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Hace pocos días, en la Sala de Situación de la Municipalidad de Cerrillos, se presentó oficialmente "Tierra de poetas y cantores", la primera antología literaria del municipio, una obra colectiva que reúne escritos de vecinos y vecinas cerrillanas y marca un antes y un después en la vida cultural local.
El libro es ante todo un gesto. Un acto de reconocimiento a la palabra como herramienta de identidad, memoria y transformación. No es casual que este acontecimiento ocurra en Cerrillos, tierra que lleva impreso el legado de Manuel J. Castilla, donde la poesía siempre fue una forma de habitar el mundo.
Los protagonistas de esta primera edición son adultos mayores, en su mayoría mujeres, que participaron del Taller de Literatura Creativa impulsado por la Dirección de Desarrollo e Inclusión Social, en el marco de una política pública promovida por el intendente Enrique Borelli, orientada a garantizar el acceso a espacios de expresión cultural y participación comunitaria.
El taller fue coordinado por el poeta y agente municipal Martín Arenas, quien acompañó a las participantes durante todo el proceso creativo.
Las autoras que integran esta antología son: Ángela María Guadalupe Pelusso, Angélica Lamas, Antonia Vaqueros, Ayde Cunchila, Mabel Armella, Nelly Pastrana, Patricia Palites, Rosa y Lina Lamas. Nueve nombres que hoy figuran en la tapa de un libro y que, hasta no hace mucho, no imaginaban que sus palabras podrían trascender el ámbito íntimo para convertirse en obra publicada.
La Lic. Belén Duprez, una de las responsables del proyecto junto al Lic. Martín Romero, relató cómo el taller logró romper estereotipos profundamente arraigados.
"Rosarito pensaba que llegar a la tercera edad era comprarse una mecedora y sentarse a esperar que los hijos llamen. Nunca soñó con escribir un libro. Hoy lo tiene en sus manos", contó. Esa imagen resume el espíritu de un experiencia donde la escritura aparece como una posibilidad, incluso -y sobre todo- cuando parece que ya no hay nada nuevo por proyectar.
Rompiendo barreras
El taller se extendió durante aproximadamente seis meses. Hubo lecturas, ejercicios de escritura, intercambio y, fundamentalmente, confianza. Muchas de las participantes no contaban con formación académica formal; algunas no habían completado la escolaridad primaria. Sin embargo, eso no fue una limitación. Por el contrario, permitió que los textos emergieran con una autenticidad conmovedora, anclados en la vida cotidiana, en la experiencia personal, en los recuerdos y en las emociones.
"Cuando uno lee el libro se da cuenta de que no es solo un conjunto de textos, sino un encuentro de almas", explicó Duprez. En sus páginas conviven la poesía y la prosa, relatos íntimos, reflexiones sobre la maternidad, el cuidado de los padres envejecidos, la infancia, la guerra y la empatía con realidades lejanas. Hay un texto titulado Niño Iraquí que, como señalaron durante la presentación, podría adaptarse a cualquier conflicto contemporáneo. La literatura, así, se vuelve espejo y puente.
Todas las autoras son mujeres, aunque el taller no estaba pensado exclusivamente para ellas. Fue una coincidencia que terminó dotando a la obra de una fuerza particular, la de voces femeninas que, durante años, sostuvieron hogares, comunidades y afectos, y que ahora encuentran en la palabra escrita un nuevo modo de decirse.
Los ejemplares de "Tierra de poetas y cantores" pueden adquirirse en la Secretaría de Turismo, en el edificio municipal, de lunes a viernes de 7 a 13.