.

En el hemisferio sur, la fecha llega pocos días después del solsticio de invierno, que marca el inicio de la estación astronómica y deja la jornada con menor cantidad de luz solar del año. Esa cercanía con el cambio de ciclo refuerza el sentido espiritual de la celebración: dejar atrás lo que pesa, ordenar las emociones y abrir espacio para nuevas oportunidades.

"El fuego, el agua y la intención son los tres grandes elementos que atraviesan los rituales de San Juan. No se trata solo de repetir prácticas antiguas, sino de darles un sentido personal. Para muchas personas, estos gestos funcionan como una pausa en medio del año, una manera de mirar hacia adentro y decidir qué se quiere soltar y qué se desea atraer", explicó Sol, facilitadora y personal trainer.

Uno de los rituales más conocidos consiste en escribir en un papel todo aquello que se desea dejar atrás. Pueden ser miedos, preocupaciones, conflictos, frustraciones, malos hábitos o situaciones que ya cumplieron una etapa. Luego, ese papel se quema en una fogata o, si no es posible encender fuego, con la llama de una vela blanca. El gesto representa la transformación de lo negativo en cenizas y el cierre simbólico de un ciclo.

En algunas tradiciones, también se arrojan al fuego objetos que representan etapas superadas, como cartas, fotos, prendas o elementos personales vinculados a recuerdos que se quieren despedir. La intención no está puesta en el objeto en sí, sino en el significado que cada persona le atribuye. Por eso, antes de quemarlo, muchas personas hacen una breve reflexión o dicen en voz alta aquello que desean liberar.

Fuego y agua

El agua también ocupa un lugar central en esta noche. Según la tradición popular, las aguas que fluyen durante la Noche de San Juan adquieren un valor purificador. Por eso, en algunos lugares se acostumbra a mojarse en ríos, arroyos o el mar a la medianoche, como una forma de limpiar el cuerpo y renovar la energía.

Para quienes viven en la ciudad o no tienen acceso a espacios naturales, una alternativa es preparar un baño casero de limpieza. Se puede utilizar agua tibia, sal gruesa y hierbas como romero, laurel, ruda o lavanda, asociadas simbólicamente con la protección, el equilibrio y la renovación. También se pueden sumar flores blancas o unas gotas de aceite esencial. La práctica consiste en mojarse las manos, los pies o el cuerpo mientras se visualiza cómo se van las cargas negativas.

Otra costumbre es dejar un recipiente con agua al sereno durante la noche del 23 de junio y utilizarla al día siguiente para lavarse la cara, rociar algunos ambientes de la casa o limpiar objetos personales. Para muchas personas, ese gesto representa una bendición simbólica para iniciar una nueva etapa con mayor claridad.

Pero la Noche de San Juan no solo está asociada con soltar. También es considerada una fecha propicia para sembrar intenciones. Quienes buscan atraer prosperidad suelen escribir en un papel sus deseos para los próximos meses y guardarlo en una billetera, una caja, un frasco con monedas o un lugar especial del hogar. La idea es conservar ese propósito como recordatorio del compromiso personal con aquello que se quiere construir.

Las velas

Entre los rituales más simples para atraer abundancia se encuentra encender una vela verde o dorada, colores asociados simbólicamente con la prosperidad y el crecimiento. También se acostumbra colocar tres hojas de laurel debajo de la almohada antes de dormir, preparar un pequeño saquito con arroz, lentejas y canela, o realizar una meditación breve visualizando proyectos, metas laborales, bienestar familiar o nuevos caminos.

Muchas personas también aprovechan esta fecha para limpiar la casa, ordenar espacios, renovar altares, tirar objetos rotos o reorganizar pertenencias. Desde una mirada simbólica, ordenar el hogar también ayuda a ordenar la energía personal. Abrir ventanas, ventilar ambientes y encender una vela pueden ser pequeños gestos para marcar el comienzo de una etapa distinta.

"Más allá de las creencias, la Noche de San Juan conserva un valor profundamente humano: invita a detenerse. En un año atravesado por rutinas aceleradas, obligaciones y preocupaciones, estos rituales pueden funcionar como un momento de introspección. No hace falta realizar grandes ceremonias. A veces basta con escribir, agradecer, respirar profundo y decidir qué ya no se quiere cargar", reitera Sol, en este encuentro con El Tribuno.

La esencia de la celebración permanece en ese acto consciente: soltar lo viejo, renovar la esperanza y abrirse a lo nuevo. Con fuego, con agua o simplemente con intención, la Noche de San Juan vuelve a recordar que cada ciclo trae consigo la posibilidad de volver a empezar.

Un ritual

Bajo el lema “Lo que dejo atrás, lo que elijo para mi vida”, se realizará una propuesta especial por la Noche de San Juan, pensada como un espacio de encuentro, introspección y transformación personal.

La actividad invita a agradecer lo vivido, liberar aquello que ya cumplió su ciclo y abrirse a nuevas posibilidades desde la conciencia y el corazón. Durante el encuentro se compartirán distintas prácticas simbólicas y espirituales, entre ellas un ritual de liberación en el fuego, una intención para el nuevo ciclo, meditación guiada, conexión con la energía personal y un círculo de mujeres.

La propuesta será facilitada por Sol, quien realiza acompañamiento holístico para mujeres. El encuentro tendrá lugar en Cerro Rincón 551, San Luis. Los cupos son limitados y quienes deseen reservar su lugar pueden comunicarse a los teléfonos 387 5293677 o 387 6143328.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD