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Hay una imagen que lamentablemente se repite en numerosas ciudades de la Argentina y del mundo, perros que deambulan por calles, plazas y rutas en busca de alimento, agua o algún lugar donde protegerse del frío, la lluvia y otras inclemencias climáticas.
Detrás de cada uno de esos animales existe, en muchos casos, una historia de abandono, reproducción sin control o falta de responsabilidad. Aunque se trata de una problemática profunda para la que todavía no existe una solución definitiva, durante los últimos años se multiplicaron las acciones destinadas a reducir el número de perros que viven en situación de calle.
Asociaciones protectoras, rescatistas y mascoteros trabajan diariamente para asistirlos, mientras que desde distintos organismos estatales se impulsan campañas de castración y vacunación. A ellos se suman vecinos que, muchas veces de manera silenciosa, les ofrecen comida, agua, refugios improvisados y cuidados para ayudarlos a sobrellevar su destino.
Precisamente, este 27 de julio se conmemora el Día Internacional del Perro Callejero, una jornada que apunta a generar conciencia sobre el abandono animal, fomentar la adopción responsable y recordar la importancia de la esterilización como herramienta para evitar la reproducción descontrolada.
La iniciativa nació en 2008 por impulso del estudiante chileno Ignacio Gac, quien eligió julio debido a las bajas temperaturas y las lluvias que caracterizan a esta época del año en el hemisferio sur. Es durante estos meses cuando los animales sin hogar quedan particularmente expuestos al frío y a condiciones que pueden poner en riesgo su salud y hasta su vida.
Fatiga, el peregrino que quedó en la memoria de Salta
Salta cuenta con varias historias de perros callejeros que, por diferentes motivos, terminaron formando parte de la memoria colectiva. Una de las más entrañables es la de Fatiga, el recordado perro de La Merced que durante años acompañó algunas de las manifestaciones religiosas más importantes de la provincia.
Fatiga participaba de las peregrinaciones en honor al Señor y la Virgen del Milagro, caminaba hacia el Cristo de Sumalao, asistía a misa los domingos y solía sumarse a diferentes celebraciones religiosas que se realizaban en la zona.
Su historia caló tan profundamente entre los salteños que hoy posee una escultura en una de las principales plazas de La Merced. Su imagen también fue incorporada a un mural alusivo al Milagro ubicado en la rotonda de Limache.
Fatiga murió el 20 de abril de 2018, pero su recuerdo permanece vivo.
Dardo, un caso que marcó la lucha contra el maltrato animal
Muy diferente, aunque igualmente inolvidable, fue la historia de Dardo, un perro callejero que vivía en el microcentro salteño y terminó convirtiéndose en protagonista de un caso emblemático para la defensa de los derechos de los animales.
En 2012, durante un festejo protagonizado por estudiantes secundarios en la plaza 9 de Julio, un petardo explotó en su boca. El animal sufrió gravísimas heridas, requirió intervenciones veterinarias y estuvo en riesgo de morir.
El episodio derivó en un procedimiento judicial y los siete adolescentes involucrados, todos menores de 18 años, debieron realizar tareas comunitarias como forma de reparación por el daño causado.
Una abogada decidió hacerse cargo del animal y realizó una presentación ante la Justicia mediante la cual consiguió ser reconocida como su tutora legal, un antecedente excepcional en el país.
El caso provocó además marchas y manifestaciones en Salta y permitió instalar con mayor fuerza el debate sobre el maltrato animal. Dardo falleció tiempo después, pero su historia se transformó en un símbolo de esa lucha.
La Negra Mercedes y una lección en plena ruta 68
Más recientemente, la Negra Mercedes, una conocida perrita callejera de Cerrillos, protagonizó una historia mucho más amable que trascendió las fronteras provinciales.
Los vecinos comenzaron a registrar una particular conducta, para cruzar el transitado y caótico tramo urbano de la ruta nacional 68, la perrita utiliza la senda peatonal y espera la habilitación de los agentes de tránsito o la señal correspondiente del semáforo. “Respeta las normas mucho más que algunos vecinos”, bromearon habitantes de Cerrillos al describirla.
Su historia alcanzó tanta repercusión que el gobernador Gustavo Sáenz, durante una visita a la localidad, se acercó para conocerla.
Fatiga, Dardo y la Negra Mercedes lograron tener un nombre y una historia conocida. Sin embargo, detrás de ellos existen cientos de perros anónimos que atraviesan diariamente las mismas calles.
Este Día del Perro Callejero vuelve a plantear el desafío colectivo de promover la castración, evitar el abandono y apostar a la adopción responsable. El objetivo final debería ser que estas sean las últimas generaciones obligadas a vivir a merced del destino, porque todos ellos merecen un hogar, cuidados y rodeados de afecto.